El AOR es un género que nunca ha tenido en España el arraigo que merece. A lo largo de los años hemos podido disfrutar de muchos grupos con calidad que, sin embargo, no gozaron del éxito en una tierra donde otros estilos son más comúnmente aceptados. Quizás los únicos en lograrlo fueron Sangre Azul, hace ya más de 35 años, pero otros grupos de calidad incuestionable como Nexx, The Val, 91 Suite y un largo etcétera merecieron gozar de una notoriedad mucho mayor de la que el público español les quiso otorgar.
Afortunadamente, inasequibles al desaliento, muchas otras formaciones afrontan con ilusión un camino que saben no será fácil, mostrando a los fieles seguidores del estilo su talento y ofreciendo más opciones para enriquecer la escena del Hard Rock melódico español.
El caso de Heartbanger es diferente. Primero, porque no es un grupo al uso, sino el proyecto personal del guitarrista Xavi Méndez, quien tiene en su banda el canal para expresarse y mostrar sus canciones. Con un primer disco editado en 2016 llamado “Through the dark”, han tenido que pasar 9 años para poder tener una segunda entrega de este proyecto. El resultado, este “Once in a bluemoon” que suena en mi reproductor en estos momentos.
Para este nuevo trabajo, Xavi Méndez se ha acompañado del bajista Luis Adonay y del batería Toni Mateos, formando la base rítmica que da soporte a la guitarra de Méndez, quien también se encarga de los pianos y sintetizadores, muy presentes en el disco. Tal y como ocurriera en aquel primer trabajo, no hay cantante fijo sino que las voces están asignadas a una pléyade de vocalistas invitados. De hecho, ninguno de ellos repite, así que cada tema del disco cuenta con una voz diferente, lo que le da un punto de exclusividad a cada uno de ellos.
De esta nómina de cantantes invitados, hay algunos que personalmente desconozco, como Tommy Scro (Neighborhood Jukebox, Mint Stick, Drivin Wheels y Tommy Scro’s Rock Machine), Renato Costa, Mark Allen Lanoue (Message, Society’s Child, Persian Risk, BILOXI, Fiction Syxx) y Marcos Salvador Cruz, a quienes he descubierto en este disco.
Entre los que sí conocía previamente están Marc Quee (Esclavitud), Javi Gianno (Absolom), Ian Wilde (Wild Freedom) y, por supuesto, Gabrielle de Val, actualmente el puntal del Hard Rock melódico nacional, dentro y fuera de nuestras fronteras.
Como ya he comentado, Heartbanger camina en la senda del Hard Rock melódico / AOR de inspiración ochentera, gozando de la mejora en la calidad producciones de nuestros días. Así, cada instrumento suena pulcramente en su sitio, algo imprescindible en un estilo donde la melodía y el buen gusto priman sobre una agresividad inexistente. Hablar de influencias en proyectos de este estilo nos lleva a recordar a los grandes referentes del género: Journey, Survivor, Foreigner, FM, etc., evidentemente salvando las distancias.
Sin duda, “Once in a bluemoon” goza de buena instrumentación, sonido nítido y producción acertada, además de una variedad vocal muy interesante, dada la pléyade de cantantes invitados. Sin embargo, en mi opinión adolece de una mayor inspiración compositiva. Las canciones suenan bien, son agradables y se enmarcan en lo que uno podría esperar de un disco de AOR, pero faltan estribillos que enganchen, melodías que se queden en la cabeza y, en general, temas que llamen la atención.
Poniendo las 8 canciones del disco de principio a fin nos permiten disfrutar de la buena instrumentación, en la que además de la guitarra de Xavi Méndez encontramos una excelente aportación de bajo y batería. Además, por supuesto, de la variedad que aporta cada uno de los cantantes en la canción que tienen asignada. Pero, en el otro lado de la balanza, al término de cada escucha nos damos cuenta que ninguno de esos temas nos ha dejado huella suficiente para desear repetir la escucha, quizás con las excepciones de “Why” (cantado por Mar Quee) y “Sleepless nights”, con la siempre atractiva voz de Gabrielle de Val.
Aun así, el disco es agradable para los amantes del Rock más melódico y suave. La buena producción, la excelente labor instrumental y la variedad de voces permite escuchar con agrado “Once in a bluemoon” de principio a fin. Lástima que la falta de chispa a la hora de componer impida que este disco compita con mis favoritos del estilo.
Santi Fernández “Shan Tee”
