
La expresión que reza “las apariencias engañan” no puede ser más cierta. Cuando le arranqué el disco a Bubba, tenía cierta desconfianza: un nombre horroroso para un grupo, un título más cómico que otra cosa y unos locos disfrazados de magos en la portada. Mirando el dibujo tan hippy de ésta detenidamente me quedé pensativo:…














