Es tanto y tan bueno el material que nos envía esta discográfica canadiense especializada en rock progresivo y experimental que, por segunda vez, vamos a hacer un compendio de los últimos lanzamientos llegados hasta nuestra redacción, más que nada por no hartar al personal con halagos continuos durante varios días.
Aunque de algunos ya hemos comentado sus discos anteriores, como siempre se trata de grupos poco o nada conocidos por estas latitudes, pero que tienen calidad más que de sobra para darles sopas con ondas a muchos grandes nombres de nuestra música. Grupos que nunca serán de masas (aunque vete tú a saber…) pero que pueden hacerte pasar el mejor rato posible en esos momentos en los que necesitas desintoxicarte de tanto chupamicro y pop-moderno que reniega-del-heavy-que-le-dio-de-comer como hay por ahí suelto/a.
Si eres de los que gusta de ponerse los auriculares y dejarse llevar por las incomparables sensaciones que produce el rock en la más técnica de sus vertientes, aquí tienes 8 discos 8 de eso mismo:
Segundo disco de esta banda de Montreal (Canadá) formada por Dominique Blouin (bajo fretless), Thomas Brodeur (batería y percusión), Simon L’Espérance (guitarras y percusión) y Mingan Sauriol (piano y teclados) que mezcla el rock potente con el progresivo y el jazz-fusión.
Se trata de ocho composiciones instrumentales, largas y muy complejas en cuanto a ritmos e instrumentación, variedad de ambientes y riqueza de sonidos. En algunas ocasiones cercanas al metal más pesado (“A-0-14”) y en otras totalmente inmersas en el rock progresivo más clásico (“Hypothèse A”), pero siempre bañadas en un jazz muy marcado por el bajo fretless (sin trastes).
Divino de la muerte.
Karfagen (nombre antiguo de Cartago) es un grupo procedente de Ucrania, formado en 1997, cuyos músicos se hacen llamar Anthony Kalugin (teclados, percusión y voces, prolífico músico que compuso 40 discos entre 2003 y 2005, todos ellos publicados en Rusia y Ucrania), Oleg Polyanskiy (teclados), Sergei Kovalev “Tuz” (bajo, acordeón y armónica) y Kosthya Shepelenko (batería).
Hacen una especie de art-rock o rock sinfónico con casi total ausencia de guitarras (y las que hay son acústicas), pero con teclados por doquier en sus más variados sonidos. Diez temas cortos pero unidos en una sola obra, instrumental, con múltiples cambios de tono al más puro estilo Mike Oldfield (a quien recuerdan en bastantes pasajes) y con momentos intensos de teclados distorsionados powered by E,L&P.
Aunque pueda parecer lo contrario por la instrumentación, es un disco para nada aburrido, todo lo contrario, entra muy bien y se hace bastante corto. Recomendado especialmente para momentos cabalísticos. Genial.
Procedentes de los U.S.A. Tres hermanos llamados William Kopecky (bajo, teclados y sitar), Joe Kopecky (guitarra) y Paul Kopecky (batería y percusión). Este ya es el quinto disco de un grupo con solera que ha girado con gente como Porcupine Tree, Planet X, Spock’s beard, Flower kings o Uriah Heep entre otros.
También se trata de un disco instrumental, esta vez en clave de heavy retorcido, progresivo, demostrando que la formación básica de trío en clave de rock no tiene por qué ser simple como el mecanismo de un chupete (ahí están también Freak Kitchen para apostillarlo).
Esto es lo primero que escucho del grupo, por lo tanto no puedo evaluar su evolución ni compararlo con anteriores obras. Sin embargo, la conclusión más evidente de la escucha de este disco es que se trata de una propuesta original de tres grandes músicos. Muy buen disco.
NIL “Quarante jours sur le Sinaï” (2006)
NIL se convirtieron con su anterior disco “Nil novo sub sole” (ya reseñado por aquí en su momento) en el grupo más vendedor en los ambientes del nuevo rock progresivo. Con este segundo me da la impresión de que no han llegado al nivel compositivo del anterior, aunque estamos hablando de un trabajo realmente bueno de estos franceses.
Es un trabajo muy experimental, con muchas reminiscencias de los King Crimson más clásicos, bastante difícil de digerir en algunos momentos y con unas armonías de lo más enrevesadas, en las que el bajo y la guitarra dibujan melodías desquiciantes bajo la sensual voz de Roselyne Berthet.
El resto de músicos siguen siendo Benjamín Croizy (teclados), David Maurin (guitarra y flauta), Samuel Maurin (bajo y stick) y Frank Niebel (batería y percusión).
PICTORIAL WAND “A sleeper’s awakening” (2006)
Pictorial Wand es un proyecto de rock sinfónico-progresivo, cuyo primer disco, este “A sleeper’s awakening”, ha tardado tres años en ser ideado, compuesto y grabado. Se inició en Noruega en 2003 por su alma-máter Mattis Sörum (guitarras eléctrica y acústica, sitar, teclados y arreglos orquestales), con la idea de parir una obra conceptual. De hecho, el álbum gira alrededor de una persona cualquiera que, haciendo un examen de conciencia, llega a la conclusión de que ha cometido tantos errores que le han llevado a vivir una vida equivocada. De los siete pecados capitales los tiene todos (como Robe de Extremoduro…), y es la voz de él mismo siendo niño (cuando todavía era un ser casto y puro…) quien le va recordando todas y cada una de las meteduras de pata. En fin, una historia un poco escatológica, pero efectiva.
