
Escenario suficientemente grande y bien iluminado (sin escatimar, todo lo contrario), a la derecha el búnker de 7 teclados de un Rick Wakeman igual de albino e igual de habilidoso que siempre. A su lado Chris Squire con su forma poco ortodoxa pero 100% efectiva de tocar el bajo, haciendo dobles voces para echarle un…











