Hablar de Magnum es hacerlo de un grupo que en España no ha tenido la repercusión que debería, que sigue siendo de culto para los amantes del rock melódico y el gusto por las armonías suaves sin renunciar a la energía ni a la calidad interpretativa, fiel a su forma de entender la música y alejado de las tendencias que marcan desde los despachos.
Este disco es eso, los Magnum de toda la vida. Si te gustan no hace falta que te explique de qué va la cosa, pero si eres de esos que todavía no se ha acercado a ver qué se cuentan estos británicos y decides hacerlo con “Princess Alice and The Broken Arrow”, te diré que, aparte de lo que ya he comentado en el párrafo anterior, te vas a encontrar un disco muy homogéneo, sin altibajos, compuesto por once temas de Hard Rock con melodías vocales sobresalientes e instrumentación muy trabajada, que deja una sensación de energía contenida tras la escucha, sin confundir sosiego con ñoñería.
Si conoces sus discos anteriores y escuchas este (por cierto, ya lleva algunos meses en la calle), será difícil la comparación. Quizá culmine la etapa que abrieron con “Breath Of Life” y continuaron con “Brand New Morning” aunque, sinceramente, creo que supera a ambos en todo. Me gustaron los discos anteriores, pero creo que este, aún siendo más moderado en cuanto a las pretensiones, consigue cuajar una obra sin desperdicio, manteniendo la regularidad en cuanto a calidad de las composiciones. En los otros había algún momento menos inspirado, pero en este no lo encuentro, afortunadamente.
Si tuviera que destacar algunos temas del disco, serían si duda “Be Strong” y “Your Lies”, quizá los que más se acerquen a su época de mediados de los ‘80 cuando se despacharon a gusto con dos obras maestras como fueron “On A Storyteller’s Night” y “Vigilante”. Incluso las canciones más tranquilas como “Inside Your Head” y “Thank You For The Day” parecen estar mucho más inspiradas que en otras ocasiones y no corren el riesgo de ser pasadas al sonar el primer acorde. No obstante sigo diciendo que ningún tema del álbum desmerece en absoluto.
Los Magnum de 2007 lo forman Bob Catley (voz), Tony Clarkin (guitarra), Mark Stanway (teclados), Al Barrow (bajo) y Jim Copley (batería), quienes siguen teniendo la habilidad de combinar los sonidos de sus instrumentos de forma que se cede el protagonismo individual en beneficio del grupo. Esta es la fórmula que llevan explotando casi treinta años y es la que seguirá alimentando al grupo de fieles seguidores que disfrutamos con su música.
Gran disco.
Alvar de Flack
