Las huestes de Tom Araya vuelven 3 años después de la edición de su anterior entrega (“Diabolus In Musica” 1998), y se afianzan con la misma formación desde la salida de Dave Lombardo de la banda y la entrada a ella de Paul Bostaph, es decir: Tom Araya al bajo y a la voz, Kerry King y Jeff Hanneman a las guitarras y el citado Bostaph a la batería.
A Canadá se fueron a grabarlo, junto al productor Matt Hyde, y su resultado han sido estos trece temas. El disco comienza con “Darkness Of Christ”, una pequeña intro de minuto y medio donde se escucha a la banda tocando de fondo y voces como de operadoras para dar paso a “Disciple”. Muchos discos de Slayer se han caracterizado por comenzar con un tema potente, caso de “War Ensemble” en “Seasons In The Abyss”, de “Bitter Peace” en “Diabolus In Musica” o el portentoso “Angel Of Death” en Reign In Blood”. Pues en este “God Hates Us” más de lo mismo con “Disciple”. Tras un comienzo con unas muy buenas melodías por parte de King y Hanneman, dan paso a la avalancha sonora que siempre han caracterizado a la banda. El tema contiene muchísimos cambios de ritmo, recordándome incluso a ciertos temas del clásico de la banda “Reign Of Blood”. Le siguen “God Send Death” un tema ligeramente más calmado, en el cual se cuidan un poquito más las voces de Araya y los coros. El frontman aquí amplia sus registros de voz y no se queda tan estancado como en los inicios de la banda. Excelente la parte central del tema con el intercambio de solos entre ambos “hachas”.
“New Faith” me trae recuerdos a temas de “Divine Intervention”, con unos ritmos muy marcados y una excelente labor del batería Paul Bospath, del cual hay que hacer una mención aparte. Tras la salida del impresionante Dave Lombardo se comentaba lo mucho que perdería la banda con su huida, pero la verdad es que tras ya 4 discos a sus espaldas, con Bostaph, nadie se acuerda de él, más que nada por el grandioso trabajo que hace Paul a los parches. No exagerando mucho, no tiene para nada algo que envidiar a Lombardo. Su trabajo es colosal, sabe manejar perfectamente los tiempos de la banda, ya sean partes a medio tiempo como ritmos frenéticos con un doble bombo que te acribilla. Un ejemplo para muchos baterías.
Siguiendo con el disco, “Cast Down”, en la línea general de la banda con Araya berreando como sólo él sabe. “Thresold”, el tema más corto del álbum (2:28), les sigue, con un comienzo de tema en el que quizá Slayer ha querido meterse a senderos los cuales no son suyos, y sí de bandas como Fear Factory o Slipknot . Es decir, un tema muy machacón con ritmos muy marcados y donde, al igual que con “God Send Death”, Araya no sólo se dedica a berrear, sino que cambia de vez en cuando de registro. Un excelente tema, pese a quien pese. Éste da paso al que es para mí el tema más completo de todo el disco: “Exile”. Comienza con un ritmo muy frenético, el cual me trae a la mente otra vez la excelente labor de Paul. Para mí el mejor tema del disco. Más adelante, con “Bloodline”, un tema más calmado –el cual apareció en la banda sonora de la película “Drácula 2000”-, “Deviance” (con un “tufillo” al tema “Seasons In The Abyss” y partes “habladas” de Tom Araya), “War Zone” (un tema con un sonido quizá más “pesado” que el resto del disco), y “Here Comes The Pain”, Slayer demuestran que no cambian y no tienen por qué hacerlo para hacer un disco bueno. Ellos tienen sus esquemas hechos, y de ahí casi no salen. Está claro que repiten lo ya hecho disco tras disco, pero no quita que sigan sacando discos excelentes como este “God Hate Us All” (por cierto, ¡buen titulo!) o como los anteriores “Diabolus in Musica” o “Divine Intervention”. Casi con toda seguridad no lograrán realizar otro disco como aquellos “Reign In Blood” o “Seasons In The Abyss”, (clásicos inmortales del thrash junto a “Extreme Agressions”, “Rust In Peace”, “Master Of Puppets” u otros más), pero no dejan de fabricar excelentes canciones y excelentes discos.
Resumiendo, es un disco que quizá deje indiferente a mucha gente, pues como comento no añaden ni quitan nada a su música de siempre. Han tenido una identidad propia y la seguirán manteniendo, pues con sus más de 18 años de andadura a sus espaldas, no creo que la cambien. Si te han gustado los Slayer de siempre, pégale una escucha, porque te gustará. Palabra.
Javier Sánchez “Javibackyard”
