Los aficionados del Metal más extremo se congregaron a las puertas de la sala Caracol, mientras el metro y las calles se colapsaban por seguidores de Cristo, anhelantes de ver su representación en la tierra (“El Papa” para los amigos). Nosotros nos conformaríamos con la descarga de música satánica que estaba a punto de desatarse. Bueno, eso de “a punto” es relativo ya que la apertura de puertas se retrasó más de lo normal, entramos aproximadamente a las 20:30, pero la verdad es que no me aburrí, hubo una pequeña bronca con el portero y estuve hablando con unos tíos en la puerta de grupos ultraburros (vamos, que no eran neo-pseudoblackmetaleros-góticos seguidores acérrimos de los COF), la verdad es que es un placer hablar con gente que sabe de música cañera y que no van sólo de pintas.
Por la cola apareció alguna que otra fotillo del Papa, ¡joer, qué predecibles somos los blasfemos!, pues yo mismo pensé en mangar alguna para incinerarla en aras de los dioses de Black-Death-Metal, pero en mi camino no encontré ninguna, ¡arggggg!.
Con la apertura de puertas entramos ávidos de brutalidad y para nuestra grata sorpresa descubrimos que tocaba un grupo de más, ¡joder, la noche prometía un gran concierto!.
El grupo extra se trataba de NOCTIFERIA, la verdad es que no los conocía, pero me llevé una grata sorpresa, estos chicos tocaban un Death Metal bastante serio, bien estructurado y con buenos ritmos.
El público no entró mucho en la onda, quizás porque se reservaban para la caña que les venía encima. El cantante principalmente se esforzó por animar el ambiente pero no lo logró.
Una actuación breve pero intensa y sin pena ni gloria para los Noctiferia, pero que les vendrá muy bien para darse a conocer por estos territorios. Además, dieron la talla, cosa que no es fácil teloneando a grupos consagradísimos en la escena underground.
La “miasma del Death” empezó a manifestarse en la sala y la gente empezó a animarse, ya que no se ve todos los días sobre la tarima a uno de los clásicos del Death Metal. Con sus más de 11 años de experiencia y siendo uno de los pioneros del Death de Florida los Malevolent Creation demostraron su pericia y agresividad. La banda, pese a sus muchos cambios de formación, no ha perdido la frescura (o putridez según se mire) de sus comienzos y regaló a los oyentes una música febrilmente violenta acompañada de unos ritmos hipersónicos.
Se nota que el guitarrista Phil Fasciana, líder espiritual del grupo, mantiene su máxima de “si tocas demasiado lento te marchas”, pues los temas eran un auténtico derroche de velocidad y técnica. Phil clavó como si nada unos punteos frenéticamente demoníacos que me dejaron bastante alucinado y que hicieron que la sala ardiese. La gente se “alteró” con estas “dulces baladas” y se pusieron a brincar cual sangrienta horda de goblins sangrientos. Un aguerrido espectador incluso se subió al escenario y se dispuso a saltar encima del público, hasta aquí todo normal en un concierto de música “fuertecilla”, pero el caso es que el gentío haciendo acopio de una organización y una velocidad pasmosa hizo hueco y el pobre desgraciado se metió una hostia de cabeza en el suelo de dos pares de huevos, hasta el cantante se quedó pillado. El tío milagrosamente sobrevivió y empezó a increpar a los que deberían de haberlo recepcionado (es una de esas reglas de los conciertos que no está escrita en ningún sitio pero que todo el mundo debería cumplir) con “amables piropos” como: “¡maricones, cabronazos, hijos de puta…!”.
Malevolent Creation se lucieron y tocaron como broche final de su actuación el tema que da nombre a su último trabajo “The Will To Kill”, que hizo las delicias del público.
Como anécdota comentaré como al final del concierto alguien le pasó al segundo guitarra la portada de un disco para que se la firmase. El guitarra estaba todo dispuesto a firmar hasta que se dio cuenta de que él no participó en la grabación de ese disco, así que le devolvió la portada sin firmar… ¡Claro, con tanto cambio no hay quien se aclare!
Immolation repetía en España dentro de su gira “Bringing Down The World Tour 2003”, esta vez con unos grupos más adecuados. ¿Qué puedo decir de estos neoyorkinos que no dijera en la otra reseña?, fueron simplemente brutales, perfectos en la ejecución de los temas, si bien es cierto que esta vez no sonaron tan bien como en la Riviera. El vozarrón de Ross no se distinguía lo suficiente y en algunos momentos el pesado sonido de Immolation saturó la sala.
El grupo presentó temas distintos (ver imagen del track-list) a los de su anterior concierto en Madrid, lo que es de muy agradecer por los fans que estuvimos en el otro.
