YES – Martes 22 de julio de 2003, Patio del C.C. Conde Duque (Madrid)

¡ Comparte esta noticia !

Escenario suficientemente grande y bien iluminado (sin escatimar, todo lo contrario), a la derecha el búnker de 7 teclados de un Rick Wakeman igual de albino e igual de habilidoso que siempre. A su lado Chris Squire con su forma poco ortodoxa pero 100% efectiva de tocar el bajo, haciendo dobles voces para echarle un cable a un Jon Anderson con el mismo timbre de siempre pero mucho menos sobrado que hace unos años. En la parte posterior Alan White con su batería plateada y en la parte izquierda Steve Howe, quien lució 8 guitarras distintas (dos acústicas, una semiacústica, una slide horizontal y 4 eléctricas), además de un laúd y una mandolina.

Enfrente del escenario un auditorio selecto y entendido, 40-45 años de media, gente tranquila, educada y pacífica. Poco que ver con otros momentos de la historia conciertil del que suscribe, ni más ni menos adecuado, solo agradablemente distinto. Unas gradas abarrotadas y una pequeña zona de pie en la que tuvimos que acoplarnos los que no pillamos entradas de asiento, pero que a cambio permitió ver a los músicos a 3 metros de distancia y pillar hasta el último de los detalles de lo que sucedía sobre el escenario.

El repertorio bien, gracias. Se centró en el LP “Fragile” (1972) del que tocaron al menos (no me llevé libreta para apuntar, vds. perdonen) “We Have Heaven”“South Side Of The Sky”“Heart Of The Sunrise”“Long Distance Runaround” y por supuesto “Roundabout” que fue con la que cerraron la actuación. Durante el resto de las dos horas y media de concierto fueron saltando del “Don’t Kit The Whale” (de mi favorito “Tormato” – 1978) al “Awaken” (final de la primera parte), intercalando solos de Steve Howe con acústica, y de Rick Wakeman por ahí nadando entre sus montañas de teclados, o acompañando a Anderson en una canción dedicada a su esposa (por allí sentada en el escenario) por cumplir “taytantos” ese día (no sé si de edad o de relación). Mención especial al dueto Alan White / Chris Squire, con reprises de varios temas tocados a pelo bajo-batería, de saltarse las lágrimas. Y otro dúo Anderson / Wakeman echándose un “Show Me” impresionante. Para el final, aparte de la ya mencionada “Roundabout”, la inevitable -afortunadamente- “I’ve Seen All Good People” algo ralentizada pero igualmente emocionante.

A las 0:00 h., con el público pidiendo más, pero cumpliendo con puntualidad británica (faltaría más), se encendieron las luces del sitio aquél. Supongo que entre los cinco músicos juntarían bastantes nietos, a los que supongo (en evidente equilibrio generacional) también gustarán los muchos grupos sinfónico-progresivos que actualmente inundan las estanterías de los prog-rockers, pero madre no hay más que una y a ti te encontré en un foro de internet.

Texto: Alvar de Flack