La edición del CD “Recopilación Maquetas Emisión Pirata vol. 1” está siendo apoyado con una serie de conciertos por determinados sitios de la geografía del país con bandas que aparecen en dicho disco. Una estupenda iniciativa que sirve para que algunos de los grupos que forman parte del disco se den a conocer en su salsa, el directo.
A pesar de estar cansado (por el viaje del día anterior a Madrid, y estar casi todo este día de acá para allá por la capital en grata compañía), la tormenta veraniega que comenzó justo cuando me disponía a salir de casa, escuchar un solo tema de cada grupo (los que aparecen en la grabación), además de encontrarse la sala del evento a bastante distancia en metro desde donde me alojaba (desde la zona de Pirámides al barrio del Pilar – zona poco conocida por servidor)… no fueron impedimentos para echarme atrás, llegando al garito cuando ya pasaban las 22 h. Compré mi entrada (5 €) y me presenté y saludé a Jon Marín (responsable de la discográfica Hardland Records, que edita junto a Zero Records el mencionado trabajo, y director de la revista “Los + Mejores”). Al comentarme que no darían comienzo hasta las 23 h. me alegré, ya que no me había dado tiempo a cenar, así que me fui al bar que estaba en frente de la sala y que estaba ocupado por gente que acudía al concierto. Llenando allí mi estómago.
Se demoró un poco el comienzo, teniendo tiempo más que de sobra para tomarme algo antes del inicio, observar el garito (que me pareció un estupendo sitio) y contemplar la belleza de algunas chicas que acudieron. Pasados un par de minutos de las 23.20 h. Jon Marín se dirigía a nosotros para agradecernos nuestra presencia y comentarnos que dentro de un rato Arturo Carmona (ayudante de El Pirata en su programa radiofónico y responsable junto al de Talavera de la Reina de la selección de grupos para el CD) nos presentaría al primer grupo de la noche. Instantes después así era, presentando Arturo al grupo FALLEN ISIS procedentes de Guadalajara.
La joven formación con fémina al frente inició su estupenda descarga con el Hard Rock tranquilo y pegadizo de “Avalon”. Presentación diciendo el nombre del grupo por parte de Leticia, y voces de “¡Leti, Leti… ¡” por parte de algunas amigas para animar y apoyar a la vocalista. Continuaron con “Sacred Lies”, con alguna estructura jazzística durante el tema, el apoyo vocal por parte de Ángel (guitarra) no se escuchó.
La atractiva cantante presentaba la siguiente diciendo que era más movida, “Pandora”. A esa le siguió una historia de amor obsesivo, enfermizo, “Ravenous”, con unas subidas de tono excelentes de Leticia Amarilla.
El grupo iba ganándose a la gente con cada interpretación con su Hard Rock cuidado y elegante, aprobando el respetable el buen hacer de los de Guadalajara con aplausos al término de cada canción. “Strange Thoughts” fue acompañada con palmas en su comienzo, teniendo la composición un estribillo con voz aguerrida.
Daba las gracias a Jon Marín, El Pirata… por darles la oportunidad de presentarse en Madrid, pasando a tocar “It´s My Sin” (el único tema que conocía de ellos, ya que es el que se incluye en el recopilatorio). Seguía convenciéndome cada vez más la vocalista con su voz, sin olvidarnos de la buena labor de los otros cuatro músicos. El seis cuerdas, Ángel Ortiz, tocó parte de su solo frente al teclista Óscar Bautista. Leticia se vio algo apuradilla cuando el cable se desconectó de su micrófono, menos mal que fue durante la parte instrumental, y le dio tiempo a solucionar rápidamente el pequeño percance. Al final del tema aceleraron el ritmo.
En “Obsession” los coros del guitarrista volvieron a no ser escuchados. Pegándose la vocalista al guitarra durante un momento y luego al bajista. Presentó al teclista Óscar durante el tema.
Una dedicatoria precedió a la balada “Show Me The way”, con poca luz y Leticia y Óscar solos interpretándola durante el comienzo. Molestando un poco la gente que había pegada a la barra hablando con sus voces, “¡un poco de por favor, hombre ya!”. Luego se incorporaron los otros tres miembros del grupo y continuaron con el tema. Hacia el final en una pequeña parte del escenario se formó un “lago”, y es que Leticia sin querer le dio con uno de sus pies a un vaso de litro con agua y lo derramó, nada sin importancia, jejeje.
