
Hay que ver cómo han evolucionado musicalmente estos engendros gallegos. Aún recuerdo gratamente trabajos anteriores como la demo “46 cabezas aplastadas por un yunque oxidado” (1995) y “Realmente disfruto comiendo cadáveres” que rebosaban temas de gran delicadeza y sensibilidad encuadrados en el Grind-Noise más “clasicón”. Cómo podría olvidar esos 55 temas en 30 minutos que…














