1988 es un año que recuerdo con especial cariño, y es que es un año en el que se parieron discos que, a día de hoy, se han convertido en verdaderos clásicos para el que suscribe. Yo no sé si ese año habría una especie de inspiración generalizada, pero trabajos como “Seventh Son Of A Seventh Son”, “…And Justice For All”, “Keeper Of The Seven Keys II”, “Beneath The Remains”… (¿sigo?) ocupan un sitio de privilegio en muchas de nuestras estanterías. Y de entre esa amalgama de “obras magnas” se me antoja rescatar lo que personalmente considero uno de los mejores trabajos (si no el mejor) de los alemanes Running Wild.
La banda liderada por Rolf Kasparek alias Rock ‘n’ Rolf (voz/guitarra), acompañado en esta ocasión por los mercenarios (nunca mejor dicho) Jens Becker (bajo, ahora en los también germanos Grave Digger), Majk Moti (guitarra) y Iain Finlay (batería), tras haber editado el directo “Ready For Boarding” de la gira correspondiente al exitoso “Under Jolly Roger” en ese mismo año, destaparon el tarro de las esencias con este variopinto “Port Royal”. Y no digo lo de variopinto de forma gratuíta: si hay algo que se le pueda echar en cara a estos piratas de los mares del sur es la repetición de esquemas a la que nos están sometiendo últimamente, y es precisamente por eso el hecho de rescatar un disco como el que nos ocupa, tan heterogéneo y original que hace cuestionarnos si realmente se le habrán acabado las ideas al bueno de Rolf Kasparek…
Unos pasos y el sonido de una ebria taberna nos adentran en “Port Royal”, el emblemático tema que da título al álbum y que sirve de himno de entrada, con estribillo poderoso de esos de cantar en compañía y un solo de guitarra de los que no se olvidan. Qué bueno. “Raging Fire” y “Into The Arena” quizá pasen un tanto desapercibidas, pero ambas poseen la fuerza suficiente como para no desmerecer en absoluto. “Uaschitschun” es uno de esos temas que cada vez que lo escuchas te vienen toneladas de recuerdos a la mente, evocador como pocos (“riding free, with the wind, free as an eagle, proud as a king”). De lo mejor del disco, sin duda. “Final Gates” es una pieza instrumental que sirve de introducción para otro de los pelotazos del plástico, “Conquistadores”, un tema con fuerza y sentimiento a partes iguales que no ha faltado en directo desde el día de su edición (atención a la letra, toda una oda a nuestros antepasados).
“Blown To Kingdom Come” es un tema hímnico de cadencia lenta, mientras que “Warchild” pisa a fondo el doble bombo y nos arrolla con una velocidad terminal. “Mutiny” es otra de las joyas en bruto del plástico, un tema de estructura atípica (sólo se repite una vez el estribillo) que nos pone los pelos de punta con eso de “stand up and fight!”. Lo más. Y el disco se cierra con la potente “Calico Jack”, un tema algo más largo, de certeros cambios de ritmo, guitarras veloces y casi omnipresente doble bombo. Mucha caña.
Grabado en Junio del 88 en los estudios Sky Trak (Berlin), con producción de Running Wild (bajo la supervisión del afamado Karl-Ulrich Walterbach) y portada de Stefan Krüger, que sigue la línea piratesca de “Under…” (y que no han dejado desde entonces), “Port Royal “ es una buena muestra de cómo hacer heavy metal poderoso y a la vez melódico. Es una pena que un personaje como Rock ‘n’ Rolf, habiendo demostrado con discos como los citados o “Death Or Glory” que si quiere, puede, se esté limitando a plagiarse a sí mismo en los últimos tiempos. Hay que estrujarse más el cerebro, amigo Rolf, que la “glory” no viene porque sí…
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David Fernández “Bubba»
