VIII FESTIVAL ARTE NATIVO VIÑA ROCK 2003 – Jueves 1, viernes 2 y sábado 3 de mayo de 2003, Auditorio Municipal Villarrobledo (Albacete)

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Ocho ediciones de un festival es un número muy a tener en cuenta. Con ocho ediciones se puede considerar a un festival como un veterano y más aún cuando en cada edición el número de asistentes se supera considerablemente (en esta ocasión más de 50.000 personas). Y digo esto porque varias cosas de la organización me parecen vergonzosas con las ya nombradas ocho ediciones, y como muestra, las situaciones con las que nos fuimos topando.

La primera, obviamente, la llegada al recinto que como en años anteriores estaba perfectamente señalizada: llegamos cuando ya caía la noche y tuvimos que aparcar el furgón lejos del recinto, tuvimos que montar las tiendas a oscuras (no estaría mal una luz en cada X metros), y para llegar a la entrada principal tuvimos que estar andando 15 minutos.

Era la primera vez que me concedían una acreditación, así que pregunté en la entrada principal dónde se recogían. Me dijeron que el lugar estaba justamente al lado opuesto (cosa que ya sabía ya que me enviaron un mail con un mapita), así que me tocó patearme medio Villarobledo. En ese paseito escuché a lo lejos a Mägo de Oz, y cuando por fin encontré la zona de acreditaciones vi que estaba con tan sólo una lucecita y una señorita en la ventanilla cerrando, así que fui y pedí mi acreditación. Cual fue mi sorpresa cuando me dijo que ya estaba cerrado y se habían llevado las acreditaciones no recogidas. La chica me llegó a ofrecer 2 alternativas: contactar con algún amigo que estuviese dentro y avisase a algún jefe (vamos! Lo más fácil del mundo reina!) o comprar la entrada y posteriormente me la abonarían (juas!). Menos mal que inesperadamente apareció un señor con coleta que se interesó por lo que estaba pasando; el caso es que el tipo llevaba un listado con las personas acreditadas y por supuesto yo estaba allí; así que me dijo que me ponía la pulsera (color rosa) y que no podía darme el cartoncito hasta mañana, ya que los habían recogido (a tomar por saco el puto cartoncito, yo sólo quería entrar); digo yo, cuando me enviaron el mapa y me confirmaron que estaba acreditado ¿no podían haberme avisado que había un horario para la recogida de las acreditaciones? Patético, entre pitos y flautas me perdí más de media hora.

Tras perderme por detrás de los escenarios aparecí en el escenario “Matarile” dónde estaba tocando Mägo de Oz, de los que tan sólo vi el final de “Satania” y el principio de “Resacosix en Hispania”, ya que me dirigía hacia el escenario “Sol Música”, aunque posteriormente volví y vi el “Fiesta pagana”. Lo poco que vi de Mägo me gustó mucho, eso sí el escenario no tenía ningún tipo de montaje, ya que la organización no les permitió montar la parafernalia a la que Mägo nos tienen acostumbrados. El sonido fue excelente, eso sí.

Y si el sonido en “Matarile” fue excelente, en el escenario “Sol Música” fue algo mágico. Estaban descargando los veteranos Medina Azahara, ¡y vaya descarga! La guitarra de Paco Ventura sonaba más dura que nunca, cara de satisfacción por mi parte el poder escuchar temas como los infalibles “Velocidad”, o la versión de Triana “El lago”, en una interpretación más que magnífica. Otro de los temas que pude escuchar fue “En la noche de San Juan” una de las mejores canciones del XX. Pero, sin duda, la canción de la noche fue “A toda esa gente”, canción dedicada a los seguidores del grupo, que llegó a emocionarme. El fin de fiesta fue con “Necesito respirar”; me llamó la atención el magnífico estado del grupo y la camiseta del Che que llevaba Manolo Martínez.

