DOKKEN + FURIA ANIMAL – Viernes 4 de julio de 2003, sala Macumba (Madrid)

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Desde abril de 1986 los americanos Dokken no habían vuelto a pisar España. En aquella ocasión vinieron abriendo para Accept y estaban en el cénit de su carrera con su formación clásica: Don Dokken, George Lynch, Jeff Pilson y Mick Brown. Luego siguieron cosechando éxitos editando “Back for the attack” (1987), el directo “Beast from the East” (1988) que para muchos no les hizo justicia y tras esto la separación. En 1994 limaban asperezas de antaño y volvían a reunirse, editando discos, marchándose de nuevo Lynch y Pilson, nuevos miembros, discos… y hasta el día de hoy. En la entrada se utilizaba una imagen de su penúltima formación, junto a los dos miembros clásicos están el guitarrista italiano Alex de Rosso y el bajista Barry Sparks. Aunque en esta gira utilizaron los servicios del seis cuerdas Jon Devin (que grabara aquel “Force majeure” de Doro) y al bajo Greg Smith (ex-Rainbow…)

Debido a un mal entendido entre Mr. Trabuco y servidor en el lugar de encuentro para llegar hasta la estación de metro de Chamartín, entré a la sala cuando ya estaban finalizando los alicantinos FURIA ANIMAL con las últimas notas de la versión “Hotel California” de los Eagles. Sirva como pequeña muestra la única instantánea que me dio tiempo a captar, la despedida del sexteto. Nunca más quedaré en un andén de metro con alguien (menos mal que al final nos vimos antes del comienzo de Dokken).

La gente tenía muchas ganas de ver a los americanos y se notó a lo largo del concierto porque casi la totalidad de las canciones fueron coreadas. Muy mal lo tendrían que haber hecho para que la gente no saliese contenta de allí. El tiempo pasa y a pesar de que Don Dokken nunca fue un vocalista con una voz prodigiosa, sí que tiene personalidad, y el temor estaba en que no cumpliese ante las expectativas y a decir verdad se portó medianamente bien, aunque fue el menos bueno de los cuatro músicos.

Una intro suena con una voz anunciando en inglés al grupo y llenándose el escenario de humo a las 21:30. Primeros riffs de “Kiss Of Death”, tema que abría “Back for the attack” (1987) y único que tocaron de ese disco, lástima. El último en salir a escena Mr. Don Dokken con gafas de sol y sin cantar notas agudas. El guitarrista (ya sin esa leonina melena que lucía antaño) clavando los solos, buen fichaje. Encargándose de los coros, genialmente a lo largo de todo el concierto, la base rítmica.

No pararon y enlazaron con “The Hunter”, con gritos del público siguiendo los primeros acordes y con la ayuda en el estribillo de Jon Levin. La batería muy contundente. Nada más concluir la gente grita, aplaude y nombra al grupo con gran algarabía, arrancando una gran sonrisa por parte del vocalista.

Palmas al inicio de “Into The Fire”, con utilización de luces azuladas y el frontman con cigarrillo (ya le vale). Pequeño paroncillo, flashes de luces en las cuatro estructuras metálicas que había a los lados de la batería y juego vocal entre Dokken y el público. En este tema se quedó corto cantando. Jon “ametrallando” con su instrumento y chocando manos al finalizar. Dokken nos daba las gracias en nuestro idioma.

Comentario del cantante y el batería sobre el increíble público… cambio de guitarra (roja) y ejecutan la tranquila y melódica “Little Girl” (único repaso que se le dio a su último disco “Long way home”-2002).

Bromeando de que se iban, jugando a que tras un, dos, tres… fuck you!, charla con Brown… “Breaking The Chains”, con palmas hacia la mitad. Buff, cuando sonaban esos clásicos uno disfrutaba de lo lindo.

Parece que la pareja que queda de la formación clásica se llevan bien, porque no paraban de pegarse sus charlas y bromas tras acabar los temas. Continuaron con recuerdo al “Tooth and nail» (1984) con “Just Got Lucky” y la preciosa balada “Alone Again”, sin conseguir el cantante los tonos altos, la peña cantando, especialmente hacia el final.

Otra vez piropos para el público y la gente correspondiendo vociferando el nombre del grupo (¿o era al cantante y sus aires chulescos?). De nuevo Levin volvía a tomar la guitarra de color rojo y hacían “Too High To Fly” de su disco de retorno de 1995, “Dysfunctional”, con recuerdos para mi a The Cult y a Led Zeppelin. Una graciosa anécdota fue que durante uno de los solos de guitarra, llevando esta una buena ristra de púas pilladas con cinta adhesiva en el lateral, al acercarse al público más de uno le quitó alguna de recuerdo, jejeje. La demostración del guitarrista en este tema fue bestial, presentándolo Dokken.

Nos decía que iban a realizar algo más heavy, haciendo malabarismos con el pie de micro con “When Heaven Comes Down”. Mick Brown daba paso contando para “It´s Not Love”, con palmas del público y alargan con una pequeña demostración al bajo de Greg Smith acompañado por la batería, y juego de voces. Utilización de flashes blancos al terminar y Don chocando las manos del público. La cara del vocalista ante las muestras efusivas de la concurrencia era de mucha felicidad y agrado.

Pequeño descansillo del cantante junto a la batería para dar paso a la última antes de retirarse, “Tooth And Nail”, muy acelerada y heavy. Se colocaba tras el solo de nuevo las gafas de sol y yo me pregunto, ¿para qué?. Se marchaban tras una hora y cuatro minutos.

Ante los incesantes gritos de la peña salían tres minutos después, con Dokken fumando, con toalla y con un vaso de cubata en la mano, ¿el contenido?, pues por el color podía ser Coca-Cola sola o aliñá, juas. Las últimas de aquella noche fueron “In My Dreams”, con juego vocal en el estribillo, y “Paris Is Burning”, de nuevo con el frontman “ejerciendo de José Feliciano”, con las gafas. Saludando el grupo felizmente a las 22:47.

Texto y fotos: Starbreaker