Que en España la vida de un músico es muy difícil es bien sabido, más si no se cuenta con apoyo de discográficas, periodistas y demás eslabones del negocio musical y ya si haces un estilo que no sigue las modas ni os cuento. Todas estas trabas tienen en contra este grupo y para más Inri son de Mallorca. No me malinterpretéis, no tengo nada en contra de la preciosa isla, pero es un handicap a la hora de tocar y ser conocido en otros sitios del país.
Aunque es el primer trabajo de la banda (a pesar del año de edición, no se distribuyó algo hasta el año pasado), no son unos principiantes. Se formaron en 1991 por el guitarrista Tolo Grimalt y el bajista y coros José Sánchez, que venían de los ya desaparecidos mallorquines Elikat (con un maxi y un LP). En 1995 la banda entra en tiempo muerto, llegando a estar Tolo y José en Fool´s Kin, hasta el 2000 que retoman el grupo entrando Pedro González (las teclas, piano y coros), Ramón Grifé (voz y coros), y el último en llegar Rafa Bohórquez (batería y percusión). En el disco hay varias colaboraciones: Coros (que suenan a gloria bendita) de Silvia Álvarez, Miguel Bibiloni, Merce y Cristóbal Sánchez; sección de metales (“Out of control” y “Satisfaction”) con Armando Armenteros (trompeta), Joan Carles Julia (saxo), Toni Aznar (trombón) y Tomeu Riera (arreglos metales); en “Full of empty” la batería es de Manolo Jordá, que ya estuviese con la banda y que ahora está en Fool´s Kin.
Lo que puedes escuchar después del primer corte, “Intro” (cinco segundos de sintonización de dial radiofónico), son grandes composiciones de Hard Rock melódico clásico de alta calidad (“Walking the city”, que me recuerda a los británicos Thunder; y “I´ve waited too long”, con guitarras dobladas) mezclado en ocasiones con Soul (“Out of control”, me viene a la cabeza Bad Company), Funk (“That kind of woman”, con final a lo Mr. Big doblándose la guitarra y el bajo; y “Satisfaction”, al principio sonido de un helicóptero y de gente), Blues (“That kind of woman” y “Cant´get enough”, las dos con aires de guitarra hendrixiana y en la segunda de nuevo Mr. Big a la cabeza), Southern Rock (“No pain” y “Full of empty”, ambas con empleo de guitarra acústica) y dos baladas (“Better world” y “Closed mind”). La última canción es “Full of empty”, cuyo final es de nuevo un sonido de emisoras de radio. Todo tocado por excelentes músicos y un vocalista de gran clase, cantando en inglés y con muy buena pronunciación, y son de aquí, ¿y están consiguiendo llamar la atención?, pues tristemente, no, y mira que tienen nivel para conseguir muchas cosas.
Una delicia para los oídos escuchar el disco.
Starbreaker