Al acabar los Medina, Silvia y yo nos dispusimos a ver qué tal lo harían Avalanch con disco nuevo en la calle. Aún recuerdo el desastre del año anterior. Aquel fue el primer concierto y quizá Ramón no estaba rodado, a ver qué tal ahora. Así que nos fuimos hacia el escenario “La Oreja Metálica”, que este año había cambiado su ubicación, ya no estaba entre los dos colosos, sino más separado, y aunque el escenario en sí era mucho mejor, no lo era la ubicación del público, primero por los árboles que si te ponías en una situación media te quitaban parte de visibilidad y segundo, había un peligroso bordillo; ¿esto lo tiene en cuenta la organización?

Cuando llegamos, Avalanch estaban finalizando el tema “Madre Tierra”, con gallito incluido de Ramón en el estribillo final de la canción. ¿Habrán empezado Avalanch con “Madre Tierra”? No, los Su Ta Gar no se por qué motivo no tocaron y obviamente la actuación se adelantó. Así pues de Avalanch vi tan sólo el final de “Madre Tierra” y la canción con la que acabaron el concierto “El viejo torreón”, donde aquí Ramón estuvo más acertado. La impresión que me dio es que hoy por hoy Avalanch no es un grupo de directo con Ramón Lage en la voz. En estudio me gusta “Los poetas han muerto”, pero en vivo le falta mucha fuerza. Eso sí, tan sólo pude ver un tema completo y el final del otro.

Cuando acabaron el concierto, servidor y su acompañante se quedaron con cara de gilipollas, pues para mí el día fuerte era el viernes y no pude ver ninguna actuación completa, ya que Mägo de Oz, Medina Azahara y Avalanch coincidieron tocando. Así que nos fuimos a la tienda-furgoneta (este año éramos 6) y a mal dormir a ver que nos esperaba el sábado.

El primer grupo que tenía pensado ver fue Avulsed, pero la mala noche del sábado y las ganas que había por beberse todo lo que había en la furgoneta (menos la gasolina), propició que la primera banda en ver fueran los madrileños Easy Rider.

Mucho ha llovido cuando les descubrí teloneando a los Blind Guardian en su primera venida a España en Madrid. El escenario llevaba el logo del grupo como telón de fondo y salieron los Riders muy motivados y dispuestos a comérselo todo. Empezaron con “Regeneration” contundente y con un muy buen sonido, y “Warmwood” fue la segunda en caer. Era la primera vez que les veía con Ron, Easy Rider han encontrado el cantante adecuado, le veo mucho más honesto y menos creído que Eugenio y por supuesto en el plano vocal no tiene absolutamente nada que envidiarle. “Seven” fue el siguiente trallazo, un temazo del “Lord of the Storms”. La banda sonaba muy compacta, a continuación otro del “Regeneration” esta vez “Where Angels Fly” con Ron dándolo todo, curioso resultó entre canción y canción escucharle hablar en castellano, el disco de Easy Rider que menos me gusta es “Evilution”, pero tiene una canción llamada “Blazing Fire-Victory” que es de lo mejorcito, que fue la siguiente.

A medida que iba pasando el concierto Ron se iba poniendo más rojo, iba vestido todo de negro y el sol a esas horas (aunque era escaso) picaba lo soyo; otro trallazo en caer fue “World is Coming Down”, al que le siguió “Savage Rage” y “Evilution”. Al acabar Ron preguntó a los presentes qué canción querían escuchar, obviamente el grupo conocía la respuesta y el concierto lo acabaron con “Stranger”.

Si Medina Azahara fue el grupo del viernes, Easy Rider fue el del sábado. Espero que Easy Rider logren el empujoncito que necesitan, es un grupo que si fuera extranjero estoy seguro que ahora mismo aquí sería adorado, y con Ron han encontrado el Frontman perfecto, espero ansioso la salida del nuevo disco.

