JUDAS PRIEST “Ram It Down” (1988)

¡ Comparte esta noticia !

judaspriest_ramitdownSeguramente no es el disco más representativo de la carrera de los Judas, seguramente no es lo que se considere un clásico de la banda, pero para mí es un muy buen disco.

La portada ya deja patente lo que Judas buscan en este álbum, un puñetazo y dejar las cosas claras después de la absurda polémica que supuso su disco predecesor “Turbo”, con un sonido mucho más metálico y muy cercano a lo que sería su disco posterior “Painkiller”, es lo que yo llamo un disco bien situado en el tiempo, o sea, que recoge los coletazos del “Turbo” y nos acerca a lo que vendría después, “Painkiller”. Por cierto, es el inicio de las portadas de Judas en tonalidades azules.

Y ahí tenemos claros ejemplos de guitarras metálicas y riffs poderosos desde el inicial grito agudo de Halford con el tema título “Ram It Down” que contiene uno de los solos más vertiginosos y posiblemente de los que más me gustan de Judas Priest, muy buen trabajo de K.K. y Glenn, como curiosidad decir que la canción la llegué a escuchar en los 40 en su día, aunque no la pusieron en su totalidad.

Deleitarse escuchando el solo inicial de Glenn en “Heavy Metal” es algo que he hecho en más de una ocasión, una canción en la que es cierto que se me hace algo repetitivo el estribillo y que no sería la única declaración de principios en el disco, pues también nos encontramos con “I’m A Rocker” y que plasma perfectamente lo que os decía al inicio de la reseña, un perfecto cruce entre “Turbo” y “Painkiller”, por cierto. ¿He oído el estribillo de “I’m A Rocker” en “Leather Rebel” os es mera coincidencia?

Lo mejor del disco está sin duda en su parte central con otro puñetazo en toda la cara llamado “Hard As Iron”, una de las canciones más cañeras de la banda y con un estribillo acojonante donde me encanta la voz de Halford, destacaría también el uso de efectos de explosión en el tema, dotando al mismo con mucha más fuerza si cabe, sobre todo en la parte central, pelos de punta oiga. Después del trallazo viene un tema más pausado, pero no por ello menos bueno, y es que “Blood Red Skies” podía estar perfectamente en “Turbo”, relájense y escuchen sobre todo la voz de Rob Halford, digna de elogio en la parte acústica y en el estribillo, ¿he dicho antes la expresión pelos de punta? Aplíquenla aquí también, es el tema más largo del disco, casi ocho minutos.

¿Hay alguien que no haya escuchado el clásico de Chuck Berry “Johnny B. Goode”?, pues los Judas se atreven a darle su propio sonido y actualizarla, ciertamente el único parecido con el de Chuck Berry es la letra, ya que en la música no tiene absolutamente nada que ver, ¿se le puede llamar a esto versión? Hombre, no lo sé, pero lo que si os aseguro es que fue una de las canciones que más escuché del “Ram It Down” en su época.

¿Y qué hace que este disco no se considere de lo mejorcito de la banda? Pues tristemente nos encontramos con dos canciones de relleno y totalmente sobrantes, y que son precisamente las dos últimas: la macarra “Love You To Death” y la que siempre he tenido atragantada “Monsters of Rock”, juntándolas con otras que no son malas, ni mucho menos, pero que no tienen ese don de destacar como “Love Zone” o “Come And Get It”.

Muy buen disco, con Judas volviendo a reafirmarse en los sonidos más metálicos. Por cierto, el disco fue el último en el que aparece en los créditos de baterista el polémico Dave Holland.

[youtube]http://youtu.be/mtu20Ejv3SI[/youtube]

Agustín Galiana “Aguskill”