
Corría el verano del año 1981 cuando mis padres decidieron hacer un esfuerzo económico para pasar nuestras vacaciones en Tenerife. Por aquel entonces yo era un jovenzuelo de 15 años, algo rebelde, al que no le hacía mucha gracia irse tan lejos a pasar una semana, sin ver a mis amigos. Yo ya tenía en…