El siguiente grupo al que quería ver era Rata Blanca. Como hasta que empezasen los argentinos había mucho tiempo por delante de relax, decidimos sentarnos en la colina de césped que hay justo enfrente del escenario “Sol Música”, donde pudimos ver parte de la actuación de Fanfaire Ciocarlia, grupo que utilizaban diversos instrumentos de viento. Sonaban realmente muy bien, y desde dónde estábamos se veía la gente muy animada. Una de las cosas que más me gusta del Viña es que después de la ejemplar descarga Metalera de los Riders nos encontramos con el contraste de los Fanfaire.

Nos dimos una vuelta por el mercadillo y visitamos los diferentes stands, bolsos, camisetas, colgantes varios y muñequeras predominaban en los puestecitos. Este año el mercadillo también cambiaba de ubicación, pues ahora estaba nada más entrar en el recinto. Volvimos a la furgoneta a recargar pilas y bajamos de nuevo al recinto.

Los veteranos Rata Blanca llevaban un ratito en el escenario cuando llegamos. Sinceramente, es una banda que he “descubierto” este año con su fantástico último disco, único que poseo, así que en cuanto a set-list nada os puedo comentar. Su cantante es una copia de Bruce Dickinson en su etapa de peludo, tanto físicamente como imitando a la perfección los movimientos de Bruce. Cabe destacar que es un cantante excepcional, y también destacaría el guitarrista Walter Giardino, muy técnico. Me encantó la entrega del grupo, que se quejó de que no le dejasen tocar más tiempo. El concierto lo acabaron con el clásico “La leyenda del hada y el mago”. Indagaré en su discografía, ya que me dejaron un muy buen sabor de boca.

En el escenario “Matarile” estaban acabando S.A., la verdad es que tengo un nulo interés por la banda, pero he de confesar que su primer disco me encantó en su momento, el final de S.A. se basó en temas antiguos como “Ciencia asesina”“Ya güelen” y como no el final con “Nos vimos en Berlín”, que casualmente eran temas que conocía.

Tras ellos le tocaba el turno al bueno de Rosendo, y a escena salió el abuelo, abriendo con “Que te acompañe la suerte”, seguido de una muy grata sorpresa, “Corazón”, del “Loco por Incodiar”, al que le siguió el tema que Rosendo grabó para el disco homenaje a Antonio Flores “No dudaría”.

De nuevo otra del último disco “Sufrido”, que dio paso a un tema que para mí en directo pierde muchísimo, ya que “Hasta de perfil” se grabó con flautas e instrumentos que Rosendo no utiliza en directo y pasa a ser una de sus mejores canciones en estudio a una canción mediocre para el directo, “Ven y Ve” nos trajo de nuevo a la actualidad de Rosendo.

Uno de los momentos álgidos del concierto se vivió con “El asa del cubo”, pero sin duda una de las mejores recibidas (si no la mejor) fue el tema que abre su nuevo disco “Masculino singular” recibida como si de un clásico se tratase, desde el “Picaporte” inicial el escenario “Matarile” enloqueció.

Nuevamente Rosendo nos deleita con otro de los mejores temas del “Veo, Veo… Mamoneo” con “Quincalla, o no!”, que no alcanzó el éxtasis de su predecesor, pero también fue muy bien acogido. “Mala vida” dio paso a otro de los grandes, “Flojos de pantalón” con ese solo de guitarra que tanto me gusta.

Esto estaba llegando al final, la siguiente en caer fue “Manifiesta deprimente”, un tema que me encanta en directo. Rosendo no podía dejarnos sin al menos un tema de Leño, que fue el mítico “Sorprendente”, con otra gran ovación por parte del público, y para cerrar el concierto un no menos clásico “Agradecido”. En conclusión, vi a Rosendo algo estático (siempre ha sido así), y un Rafa que no paraba de moverse, siempre que veo a Rosendo me deja una muy buena sensación.

Tiempo de volver a “La Oreja Metálika” donde estaban acabando Angra. Ciertamente, Angra no es un grupo que me guste en demasía (tampoco me disgusta) así que vi el final del concierto sentado bajo un árbol (la edad no perdona). el cantante que tienen ahora no desentona en absoluto, y aunque lo que vi me gustó, pero no llegaron a conectar con el público. El concierto lo finalizaron con “Carry On”, uno de sus mejores temas.

