MEGADETH “Megadeth” (2026)

¡ Comparte esta noticia !

Reseña originalmente publicada en catalán en El Rock-Òdrom

Pues sí. Parece que hemos llegado a la última pantalla de la historia de Megadeth. Y es que ya hace algunos meses que se anunció todo: El último disco, la última gira y también la proyección en algunos cines de “Behind The Mask”, la película y documental donde se hace una escucha de todo el nuevo disco del grupo y un repaso a todo lo que ha sido la historia de la banda. Una de las bandas, en mi opinión y en la de muchísima gente, pioneras del Thrash Metal. Uno de los Big Four, escogidos para permanecer para siempre entre los mejores de los mejores.

Todo estaba en marcha; fui al cine un jueves por la noche, unas horas antes de la salida de su último trabajo de estudio. Y “Behind The Mask” valió mucho la pena. Dave Mustaine, creador, líder y alma de Megadeth, comentaba cada canción del disco y también toda la historia que le ha llevado a ser quien es hoy en día.

Empezando con “Tipping Point”, tanto el disco como la película, sabes y te das cuenta de que Dave Mustaine ha querido poner toda la carne en el asador para hacer un inicio de disco muy duro. ¡Muy Thrash! Con el punteado y el riff inicial puedes intuir por dónde irán los tiros. Cambio y batería a doble bombo a toda velocidad de Dirk Verbeuren, y solos de Teemu Mäntysaari y del propio Dave Mustaine que dan un poco de tregua durante unos instantes. La voz de Dave Mustaine en algunos compases y fragmentos del tema es la voz que nos habría gustado escuchar en más canciones de álbumes pasados del cuarteto californiano: You will pray for peace, argh!

“I Don’t Care” es la canción con alma y espíritu punk que todo fan de Megadeth agradece escuchar. No deja de ser metal al estilo Megadeth, pero la letra, el videoclip y todo respira juerga, desenfreno y descontrol anti-conservador.

Una pausa y continuamos la audición con “Hey God?!”, donde en “Behind The Mask” una especie de secta demasiado religiosa tiene a todo el mundo abducido gracias (o por desgracia) a un conjunto musical que da bastante pena, y todo ello provoca incluso un poco de inquietud. Casi poseídos por creer demasiado y demasiado en vete a saber qué.

“Let There Be Shred” es Megadeth en estado puro. Thrash a toda velocidad, guitarras virtuosas que casi parecen ir fuera de control; es un descontrol matemáticamente estudiado al detalle. “Let There Be Shred” es Megadeth y Megadeth es “Let There Be Shred”. El videoclip es muy auténtico con las luchas, pero en “Behind The Mask” creo que salían entradas de sus conciertos todo el rato, ¡algunas incluso pixeladas! ¿Quieres decir que Megadeth no tiene los recursos y medios para hacer un videoclip con entradas de conciertos que se vean perfectamente, y no cogidas de internet?

En la película-documental-audición, el propio Mustaine explica lo difícil que fue para ellos toda la composición de “Puppet Parade”. Él comenta que esta canción es la hija de “Symphony Of Destruction” y “Angry Again”. Fue un parto complicado, pero salieron adelante con mucho éxito con un tema muy contundente y con un estribillo muy pegadizo y muy al estilo del cuarteto.

Una pausa y seguimos con uno de mis temas preferidos: “Another Bad Day”. Arranca el segundo compás con contundencia toda la sección rítmica del grupo. En la pantalla del cine, imágenes antiguas de alguna película o cortometraje del oeste muy, muy antiguo: ¡disparos y pistoleros! “Another Bad Day” es una canción de Megadeth de toda la vida. Podría ser de los noventa, de principios de los 2000 o podría haber aparecido en “The System Has Failed” o en “Super Collider”, por ejemplo. La escucho, la escucho y la disfruto.

Una guerra con “Made To Kill”, y sónica también. Aquí no hay matices. Ritmos y riffs frenéticos, cambios que te descolocan y batería a doble bombo golpeando la caja. Estribillo y coros en parte comerciales; para volver después a los ritmos, a las notas y a la lírica bélica: Thrash.

La introducción de “Obey The Call” es un oasis de calma después de “Made To Kill”. A medio tiempo y contundente, es un tema que, como dice la letra, “sangra gasolina” por todos lados. Los imperios quizá algún día caen, pero siempre tendremos la música visionaria de Megadeth.

Con “I Am War” notamos que vamos llegando al final del disco y se va acabando la historia de Megadeth. Esta canción personifica la guerra, tratándola como un estado constante y cíclico de la mente y de las emociones, más allá del campo de batalla físico. La letra explora la necesidad de empatía estratégica y la manipulación de la percepción para superar a los enemigos, citando a menudo ideas de Sun Tzu.

“The Last One” es la despedida de Mustaine, consciente del final de una era, donde todo llega y todo acaba pasando. Se despide como toca, recordando todos los kilómetros que ha recorrido, cada nota, cada acorde y toda la vida que ha dedicado a engrandecer su idea y visión del mundo con el proyecto que ha liderado durante más de cuarenta años: Megadeth. Sí, por desgracia todo llega y se va, pero su legado permanecerá eterno muchos, muchos años; y nosotros y las futuras generaciones lo conocerán y sabrán que se convirtió en un pilar fundamental de la música de finales del siglo XX y principios del XXI: para siempre.

Y sorpresa, y no tanta sorpresa porque ya se anunció antes de la salida del disco como uno de los temas del mismo: la versión de Megadeth de “Ride The Lightning” como bonus track. ¡Ostras, qué caña! Qué nueva dimensión adquiere con la voz y la ejecución de Mustaine y compañía. En la pantalla del cine, un rayo cruzaba un océano inmenso sin fin. Y es que “Ride The Lightning”, compuesta por ellos con veinitantos años, nos demuestra por qué son genios. Coautor Mustaine junto con el resto de componentes del grupo donde empezó todo.

Gracias, Dave Mustaine.

Rubén Rodríguez Viñals