Los músicos que han intervenido son, aparte de Mattis Sörum, Tomas di Sansimone (batería), Idar Eidsaune (bajo) y Paal Selsjord (teclados), además de una orquesta sinfónica y nueve cantantes (casi todo voces femeninas) que son quienes dan vida a los distintos personajes que van apareciendo en la obra.
Es un disco para escuchar de tirón. Las canciones tienen menos sentido si se las separa del contexto por lo que, como digo, es recomendable tragarse el doble CD de una sentada. Pero tranquilos, que no empacha. Sin llegar a ser una maravilla, tiene muchos momentos brillantes y el conjunto es un gran disco, no tanto por las habilidades instrumentales como por la sucesión de pasajes sinfónicos realmente inspirados.
RETROHEADS “Introspective” (2006)
Si hay un grupo que busque desesperadamente el sonido de las grandes bandas progresivas de los ‘70, esos son los noruegos Retroheads. Utilizan instrumentos tales como Hammond B3, Mellotron, MiniMoog etc. para darle forma a unas composiciones que navegan entre los Uriah Heep más lisérgicos, unos Pink Floyd recién salidos del “Wish you were here” y los Genesis de Peter Gabriel, con elementos de otros grupos cual crisol de estilos. El resultado es otro gran disco, algo diferente del primer “Retrospective” del año pasado (también comentado por aquí), pero mejorando aquel.
Creo que este es uno de los grupos progresivos que debería ocupar el espacio que han dejado libres los grandes nombres de los ‘70 que han sobrevivido a los ‘90 pero que cada vez van distanciando más sus obras. El mismo espacio que Marillion dejaron escapar o que se ha desplazado hacia terrenos más duros con Dream Theater.
Retroheads son Mike Mann (voz principal), Ann-Kristin Bendixen (coros), Deborah Girnius (flauta y coros), Tommy Berre (guitarras), Gry Anett Stordahl (Hammond B3 y coros), Tore Bo Bendixen (bajo y teclados) y Trond Gjellum (batería).
Es un placer escuchar cosas de estas.
SPACED OUT “Unstable matter” (2006)
Spaced out son otro de los grupos que llevan ya bastante tiempo luchando contra los elementos por hacerse un hueco en las estanterías de los amantes del rock en general y de su acepción progresiva en particular. Este es su cuarto álbum, en el que desarrollan su particular visión de la música en forma de jazz-rock instrumental muy heavy y lleno de detalles.
Muy buen trabajo instrumental, en particular de la batería (con una riqueza de golpes impresionante), aunque el resto de instrumentistas dominan sus respectivas herramientas a la perfección, condición indispensable para hacer esta música y cuestión que suele ser habitual en este tipo de grupos, aunque a veces no basta para hacer que un disco sea mínimamente interesante. No es este el caso, porque de principio a fin es una orgía constante de notas y sonidos en su sitio que dan forma a 10 temas que pueden ser la envidia cochina de cualquiera que pretenda componer con un mínimo de criterio.
Los genios del asunto son canadienses de Montreal, y se hacen llamar Antoine Fafard (bajo), Martin Maheux (batería), Mark Tremblay (guitarras) y Eric St-Jean (teclados).
XINEMA “Basic communication” (2006)
Xinema son suecos, y muestran la cara más melódica del rock progresivo. Pero ojo, que melódico no es sinónimo de pérdida de fuerza, sino más bien de complemento perfecto a una buena voz, y si está empastada en el universo sonoro de alrededor, tanto mejor.
El grupo lo forman tres amiguetes llamados Jonas Thurén (batería y voz), Mikael Askemur (voz solista, guitarras, bajo y teclados) y Sven Larsson (guitarra solista). Durante los ‘80 formaban parte de un grupo sueco llamado Madrigal, pero fue en 1999 cuando decidieron montar Xinema. Son gente, por lo tanto, curtida, cuya música bebe de fuentes como Rush, Genesis, Kansas, Styx o Yes, y además se dejan notar las influencias con cierto orgullo.
El disco es una maravilla sonora. El mejor rock melódico con retazos de los grupos antes nombrados y con progresiones de cosecha propia, todo envuelto en una magnífica producción, elegante y sofisticada. A veces me pregunto ¿dónde se meterían todos estos grupos durante tanto tiempo?, y el resto del mundo sin escucharles… Imperdonable.
Grandísimo disco.
Y si os interesa el rock progresivo, en la web de Unicorn Records (www.unicorndigital.com) hay información de todos estos grupos y otros cuantos del catálogo de esta gente, que se lo curra como nadie. Mi agradecimiento personal por permitirme descubrir tanta maravilla musical.
Alvar de Flack