Y a esperar el fin de fiesta con Saurom Lamderth, unos tres cuartos de hora de demora hasta escuchar la grabación “El Paso del Caradhrars” que daba paso a “Las minas de Moria”.

Lo primero que llamó la atención obviamente es la voz de Peri, distinta a la de Narci, pero perfectamente acoplada al grupo, es decir, no desentona, aunque yo prefiera a Narci.

Hay que ver la energía del grupo y el cachondeo que llevaban, no paraban de reír, ni de bailar en el escenario, algo que lógicamente se contagia al público. “Acertijos en las tinieblas (Gollum)” fue el siguiente en caer, tema que ya presentaron en directo el año pasado.

La fiesta vino en “El saltimbanqui”, canción de su primer disco y en el que aparecieron tres “saltimbanquis” que no dejaban de hacer juegos con bolos, pelotas y fuego. Increíble, estos tíos saben montárselo, cada uno de sus conciertos es una fiesta y eso gusta.

Uno de los mejores momentos se vivió cuando Peri nos dijo que hoy se iba a celebrar “El cumpleaños de Bilbo” una de las mejores canciones de su segundo (y hasta ahora último) disco, con Peri tocando la campana con el tacón mientras saltaba (echadle un poco de imaginación). Narci agradeció el apoyo de la Organización por dejarles ser “cabezas de cartel” con tan sólo dos discos y siendo noveles.

La fiesta siguió con “De Hobbiton a los Gamos”, sin colaboración de Silver, y una de las más heavies del “Sombras del Este”, “Trancos / Aragorn”, sin colaboración de Victor, por cierto, he de decir que esta última sonó mucho más heavy que en el disco, a todo esto añadir que “los saltimbanquis” no pararon durante todo el concierto en ofrecernos su otro show.

“Los jinetes negros (Nazgul)” es una canción que no me acaba de convencer en disco, aunque en directo sonó muy contundente y con José haciendo los coros blackmetaleros, seguidamente asistimos a “La disolución de la comunidad” y a mi juicio la canción más mediocre del “Sombras del Este”, “Tom Bombadil”, que me gustó más que en el disco.

La fiesta estaba llegando a su fin, y nada mejor que volver a animar el cotarro con “Fiesta”. Seguramente “Fiesta” se convertirá en el clásico de Saurom Lamderth en sus conciertos, y ahora sí, para acabar otra de sus canciones festivas, “La posada del Poney Pisador” con todo el público entregado y pidiendo más, pero las luces se encendieron y acabó; es increíble la fiesta que transmiten Saurom Lamderth en directo.

Y con Saurom Lamderth acabó para mí el Viña Rock, de vuelta a la tienda me dio por pensar en varias reflexiones hacia la organización: es increíble que tras 8 ediciones no se controle totalmente el tema de los horarios, es un tema difícil y que cada grupo debe cumplir, pero si falta un grupo, pues que no se adelante el siguiente en tocar, yo lo dejaría en blanco, ya que escenarios hay de sobra como para no aburrirse y así no nos perdemos al grupo que queramos ver que se adelanta.

Otra de las cosas lamentables fue el escenario “La Oreja Metálika”, en mejor ubicación, pero con los árboles y bordillos que he comentado antes hacen que se convierta en un peligro para el público; y por supuesto estaría bien que la Organización pensase en crear un recinto más adecuado (aunque sea el mismo), pues en esta edición hacía viento y la arena se levantaba, había gente con mascarilla, estaría bien plantar césped o bien un asfaltado (claro que esto supondría dinero), y como no aseos, “en las horas punta” insuficientes.

Y otra edición más del Viña Rock, si no pasa nada el año que viene volveremos.

Texto y fotos: Agustín Galiana “Aguskill”