Como dijo la morena “un tema movido tras llorar”, “Last Night”, volviendo a demostrarnos la vocalista aquí su excelente voz.
Después de pedir que alguien le trajese agua anunciaba la última de su concierto, “Once Again”, presentando en el inicio a sus otros compañeros que no había nombrado anteriormente: Gonzalo a la batería, Jimmy al bajo, Ángel a la guitarra y ella, Leticia. El micrófono de Ángel seguía sin funcionar, así que nos quedamos con las ganas de escuchar los coros. Al final Leticia se golpeó un poco con la pala del bajo.
Al parecer disponían de algo más de tiempo, así que nos obsequiaron con un regalo, “Frozen”, versión de Madonna muy conseguida, acelerando el final.
Tras concluir a unos pocos minutos pasadas las 00.20 h. pude sacar la conclusión que este grupo merece mucho la pena y que habrá que seguirle la pista. Como le dije luego a Leticia, hacen un estilo que no está de moda y no se lleva mucho por estos lares, pero es una delicia escuchar grupos así, y le comenté que se les podría encuadrar dentro del estilo de los madrileños Nexx y me dijo que le encantaban. También tuve la oportunidad de charlar con el guitarrista Ángel y me parecieron una gente agradable y encantadora. Así que desde aquí un entrañable saludo para Ángel (¡esos dos temas chivados, jejeje, gracias!) y para la simpática Leticia. Siento no haber conocido a los otros tres compañeros. Quizás otra vez será. ¡Ánimo, a no decaer y seguir pa´lante!
Diez minutos pasaron desde el final de Fallen Isis hasta que Jon Marín volvía a subirse al escenario para comentarnos que más tarde aparecería El Pirata por allí (estaba aún haciendo su programa de radio) y presentarnos a la siguiente banda. Haciendo mención a que seguíamos en el Corredor del Henares, en concreto en Alcalá de Henares, de donde venían BLACK HAZE.
Nada más tomar el quinteto el escenario, su cantante nos pedía que subiéramos las manos para aplaudir en el inicio de “En pie de guerra”. Tema que da a conocer al grupo en el CD recopilatorio, pero que comparado con la versión de directo no le hace para nada justicia. Esa noche sonó muchísimo mejor que en el CD, con mayor potencia y unos riffs de guitarras marca Metallica. Al vocalista Ani Punzano se le desconectó el micrófono, pero en vez de ponerse nervioso, animaba al público para que entrara más en ambiente. Y es que me sorprendió muy gratamente el cantante durante toda su actuación, no por su voz, que a veces la noté con falta de mayor garra, si no por su desparpajo, cachondeo (panzá de reir con sus comentarios), buenas tablas y no parar en revolucionar al público. Hacía tiempo que no veía a un vocalista de un grupo novel y desconocido, para la gran mayoría, tener una presencia y carisma tan fuerte. Lo felicito desde acá.
“¡Gracias a todos por estar aquí!”, decía Ani, respondiendo la gente con un caluroso aplauso, ante el cual el frontman instaba a darlo con más fuerza. Comentaba que hacía tiempo que no tocaban en directo, alrededor de un año y que estaban dispuestos a meter caña para menear nuestras cabezas y resurgir cual Ave Fénix de sus… “Cenizas”. Ani daba palmas en el comienzo para que lo siguiera la gente. La melodía de guitarras de este tema me pareció muy destacable y la composición en sí, Thrash Metal puro. Toda una gozada encontrarse con un grupo en este país que practique ese estilo que en el pasado tuvo sus días de gloria. El vocalista acababa diciendo: “y es que somos todos iguales al mismo aire y al mismo sol”.
El joven bajista iniciaba las notas de “Peace sells…”, pero no fue esa versión la que tocaron de Megadeth, si no “Tornado Of Souls”. El cantante dirigía el micro hacía el público para que cantase. La voz regular con un inglés “guachi, guachi”, pero animando una y otra vez y trasmitiéndole al público marcha. Él mismo al acabar el tema reconocía su inglés de Vallecas.