El recital comenzó con “Of Martyrs And Men”, tema que abre su último CD, ¿qué mejor argumento para inmolarse?. Tocaron clásicos como “Under The Supreme”, “Christ`s Cage” y el mítico “Father, Your Not A Father”, donde el señor Vigna mostró su total entrega en el escenario y su increíble calidad (parece mentira compatibilizar lo bien que toca con sus “bailecillos y meneos”), sin duda uno de los guitarras con más presencia en el escenario de la escena.
Los problemas con el sonido de todas formas no impidieron que la gente flipara y en esta ocasión el público mereció al grupo y viceversa. Los ánimos se calentaron un poco cuando el “pogo” degeneró en una pelea que terminó cuando la seguridad del local pudo poner orden, no sin que antes se derramara algo de sangre. Tuve la oportunidad de entablar una conversación con uno de los que originaron la pelea, se trataba de un tío de Bélgica que iba todo pintado en plan Immortal (que no de vampirito chupasangres muy gótico y muy moderno) y que venía con un coleguilla (con sus mismos atuendos) a ver lo que se contaban los Marduk. Me estuvieron contando que pasaban de rollos de peleas, y que “los europeos no debíamos de pegarnos entre nosotros”, también me contaron que les gustaba un huevo Burzum y que su ídolo era Vikernes… En fin, eran unos chavales muy simpáticos… siempre que no pertenecieras a una minoría étnica y fueras europeo (por lo que entendí)…
“Wolf Among The Flock” y “Sinful Nature” sonaron más brutales que nunca pero en el sentido positivo y negativo de la palabra, muy cañeras pero también muy estruendosas en algunos momentos, donde si no te sabias la canción te quedabas totalmente fuera de juego. De todas formas, pese al sonido, un concierto sobresaliente.
El momento cumbre de la noche, la maquinaria de guerra satánica Marduk entraba en escena. Aunque su arranque fue imperfecto, un pequeño problema con la guitarra que no se oía y que fue rápidamente solventado, desplegaron en un momento toda la potencia de un carro de combate. Lo confirmo, ver a estos suecos en acción es ser literalmente atropellado por un tanque.
Nada más salir su frontman Legion se ganó a los allí presentes, eso no era un hombre, era un engendro salido de los más infames abismos, tenia todo el cuerpo tatuado con demonios estrangulando ángeles, una mujer desmembrada-decapitada-empalada, una Cruz del Norte… y millones de dibujos perversos, este tío si daba miedo (y no el payasote del Dani Filth). Como cabía esperar Legion dedicó un par de temillas al Papa, además de sacarle burla y romper una foto suya en el escenario (ver fragmento).
Pero Marduk no son solo pintas, es uno de los pocos grupos que a lo largo de su evolución han ido aumentando su agresividad musical, cosa que demostraron en el directo desde el primer tema. El nuevo batería Emil Dragutinovic es una autentica ametralladora y no defraudó, aunque con la caña ultrarrápida que metía al doble bombo daba muestras de pasarlo un poco mal, un buen sustituto para el ya mítico Fredrik Andersson.
El imponente guitarrista y fundador del grupo Morgan Steinmeyer Håkansson (¡joer con el nombrecito!) estuvo simplemente brutal, aunque su guitarra sonaba demasiado por encima de todo lo demás (quizás mi posición no era la más correcta acústicamente hablando) y el bajista B. War dio una autentica lección de como se toca el bajo en un grupo de Black Metal.
El grupo interpretó muchos temas de su último trabajo «World funeral» y algunos clásicos de la banda como “Christraping Black Metal”, “On Darkened Wings”, “Obedience” y “Fistfucking God’s Planet” (las dos últimas dedicadas al “grajo blanco”, léase “er” Papa).
El tema que enloqueció a los asistentes fue sin duda “On Hell`s Fire» que trajo por unos instantes el infierno a la tierra. La gente estaba como loca y… se terminó.
El concierto se me hizo demasiado corto, la gente (como pocas veces he visto) los aclamaba para que tocaran un bis, pero nada. Para mi desagradable sorpresa se quedaron temas emblemáticos de Marduk sin tocar, tales como “Those Of The Unlight”, “Materialized In Stone”, “Slay The Nazarene”, “Baptism By Fire” o “Panzer Division Marduk” (o Panceta División como lo pedía algún espectador). ¡Por Satanás, lo de no tocar “Panzer Division Marduk” fue imperdonable, ingenuo de mí que creí que lo tocarían de bis!
Cuando salí algo cabreado la sonrisa volvió a mi rostro cuando pude comprobar en el chiringuito del “merchan” el autentico y genuino tanga con el logo de los Malevolent Creation, ¡qué cosas…, si veo a una tía con eso le rindo culto o me pego un tiro!
Por último darle las gracias a la bella rubia que tenía al lado en la primera fila, por chivarme algún que otro temilla de Marduk y el nombre del primer grupo. Es un placer comprobar como una tía realmente guapa tiene buen gusto y conocimientos musicales.
Texto y fotos: Burninboy






