Hay que reconocer que Alice Cooper, versión cantante solista, ha dado muchos tumbos estos últimos años, con más o menos acierto, saltando por diferentes estilos sin acabar de encontrarse. Si la década de los noventa la solventó más o menos bien con discos, buenos discos, como “The Last Temptation” o “Hey Stoopid” el comienzo del nuevo siglo no le había sentado nada bien. Desde que fichó para `Spitfire Records´ y con la edición de los mediocres discos “Brutal Planet” y “Dragontown” parecía que su única obsesión era la de modernizarse, como si su propio bagaje y sonido no fuera ya lo suficientemente bueno para él o para los fans. Gracias a dios este ímpetu absurdo se lo quitó de la cabeza con el espléndido “The Eyes Of Alice Cooper”, un disco que nos trajo, aunque sólo fuera de refilón, de vuelta los tiempos más clásicos del grupo / solista. Pues bien, dos años después y reincidiendo en aquella idea saca al mercado un disco incluso mejor, más clásico y mucho más rockero… más Alice que nunca.
Claro que, tampoco creo que nadie vaya a reclamarlo a estas alturas, la genialidad y la teatralidad de los discos de la época dorada sólo se encuentra a cuenta gotas, “Dirty Diamonds” no tendrá el pedigree de “Billion Dollar Babies” pero no por eso deja de ser un grandísimo disco. Aquí ya no queda nada de guitarras pesadas, de los ritmos metálicos de “Brutal Planet” ni de la pulcritud de sus trabajos en la pasada década sino que encontramos el más puro sonido Alice de guitarras rockeras, incluso “Stonianas” (salven ustedes las distancias), ya no hay rabia contenida sino el desparpajo del que sabe perfectamente lo que tiene entre manos y lo que tiene es material de primera.
El acertadísimo título de “Woman Of Mass Distraction” da el pistoletazo, literal, de salida, pura dinamita, puro Rock & Roll. Súmale unas acústicas, mucha chulería y ya tienes otra bomba llamada “You Make Me Wanna” donde Don Vicente lo borda al igual que lo hace en el tema que da título al disco, una copla de aires punk con sección de viento totalmente desquiciada incluida. Sin embargo “Prety Ballerina” es más reposada, con un regusto al “Billion” absolutamente genial. Vuelta a la carga con un riff matador y un estribillo de himno con “Sunset Babies (All got Rabies)” y estamos cerca de la gran joya del disco. “The Saga Of Jesse Jane” es, sin duda, mi favorita de todo el disco, un medio tiempo magistral con Alice disparando feeling por todos lados mientras nos habla del famoso pistolero del lejano Oeste. “Steal That Car” es otra andanada de punk al estilo Alice Cooper mientras que “Run Down The Devil” es un pesado rock que nos deja a las puertas del último corte (sin contar el bonus), un “Your Own Worst Enemy” que es cien por cien Alice Cooper.
Una cosa está clara, “Dirty Diamonds” continúa el camino iniciado con el anterior disco pero ese camino está ahora mucho mejor pavimentado, mejor trazado y es mucho más fácil y agradable transitar por él. Una vuelta a los orígenes, a los sonidos clásicos pero sobre todo una gozada de disco capaz de darnos, que a fin de cuentas es de lo que se trata, diversión a raudales.
Pedro Salinas “Pears”
Vaya por delante que no soy un gran seguidor de Alice Cooper. Su “Trash” me dejó tan frío cuando me lo pillé en aquel lejano 1989 que no me molesté en profundizar en la discografía de este showman. Así que no se me puede acusar de imparcial si digo que este “Dirty Diamonds” me ha gustado, y mucho. Desde el tema inicial, “Woman of Mass Distraction”, hasta el fin, el CD es un pelotazo de rock con mucho sabor añejo, otro poco de condimento más actual y a lo que se le juntan tres temas lentos de ramalazos sureños o country: “The Ballad of Jesse Jane”, “Pretty Ballerina” (no sé por qué con ésta me viene a la cabeza The Blue Oyster Cult) y “Six Hours”. Como ejemplo de variedad no hay más que comparar el tema “Dirty Diamonds”, que hasta puede llegar a rozar el punk-rock con “Sunset Babies (All Got Rabies)”, un tema de sabor claramente a rock de los ‘70, o incluso “Run Down the Devil” que suena más actual.
Lo de los temas a destacar se lo dejo a otros, a mi me han enganchado casi todos por una cosa o por otra, eso sí, para el que subscribe esta mini-reseña, algún tema del final podría no haberse incluido en el CD: “Your Own Worst Enemy” a mi me recuerda al pseudo punk “made in USA” hecho hoy en día y que triunfa entre los niños americanos; del bonus track “Stand” mejor ni hablo… (¿¿Alice Cooper haciendo rap con un tal Xzibit??).
En definitiva, un disco muy completo y variado que en mi opinión vale mucho la pena. Tendré que volver a darle una oportunidad al “Trash” y echar la vista más atrás con este showman.
Ramiro Morales “Motorhead”