Mientras los guitarras afinaban hacía referencia al calor que estaban pasando, especialmente él, que no paró en todo el concierto. Cachondamente presentaba el siguiente tema, “No”, recitando al principio. La gente participó de lo lindo cuando le tocaba gritar bien alto “¡¡¡no!!”.
Ani pedía agua y seguía con su cachondeo, dando paso a “Tragedia y comedia”. Durante el desarrollo del tema presentó al guitarrista Rubén. Me pareció una canción muy buena con algunos acordes tranquilos.
“Falsa sonrisa” fue dedica para el h.p. de José María Aznar. Haciendo repetir el título a la peña. Tema con un pistoneo co/o/nudo y en el que presentó al baterista (disculpad, pero no llegué a oír su nombre bien).
Mencionaba un coche de Rock como una locomotora, pasando el grupo a hacer un tema instrumental muy thrashico. De nuevo tomaba el vocalista su micrófono y comentaba que iban a hacer un tema de un grupo que hacía poco había estado en Zaragoza y que últimamente no gustaba a la gente… “Damage Inc.” (Metallica) atronó. Sonándome muy caótica y a veces el cantante sin seguir el ritmo impuesto por los músicos.
Tras la tralla un pequeño parón y si no escuché mal presentó al bajista, Serra (con camiseta de Megadeth). Sorpresivamente se fueron del escenario sin más, pienso yo que creyendo que ya no disponían de más de tiempo, pero regresaban al instante y pedían ayuda para hacer la siguiente, a ver si alguien se sabía el “Cowboys from Hell”, comentando el bajista que habían tenido poco tiempo para preparar el concierto. De repente un hombre subió al escenario para tocar una armónica, el grupo lo siguió a ritmo de Blues y la gente acompañando con palmas. El bajista comentaba que después de eso cualquier cosa podían hacer, soltando el público una gran carcajada. Finalmente atacaron ellos solos la versión de Pantera. Acabando sobre las 01.25 h. y dando muchas gracias por haber acudido.
Para sacar las conclusiones finales si uno ha disfrutado de un concierto, a parte de la música, debe uno tener en cuenta si los músicos comunicaron su energía desde el escenario y a mi esta gente me hicieron menear la cabeza de lo lindo con su música que no aporta nada nuevo, Thrash Metal, pero hecha con la máxima ilusión y con ganas. ¡Bien por ellos!
Ya con El Pirata rondando por la sala y lanzando camisetas desde el escenario, pero sin aproximarse al borde, como desganado, esperábamos la última actuación de la noche. Cuando faltaba cerca de un cuarto de hora para que el reloj marcara las dos de la madrugada El Pirata soltaba unas palabras, agradeciendo el estar allí en la noche de sábado (¡era viernes!, aunque si somos estrictos, sí era sábado, el reloj hacía tiempo que había pasado de la medianoche) y dando paso a los madrileños DAWN OF TEARS.
Después de una larga introducción el grupo pasó a descargar su potente y salvaje mezcla de Death/Black melódico. Fueron, para mi, cada vez a más en su intensísima descarga. Llevándose el centro de las miradas su guitarrista principal (yo estaba situado a la izquierda del escenario delante del todo, y en frente de ese loco), que no paró en todo el concierto de moverse, gesticular, poner posturas y caras de endemoniado, acercarse al borde del escenario, enredar una y otra vez sus cables … y llegar casi a cabrearme (más adelante lo cuento).
Tras la introducción tocaron seguidas, arramblando con todo, “Blood On Verona”, “Bleeding Away”, “Instead Of God” y “Poisoned Mind, Shattered Hearts” (esta perteneciente a su reciente maqueta de este año, “Echoes…”). Sólo se dirigió al público, al comienzo, el vocalista Jesús Alonso para dar las gracias al Pirata y a Jon Marín y decir quienes eran.
Curioso era ver al vocalista y al guitarra líder ataviados con ropas que darían mucho calor, grandes botas y con maquillaje en sus caras y uñas, en contraste con el bajista y el otro guitarrista, vestidos con ropa sencilla e informal, incluso el guitarrista con chanclas.
