Nos encontramos ante el tercer trabajo de los madrileños ARKANIA, quienes nos ofrecen once temas en los que se mueven entre distintos palos como el Hard Rock, el Power o el Heavy con más o menos groove.
Comenzamos con el tema homónimo “La bestia dormida”, quizá uno de los cortes más heavies del trabajo, y sin duda una buena elección para abrirlo. En cuanto a calidad, destaca por encima del resto, la voz de Ícaro, aunque cuando intenta rasgarla no le queda bien, y da cierta sensación de “ahogo”. En cualquier caso estamos ante un corte bastante resultón y entretenido.
“Hey tú!!!” es una canción más rockera y directa, que sin llegar a estar mal, a mí no me ha llamado demasiado la atención.
“Armageddon” y “Musa hasta el alba” son unos temas un tanto irregulares. Intercalan algunos buenos riffs con otros no tan inspirados. Lo mismo ocurre con las líneas vocales, donde destacan las estrofas por encima de unos estribillos en plan power que suenan quizá demasiado típicos.
Con “Gabrielle” volvemos a la vertiente más rockera, con un estribillo bastante resultón, aunque no me gusta su letra; y es que en este disco la mayoría de éstas giran en torno al amor y “derivados”, algo que para mí le resta interés al trabajo en general.
En “Que será de ti?” regresamos a otro de esos temas con estribillo rollo power. La verdad es que esta canción me ha dejado más bien indiferente.
A “Nadie más” le ocurre lo mismo que a “Armageddon” y “Musa hasta el alba”: es un tema realmente irregular. Tiene algún cambio muy bien hilado, pero a la vez algunos riffs del todo prescindibles.
Los primeros compases de “Sirenas” auguran algo realmente bueno, aunque enseguida la cosa baja el listón. Aún así es un tema correcto con algunos detalles curiosos.
“XXIV” es un corte más machacón y metalero y cuenta seguramente con uno de los mejores estribillos del álbum. Su problema, y el que arrastra todo el disco en general, es la mediocre ejecución por parte de los guitarristas de la banda en determinados momentos. Los armónicos de púa suenan descafeinados, algunos bendings no acaban de estar afinados, los solos caen a menudo en la repetición de patrones, lo que hace que parezcan más ejercicios que otra cosa, y la técnica de vibrato, o es muy cuestionable o directamente brilla por su ausencia. Resultado: los arreglos y solos no transmiten nada; no hay alma; no hay feeling por ninguna parte.
Con “Los ojos del alma” le toca el turno a una balada que, a mí personalmente, me ha parecido soporífera. Una canción del todo prescindible.
“Armas de cristal” cabalga (nunca mejor dicho) cubriendo lo que vendría a ser la recta final del trabajo. Es un tema entretenido con un estribillo pegadizo en el que encontramos la colaboración vocal de de Miguel A. Franco (SAUROM), lo cual hace que la calidad de las voces descienda sensiblemente. Siendo sincero, me gusta mucho más el trabajo realizado por Ícaro. Como curiosidad, en este tema he detectado un error a la hora de samplear la batería. Concrétamente se les ha colado un golpe “extra” de la caja en el minuto 2:45. Habrá quien no le dé importancia a este tipo de detalles, pero a mí estas cosas me transmiten cierta falta de profesionalidad.
En mi opinión “La bestia dormida” de ARKANIA es un disco que ganaría enteros si se hubieran trabajado algunos aspectos como la ejecución en determinados momentos o las letras. En las actuales condiciones y con la cantidad de bandas que hay, no tiene lo necesario para destacar por encima de la media.
J. Galiana
