Tras la publicación de “Turbo”, Judas Priest se embarcaron en una ambiciosa gira llamada “Fuel for life Tour” que les llevó a recorrerse medio mundo, incluida España, acompañados de los Warlock de Doro Pesh. En esta gira no escatimaron esfuerzos para ofrecer un espectáculo tanto sonoro como visual al máximo nivel, con columnas de fuego y robots móviles, que pudimos disfrutar en su día aquellos que acudimos, por ejemplo, al madrileño estadio Román Valero, y que quedó inmortalizado tanto en video como en audio en este “Priest… live!”, y que astutamente han rescatado recientemente en el DVD “Electric Eye” (comentado también aquí, para no perder la costumbre).
En concreto, los conciertos grabados para la posteridad fueron los del 20 de junio de 1986 en The Omni de Atlanta (Georgia) y del 27 del mismo mes en el Reunion Arena de Dallas (Texas), demostrando el tirón que Judas Priest había consolidado ya en Estados Unidos.
Por supuesto, la formación más clásica de Judas Priest: Rob Halford, Glenn Tipton, K.K. Downing, Ian Hill y Dave Holland daban forma al line-up más estable de toda su historia.
Dicen que los discos en directo suelen marcar el fin de una época, sirven de colofón a un período concreto en vida de un grupo. En el caso de “Priest… live” esta premisa se cumple a rajatabla, ya que el repertorio se basa exclusivamente en canciones publicadas después de la edición de “Unleashed in the East”, el anterior disco “en directo” de la banda. En concreto, el disco que presentaban en directo, “Turbo”, es el más representado con 5 temas, seguido por “Defenders of the Faith” (4), “British Steel” (3), “Screaming for Vengeance” (2) y “Point of Entry” (1). Llama la atención la no inclusión de ningún tema de la etapa anterior.
El grupo suena de forma excelente, “sospechosamente” excelente, y es que según cuentan las malas lenguas, el disco fue retocado en estudio más de lo recomendable, sin llegar al fraude de “Unleashed in the East”. Sin embargo, el sonido del público es bastante mediocre, sin pasar, en la mayoría de los casos, de un griterío de fondo sin orden ni concierto (nunca mejor dicho) y sin apenas interacción con el grupo, lo que acentúa la sensación artificial en la escucha.
El tema que abría el concierto, y por lo tanto el disco, es “Out in the Cold”, perfecto para iniciar un show. La mayor elegancia y menor agresividad de un disco como “Turbo” es reflejada perfectamente. Los temas, los movimientos y vestuario de los músicos muestran un giro hacia terrenos menos rabiosos y más maduros, algo que muchos de sus antiguos fans no les perdonaron, y que hicieron replantearse al grupo el cambio de timón efectuado al año siguiente.
No hay duda que todos los grandes hits de la primera mitad de los ’80 estaban reflejados: “Breaking the Law”, “Rock you all around the World”, la espídica “Freewheel Burning”, “The Sentinel” (¿de qué me suena a mi ese título?), “Living after Midnight” y una larga versión de “You’ve got another thing comin’”, cuyo juego vocal con el público es una de las pocas ocasiones en que podemos disfrutar de unos arreglos diferentes con respecto a las versiones del público, ya que el resto de temas suelen mantener la misma estructura, salvo una mayor velocidad en su ejecución, así como tampoco hay solos ni exhibiciones de cara a la galería.
Tras la edición de este disco, Judas Priest se tomaron un descanso en el que replantearon la dirección de la banda, y al año siguiente volvieron más agresivos, pero eso… ya es otra historia.
Santi Fernández «Shan Tee»