Dedicaban “To Die For”, al grupazo (según el vocalista) Electric Fence (que también forman parte del disco recopilatorio). Luego el cantante nos preguntaba si queríamos escuchar algo de Arch Enemy, o quizás de Children of Bodom, o Sinergy, o Metalllica, pasando a hacer un medley compuesto por un tema de cada grupo citado, acabando con el “Creeping death” de los de San Francisco.
J. Alonso presentaba y despedíamos con un aplauso al “Chamán Satánico”, el teclista (ataviado con una túnica y con la cara algo pintada) que le acompañó hasta ese momento de su frenética descarga.
Siguieron con el último tema que habían hecho, “Non Persist” (creí escuchar), volviendo el guitarrista principal a ser poseido y volverse loco, llegando un momento en el que al pequeño bafle que utilizaba de una mini cadena Aiwa le arreó una patada que salió despedido hacia delante llegando a golpearme en mi mano derecha que menos mal que la tenía pegada a mi entrepierna y pudo parar el golpe, porque si no quizás estaría aún revolviéndome de dolor y pensando que nunca podría tener descendencia. Colocando una chica que había a mi lado el bafle en su lugar. La reciente composición me pareció bastante buena. La gente seguía enloqueciendo con su potentísima descarga.
“Medievil” y “Uncertain Life”, fueron las siguientes, teniendo la primera unos punteos rapidísimos de J. L. Trébol. Y en la segunda el de la camisa de manga larga volvió a arrearle un puntapié al altavoz que curiosamente iba al mismo sitio de mi anatomía que en la vez anterior, no sé ni como, ya que estaba meneando mi cabeza, pero en un acto reflejo lo pude desviar con mi mano derecha. Ya estaba harto de la costumbre del guitarra y me dije, si le da otra vez al cacharro se lo devuelvo hacia su cuerpo o cabeza. Menos mal que no lo volvió a hacer y no puso en peligro mi “paquete-voy a decir”. Se pegó un hombre al escenario con una copa en una mano y la otra haciendo como si tocara las cuerdas de una guitarra, especialmente cuando el guitarrista se pegaba al borde, aproximando sus dedos al mástil del instrumento mientras Trébol tocaba. Todo un personaje.
Ante la insistencia de que tocaran otra nos aniquilaron finalmente con “Reckoning Day” y “Echoes Of Eternal Life”. Acabando el poseso guitarrista lanzándose al público a las 02.45 h.
Una hora de pura adrenalina, decibelios, rabia, potencia… con la que nos deleitaron. Me lo pasé muy bien, a pesar del percance del altavoz. Más tarde, cuando ya el apaciguado guitarrista recogía su pedal y cables hablé con él y le comenté que un poco más y me deja sin descendencia, llegándome a cabrear y estar dispuesto, si lo hubiese vuelto a hacer por tercera vez, a liar un follón. Disculpándose muy correctamente y diciéndome que cuando se sube al escenario se le va la cabeza. Eso está bien, pero hay que controlar un poco más, hombre, porque se puede lesionar a alguien. Le pedí una maqueta, que vendían, y me dijo que por lo que había pasado me la regalaba, no aceptando el regalo, y pagando de mi bolsillo el CD (si el tiempo lo permite y tras el “apilaje” de discos, demos y demás a comentar, se reseñará en esta página).
Había acabado la fiesta, fiesta en la que me lo pasé genial con los tres grupos de estilos distintos, pero en la variedad está el gusto, ¿no?. Sigo dando la lata con el tema de los grupos poco conocidos, la mayoría de veces a sus conciertos va gente de su círculo (amigos, colegas, familiares…), y creo que la gente en general debería preocuparse y moverse más a la hora de conocer y descubrir nuevos grupos, y si es en directo mucho mejor. Muchas veces uno se lleva grandes y gratas sorpresas, como esa noche le pasó a servidor.
Momento de volver a casa y el Metro ya no funcionaba desde hacía rato, menos mal que el agradable portero de la sala (mejicano, y con el cual estuve hablando) me indicó perfectamente donde podía pillar un taxi muy cerca del local. Tenía que descansar para seguir rockeando, por la capital del país, al día siguiente en el concierto de Deep Purple, Status Quo, Cheap Trick y Tea. Pero eso ya se encargó el amigo y compañero Shan Tee de contarlo.
Texto y fotos: Starbreaker

