El pasado año nos hicimos eco de la maqueta que nos envió el grupo cántabro La Hermandad. En aquella ocasión, el grupo no salió muy bien parado, ya que aquella maqueta demostraba ilusión y ganas, pero poco más. Ahora, con el primer disco de la banda en nuestras manos, llega el momento de ver la evolución del grupo en este tiempo que ha servido para poder ver su CD en las tiendas.
La formación de La Hermandad sigue siendo la misma: Daniel Fernández (voz), David Marchena (guitarras), Francisco Herrero (guitarra y cuerno bígaro), Saturnino del Castillo (bajo), Javi Peña (batería) y Isabel Iturbe (violín y coros), y también se incluyen los dos temas que nos presentaron en aquella maqueta, “Guerras cántabras” y “Grito al viento”.
El salto de calidad producido en el grupo desde aquella maqueta hasta este disco es notable, aunque aún les queda bastante camino por recorrer. En el haber hay que anotarles una gran preocupación por la composición: las canciones están muy trabajadas, en la mayoría de las veces construidas por distintas partes diferenciadas que logran unir con eficacia, sin importarles que eso conlleve un mayor metraje en los temas. Así mismo, la influencia reflejada de Iron Maiden es mucho más tenue, en un esfuerzo por buscar su propio camino dentro del Heavy Metal melódico que practican. Sin embargo, en el debe siguen teniendo una ejecución manifiestamente mejorable por parte de casi todos sus componentes. La voz de Daniel Fernández sigue falta de fuerza y personalidad, siendo el punto más débil del grupo. También sería necesaria una mayor presencia de ambas guitarras, que si bien cumplen su función, quedan algo apagadas para lo necesario en este estilo de música. La base rítmica, sin embargo, está muy arriba en la mezcla, sobre todo la batería, pero tanto Saturnino del Castillo (bajo), como sobre todo Javi Peña (batería) también precisarían de mayores horas de estudio de su instrumento. La juventud de los miembros de la banda, sobre todo en la figura de su cantante Daniel Fernández, como podemos observar en el vídeo-clip de “La Hermandad”, incluido en el CD, permite mirar el futuro con optimismo, ya que tienen tiempo para trabajar y aprender a plasmar sus ideas con más firmeza.
Nueve son los temas que conforman el disco, entre los que nos gustaría destacar aquellos en los que han requerido un mayor esfuerzo compositivo, entre los que se encuentran la inicial “Prisionero de mi cuerpo” y la homónima “La Hermandad”, con un gran trabajo instrumental que nos permite disfrutar de un extenso desarrollo en los temas, con sendos pasajes instrumentales bastante interesantes a mitad de canción, algo que repiten en buen número de temas. “Sed de conquista”, bien construida y con influencias de música árabe, podría unirse a la terna de mejores canciones del CD.
Este trabajo sobre las canciones permite, por ejemplo, dotar de interés a un tema insulso como “Guerras cántabras” con un pasaje intermedio con un elemento tan inédito en el Rock como el cuerno bígaro sobre una base de batería. La presencia en el grupo de un violín (Isabel Iturbe) es también un sello distintivo, ya que no es utilizado como un elemento celta o folk, al uso de Mago de Oz, sino que cumple una función más emocional, dotando de más épica a las composiciones desde su posición más básica, enriqueciendo los temas. Su mejor aportación se puede ver en el tema “La Hermandad”, que se nos ofrece en un bonito video-clip en el propio CD.
Las últimas noticias sobre el grupo nos hablan de la salida del guitarrista Francisco Herrero, quedando el grupo ahora con una sola guitarra, formación que está próxima a entrar a grabar su segundo disco. Esperamos que hayan pulido sus defectos y hayan potenciado sus virtudes, y editen un CD que mejore este debut.
Santi Fernández «Shan Tee»
