El 21 de octubre de 2000 servidor veía por última vez a Deep Purple. En esa ocasión fue una noche especial, acompañados por la Orquesta Filarmónica de Rumanía y el gran Ronnie James Dio. Un poco más de tres años después volvía a verlos en la capital murciana y en el mismo lugar, esta vez sin orquesta ni invitado especial, aunque sí venían con un miembro “nuevo”, el teclista Don Airey que entraba en el grupo para grabar el último trabajo, “Bananas” (2003), sustituyendo a Jon Lord, que siempre había estado en las distintas etapas y formaciones de los británicos. Creo que a estas alturas no hace falta ninguna presentación del quinteto, que es ya una de las referencias en la historia del Rock, por no hablar de Hard Rock y Heavy Metal, ni siquiera soltar todas las colaboraciones y grupos por los que ha pasado el “novato” (en Purple) Airey.
Para la gira por tierras españolas contaban para abrir los conciertos con los nacionales LILITH (excepto en Madrid, como podéis leer en la reseña de esa ciudad). Está bien que grupos de nuestra tierra abran para grupos extranjeros, pero en esta ocasión no habría estado nada mal que hubiesen venido acompañados por Molly Hatchet, como en su tour por Alemania, o por Uriah Heep, como harán en su gira por Escandinavia, ¡casi ná!
Con el tiempo pegado donde la espalda pierde su nombre, mientras aparcábamos y andábamos hacia el recinto, cuando llegábamos a sus inmediaciones nos percatamos que los catalanes Lilith ya habían empezado, pero permanecimos frente a la cola de gente que había para la taquilla. Un cachete a la organización por disponer sólo de dos ventanillas para entradas y acreditaciones y que iban a paso de caracol reumático, aunque al final, pese a los fallos del servidor de correo electrónico, pudimos dar con Fran de Ibolele Producciones, que muy amablemente nos acreditó, todo un detalle. Muchas gracias. Pues bien, oteando la zona donde habíamos quedado con Bubba, Santos y compañía (¡esos Gemels y Antonio con esa camiseta grandiosa del “Welcome to Hell”!), que no era otra que el bar frente al coso taurino, no los vimos (estaban ya dentro), pero aprovechamos para engullir los bocadillos caseros (había que nutrirse, que nos esperaba un histórico y magno fin de semana). Así que oímos (que no escuchamos) mientras hablábamos y zampábamos, la actuación del grupo liderado por Agnés Castaño…. y no me atrevo a comentar mucho, porque ni el sonido era el adecuado desde fuera ni prestamos la debida atención (lo sentimos), pero me atrevería a decir que se les podría encuadrar en el llamado en los ´90 Rock Independiente (¡manía con las etiquetas!).
Una vez dentro del círculo (entramos por la puerta de atrás, a lo caco) nos encontramos con los bandíos de Benidorm (que para variar iban a “abrevar” en la barra). Nos situamos delante de la mesa de mezclas (por cierto, había una gran entrada, ¿7000 criaturas jóvenes y menos jóvenes (muchas)?) y a eso de las 23 h. los primeros que tomaban el escenario (“embananao” perdío – telones con bananas en los laterales, abajo, de telón e incluso en la tela que cubrían las teclas de Don Airey) eran Paice, el teclista y Glover (con pañuelo en la cabeza) saludando ante la bienvenida dada por el público y con la salida de las dos figuras que faltaban iniciar con “Highway Star”, y ya desde el principio notamos la potencia de sonido, fuerte (sin molestar) y nítido (así se mantuvo durante toda la actuación), una delicia para los oídos. Graciosos movimientos al unísono durante una parte de Roger Glover y Steve Morse y juegos entre este y Gillan. El grupo se ve disfrutando a tope encima del escenario y con buen rollo entre ellos. Y disfrutando también estaban una pareja de ancianitos que estaban sentados en el lateral izquierdo de las tablas, ¿padres de alguno de los componentes?, incluso el señor filmaba o fotografiaba el concierto.
