
¿Y ahora qué? Algo así debieron pensar los ingleses cuando se dispusieron a grabar su quinto disco. En la primavera de 1973 Led Zeppelin lo había conseguido todo, habían tocado por todo el mundo y habían vendido millones de discos así que, lo fácil hubiera sido clonar Led Zeppelin «IV» en Led Zeppelin «V» y seguir pasando la caja…














