Es difícil explicar con palabras lo que hay dentro, porque no es un disco en directo con improvisaciones, solos o variaciones al uso de sus propios temas, sino una colección de las canciones más representativas de la discografía del grupo tocadas en directo, con un feeling que pocos discos de este tipo logran captar, quizá ese sea el resumen con el paso de los años. Lo cierto es que son 13 temas que si por separado son a cual mejor, reunidos en un solo disco suponen uno de las piezas imprescindibles en toda discografía que se precie de ser completa.
En realidad es un doble en directo grabado entre Chicago y Louisville durante la gira del “Obsession” en 1978, con la formación clásica de UFO: Michael Schenker a la guitarra, Phil Mogg cantando, Andy Parker en la batería, Pete Way al bajo, el polivalente Paul Raymond en las teclas y guitarra y la colaboración de Paul Chapman metiendo rítmicas. Chapman ya había trabajado con UFO en el ’74 y fue el que sacó las castañas del fuego al grupo cuando Schenker les dejó tras la edición de este disco para reunirse con Scorpions de nuevo, volver a pensárselo y montar sus M.S.G. Y es que UFO también han sido cantera de grandes músicos, posteriormente reconocidos, como Bernie Marsden (Whitesnake, SOS), Billy Sheehan (David Lee Roth, Mr. Big, Talas), Danny Peyronel (en nuestros Banzai y Tarzen) o últimamente Ainsley Dunbar, aunque este ya con el colmillo retorcido.
Volviendo al disco, un “Hello Chicago… please wellcome… U.F.O.” de presentación deja paso a “Natural thing”, rock and roll del “No heavy pettin’” del ’76 con la voz de Mogg y la guitarra de Schenker en primer plano, con solo clásico en pentatónica y final empalmando con “Out in the street”, en la que el piano eléctrico de Raymond es el protagonista, con un arpegio que ha quedado para la historia y sobre el que se construye toda la canción. Varios cambios de ritmo en plan progresivo, y el Schenker de los primeros Scorpions en el solo de guitarra. “Only you can rock me”, es de corte también progresivo, con más presencia del bajo de Pete Way y un colchón de teclas que oscurecen algo el protagonismo de las guitarras. Y para cerrar la cara 1 el clásico entre clásicos del “Phenomenon” (1974): “Doctor doctor”, con sus acordes en quinta, los coros de Way arropando la voz de Mogg en el “…living, loving…” famoso, y que es uno de los temas del género que no tiene solo de guitarra como dato curioso.
La cara 2 se abre con “Mother Mary”, muy guitarrera, con demostración de tapping. Le sigue “This kids” en una onda parecida, con un riff muy heavy, y cierra el primer volumen “Love to love”, la más tranquila del disco, que sin ser balada sí está concebida como obra sinfónica de cadencia lenta, con las teclas otra vez en primer plano llevando el peso del tema, recordando los inicios del grupo no como banda heavy sino más bien de corte progresivo, aunque pertenezca a su disco “Lights out” (1977) de la etapa Schenker.
La cara 3 empieza con “Lights out”, la más cañera del disco, seguida de una versión de “Rock bottom” de más de 11 minutos, quizá el momento cumbre del disco, por lo menos en cuanto a feeling.
La última cara también se abre con otra del “Lights out”, “Too hot to handle”, con un riff que siempre me recordó al “Living after midnight” de Judas Priest, y un estribillo no sé si pegadizo o pegajoso. “I’m a loser”, otro clásico, con el piano marca de la casa en lo más alto, “Let it roll” con ritmo de doble bombo y “Shoot Shoot”, cencerro incluido, y un “Thank you very much, good bless, good night…” terminan el disco.
Si alguien no tiene nada de los UFO clásicos y le gustaría, este es su disco. Por cierto, U.F.O. = Unknown Flying Object (OVNI), ya, ya se que no hace falta, pero por si acaso…
Alvar de Flack