La segunda de aquella gélida noche fue “Woman From Tokyo”, donde Morse empieza su cambio de guitarras e intercalan a mitad de la canción un trozo de una canción popular, pero que no recordé ni recuerdo cual fue y es, además de introducir una pequeña pieza de teclados y continuar con el tema hasta el final. Como este, alargan los temas, y dotan al concierto de más atractivo aún que escucharlos en disco. Al concluir Gillan nos da las gracias chillando.
Con “el pirata” Glover cambiando de bajo y la introducción del cantante nos presentan la primera de su último lanzamiento, “Silver Tongue”.
En “Strange Kind Of Woman”, tras el genial solo de guitarra del americano hay un pequeño solillo de teclas y con el vocalista gritando hacia el final, demostrando que la experiencia y la edad son fundamentales para saber utilizar muy bien la voz, pese al paso de los años y pasadas épocas de excesos. Se veían felices en el escenario y agradeciendo con palabras y sinceras sonrisas la gran acogida y el disfrute de los de abajo.
De nuevo nos ofrecían una de sus últimas composiciones (bien por ellos por defender su reciente lanzamiento), “House Of Pain”. Retirándose el vocalista durante el solo, como hizo alguna que otra vez, pero muy poco tiempo (a mi eso no me gusta, pero quizás sea para tomar algo para refrigerarse o váyase usted a saber).
Inicio con teclas para luego pasar a un dueto con Paice, intro larga y dar pie a “Lazy. Buena mezcla de novedosos temas con clásicos del grupo e históricos del Rock. El vocalista con armónica. Por cierto, que se cambió durante la actuación de vestimenta en algunas ocasiones, pero sin artificios, ropa informal.
El frotman sentado nos presenta largamente el siguiente tema con inicio de solo por parte de Morse, “Contact Lost”, y seguida la balada “Haunted”, donde se dejan ver algunos mecheros (ya la costumbre de antaño se suele utilizar cada vez por menos gente).
“Space Trucking” sonó fantástica, con dueto Gillan, Morse y destacar los cebollazos de Mr. Paice (maestro de maestros). Y sin descanso “Knockin At Your Back Door”, ¡genial!, por el tema en sí y por la interpretación de aquella noche.
“I´Ve Got Your Number”, quinta de la noche del “Bananas” (bien, bien) y con coros de los cuerdas.
El tema instrumental “Well Dressed Guitar” me pareció bestial o como dirían los compatriotas de Purple…hats off!, para algunos que andan por esta página……¡pilila o badajo out!, jajaja.
Descanso para todos, se lo habían ganado, y demostración de Airey pasando del inicio de “Mr. Crowley”, al “Concierto de Aranjuez”, “Para Elisa”, palmas del público a ritmo del teclado, recuerdo a la España cañí, “Star Wars”…y empalman con “Perfect Strangers” (venga, de nuevo a sacarse el sombrero o el “aparato”), con luces psicodélicas y Gillan y Morse juntos y saltando al unísono en la parte final. ¡Grandiosos “chiquillos”!.
Solo del ex Kansas, tomando el centro de las tablas (como otras veces hacía durante los temas en sus solos, y es que se nota que en esta formación ya no existen los egos como antaño) y demostración de que este hombre tocando la guitarra es un genio. Aunque a estas alturas del concierto servidor ya estaba un poco cansado de tanto solo, ¿o quizás ya estaba pensando en el atracón gustoso de “tranchetes” (copyright by Pears) en el concierto que nos esperaba el día después? (dentro de poco en sus monitores en esta misma página).
Después del rubio quemando dedos enlazaban sin parón con la archiescuchada y archiconocida “Smoke On The Water”, con participación masiva de la gente cantando. Y así a las 00:30 se despedían, seguro que volvían a salir y así fue sin demorar mucho tiempo. Recta final con “Hush” con pequeño solo de batería del grandioso Paice y en el último tramo enlazan con solo de bajo acompañado por la batería y dar pie a “Black Night”. ¡Estos saben más que las liebres!. Con solo largo del seis cuerdas seguido por la gente y con carcajadas de Gillan siguiendo el ritmo final de la canción.
Así acabaron (00:42) dejándonos un gran recuerdo y comprobando que gallina (en este caso gallo) viejo mejor caldo hace. Que sigan así por muchos años más.
Texto: Starbreaker
Fotos: www.murciarock.org

