Los vitorianos en la última época han sufrido una caza de brujas de “personajes correctísimos y ejemplos a seguir por el ciudadano ejemplar” (¡juas!) tachándolos de apologistas del terrorismo y demás historias, consiguiendo así que se hayan suspendido conciertos que iban a dar. No voy a entrar en materia, entre otras cosas porque ya se ha hablado de sobra en otros medios y especialmente porque a mi me gusta principalmente la música y no hay que buscar cinco pies al gato, cada uno es libre de pensar y expresarse a su manera, ¿o acaso no vivimos en un país libre?

La última vez que vinieron por estas tierras fue hace ya unos cuantos años, descargando a las espaldas del Auditorio Maestro Padilla. Esa vez no estuve allí (¿o fue esa la penúltima venida?) y me tengo que remontar hasta ¿finales de los 90? cuando los vi por última vez (¿o fue en el nefasto – por organización – festival Barbarian Rock de Jerez el 21 de noviembre de 1998?, ¡qué mal está “Neury”!), precisamente también en la capital almeriense, en la antigua discoteca Venue (hoy convertida en gran pub al estilillo “irlandés” y con música de usar y tirar. Y pensar que en lo que fue esa antigua discoteca llegaron a tocar los mismísimos Napalm Death… ¡cómo cambian las cosas!). Aquel día el recinto estuvo abarrotado y en esta ocasión no estuvo nada mal la entrada, pero seguro que se hubiera llenado más si se hubiese hecho una buena pegada de carteles por la ciudad, pero, como casi siempre, ese es uno de los fallos a la hora de darle publicidad a los eventos que vienen por aquí.
No era la primera vez (ni será la última) que estaba “disfrutando” de un concierto desde otra posición que la habitual del público. Así que poco voy a poder narrar de lo que aconteció encima de las tablas, porque a pesar de estar pegado a ellas, aún no tengo el don de poder girar la cabeza 360º (a lo niña del exorcista), ni tengo órganos visuales en la parte trasera, bueno, no me seáis cerdos, el de la parte donde la espalda pierde su nombre no cuenta, que está muy ciego.
Los clásicos: Juan, Jimmy, Rober (con la batería más grande que ha estado en esa sala, al menos en los conciertos que he visto allí), y los “nuevos” (ya llevan sus años, ¡eh!) Javi (guitarra) y Pirulo (bajo) salieron tranquilamente sobre la media noche y durante hora y media soltaron tralla / caña como ellos saben hacer.
Mezclaron clásicos de su repertorio con temas de sus últimos trabajos, la mayoría más pausados y con sonidos más actuales, pero no por ellos faltos de fuerza. La gente se volvió loca cantando tanto los temas antiguos como actuales, algún que otro intento de subirse al escenario (abordado por los greñudos “zipi y zape”, jejeje), alguien lo logró (pero fue largado rápidamente) y algún mosher volando por las cabezas de las primeras filas.
Muy profesionales ellos, pidiendo caprichillos para su camerino y utilización de vallas delante del escenario para contener a las hordas (más juveniles que viejas glorias, ¿dónde están ya algunos / as de estos?). El tiempo pasa y atrás queda la primera vez que los vi, recién salido su primer disco, en el “Summer Thrash Festival” de El Grao (Castellón – 27 de julio de 1991) en el que Juan se quejaba de las vallas, vaya, vaya.
Algún que otro descanso (muy corto) entre temas para beber, tomar aire o cambiar de guitarras. Presentaciones escuetas de canciones, algunas con las mismas frases que vienen utilizando desde hace ya tiempo. El sonido, al menos desde donde yo me encontraba (totalmente delante de sus “chivatos”) correcto y contundente, aunque a veces la voz de Juan se perdía un poco entre tanta cera. Un buen amigo (¡ese Miguel!) que los vio delante de la mesa de mezclas dice que retumbaba mucho.
Y el repertorio (en orden):
– “Palomas y buitres”
– “Ratas”
– “Polvo en los ojos”
– “Casas vacías”
– “Piedra contra tijera”
– “Peces mutantes”
– “No kiero participar”
– “Sin Dios ni ná”
– “La aventura del saber”
– “En el tejao”
– “Stop criminalización”
– “Buenos momentos”
– “Pauso bat”
– “Cuando nada vale nada”
– “Abububu”
– “Jaulas de tierra”
– “Errare humanum est”
– “El beneficio de la duda”
– “Cienzia asesina”
– “Ya güelen”
– “Civilización degeneración”
Y de bises:
– “Sorprendente”
– “Motxalo”
– “Nos vimos en Berlín”
Llegaron, tocaron y se largaron. Concierto muy correcto.
No sé si leerán esto los tres pipas (en las dos últimas fotos) que les acompañaban y el del puesto del merchandising, excelente gente, pero por si acaso un cordial saludo.
Texto: Starbreaker
Fotos: Del grupo, tomadas en la prueba de sonido, cortesía del buen amigo Rober “Pitman” (pub “Con Garra”, en la última foto el de la camiseta de Platero y Tú)
