He intentado escribir estas líneas bastantes veces ya. Pero cada vez que llegaba a la tercera o cuarta línea, el resultado era invariable. Lo único que salía del teclado era una ristra interminable de tópicos sobre Lemmy en particular, y Motörhead en general, que todos nos sabemos de memoria ya (yo mismo los he repetido una y otra vez en anteriores críticas). Y esta vez no me da la gana. Así que he llegado a la conclusión de que si lo que tú estás buscando, amigo lector, es una crítica objetiva del disco, será mejor que busques en otro sitio, porque aquí todo lo que vas a leer viene directamente de un corazón tatuado con el Ace Of Spades.*
“Kiss Of Death” es otra batalla ganada por Motörhead en su inútil, pero heroica, guerra contra el tiempo. En términos de Michael Moorcock, el Campeón Eterno contra Los Tiempos Pasados, Los Tiempos Futuros, La Ley, el Caos y la Madre que los Parió. No hay ninguna banda (ahora seguro que me mencionareis cuatro o cinco, que os conozco) que tras 31 años siga a este ritmo, sin haber parado ni un minuto nunca. Motörhead siempre han vivido al límite, sin importarle las barreras en el camino, siempre con el acelerador a fondo y a toda potencia. Y “Kiss Of Death” es tan potente como cualquiera de sus discos anteriores, y si no compruébalo con “Sucker”, el tema que abre el disco, puro metal en la línea de los grandes momentos de “Bastards”, “Sacrifice” y “Overnight Sensation”. La producción, en su punto, respetando la suciedad de la banda pero reflejando su poderío. Como siempre, destaca el fenomenal sonido de la batería de Mikkey Dee, mientras que Lemmy y Campbell continuan en su línea simple pero efectiva. En la misma onda de “Sucker” van temas “Trigger” y “Going Down”, la dosis de velocidad y agresión sonora que todos esperamos de un disco con el Snaggletooth en la portada. Pero no es la caña la tónica dominante en “Kiss Of Death”. Este disco baja un poco las revoluciones respecto al demoledor “Inferno” y se centra más en el aspecto rockero de la banda. Destacan especialmente “One Night Stand” (I been a slut all my life / Wish every night was a one night stand, qué maestro) y “Be My Baby”, que espero y deseo tengan su hueco en los próximos set list de la banda. Por contra, “Christine”, un tema que prometía ser otro clásico bailable de la cabeza motorizada, se queda insulsa, sin gracia y fácilmente olvidable. Junto a ésta, alguna que otra canción como “Under The Gun” (en la que colabora Mike Inez) o “Living In The Past” caerán fácilmente en el olvido. Este es el punto flaco de este nuevo disco, aunque hay grandes temas, también hay un poco de relleno para hacer un buen bocata. Por eso, inevitablemente, “Inferno” (que es prácticamente perfecto de principio a fin) siempre va a ganar la partida contra este “Kiss Of Death”, tal y como “Iron Fist” la perdió con “Ace Of Spades” hace ya 25 años.**
Dejo para el final “God Was Never On Your Side” (con solo de C.C. Deville de Poison incluido, bastante majo ***), la típica sorpresa (que ya no sorprende a nadie) de los últimos discos de Motörhead, una balada llena de rabia en la que Lemmy (que por cierto, ha mejorado bastante las melodía vocales con respecto a trabajos anteriores) apunta con el dedo directamente al barbas por tantos y tantos males en este mundo.**** Un tema simplemente espectacular.
Antes de acabar, me gustaría destacar la cuidada presentación del libreto, repleto de dibujos realizados por el mismo Lemmy y de apocalípticas frases en latín repartidas entre las letras. Aparte, la edición limitada contiene una TREMENDA versión del “Whiplash” de Metallica, que va a hacer que James Hetfield desee no haber dejado nunca el vodka, seguro.
En fin, para unos va a ser lo de siempre, y para otros incluso peor que lo de siempre, pero para unos cuantos es una muestra más de que aun se puede hacer música sin mirar a nadie, simplemente siendo uno mismo. Aunque hayan dos o tres cortes que no aguanten el tipo, lo demás es Motörhead al 100%, y eso es mucho, muchísimo.
Long Life Lemmy & Motörhead
* No, no tengo ningún tatuaje en el corazón, sólo era una metáfora, así que no llaméis a Antena 3 todavía.
** Por aquel entonces, el que escribe, ajeno a la comparación entre sendos discos, se dedicaba a eructar, cagar y dormir todo el día. Estaba claro que de mayor iba a ser heavy.
*** El solo, al señor Deville no tengo el placer de conocerlo.
**** Ya se que lo habíais pensado todos, pero no, no estamos hablando de Mariano Rajoy.
Juan Pérez “Gizmo”
