ROOSTER – Sábado 11 de junio de 2005, sala La Rulot (Barcelona)

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A pesar de vivir cerca y memorizarme el plano de ‘cómo llegar’, me costó bastante dar con el sitio, después de consultar a una patrulla de la Policía Nacional (un hippie con coleta trenzada y otro que pa mi que iba fumao…) y de recorrer marcha atrás una calle tenebrosa, llegamos a un callejón completamente a oscuras y una lucecilla al fondo, yo pensé que me estaba muriendo, por eso de la luz al final del túnel… pero no, ahí estaba el local, ¡vamos pa’dentro!

Coño, una sala pequeña pero muy acogedora, con su pequeño escenario, suelo de parquet y mesas en los laterales, me gusta el sitio. “¡Jefe! una mediana y una de bravas” “no tenemos cocina tío,” “pues que sean dos medianas”. Y así una hora, hasta que vimos dirigirse a los componentes de la banda hacia el escenario, esto ya mismo empieza.

MR. ROOSTER son una banda barcelonesa, currada ya en los escenarios catalanes, que a base de mucho pelear han conseguido grabar, después de una magnífica (según he podido leer) maqueta, su primer álbum “All that noise” y que hoy nos presentan. Se mueven en terreno americano, hard rock ochentero e influencias claras que nos recuerdan a bandas como Skid Row, Black Crowes, Quiet Riot, L.A. Guns, Danger Danger… en definitiva cualquier banda que haya hecho algo importante dentro del género.

Se encienden los focos y saltan al tablao J.R. Moreso “More” (bajo), Jordi Alcázar (guitarra), Eduardo Ibáñez “Dudi” (batería) y Rafael Morata (voz) que se meten de lleno, sin dilación, en el primer tema de la velada: “Fear”, tema potente y pesado, con el que ya vemos las buenas maneras del batera, contundente y efectivo, y nos regalamos, a pesar de que por problemas de sonido casi no se le oía, con la voz de Rafa, todo un descubrimiento por mi parte, una voz rasgada con mucho feeling y un toque funky que engancha a la primera. Este sería el tema más ‘heavy’ del setlist.

Rafa nos da la bienvenida y agradece nuestra presencia en la presentación para, a continuación, presentarnos su tema homónimo “Mr. Rooster”. Riffs setenteros, rock de base sencillo, sin adornos. Jordi nos demuestra que sabe tocar, y muy bien, siguen los problemas de sonido, que durarán el resto de la noche, y el bajo y la voz cuestan de escuchar, aun así, lo clavan, un sonido compacto y la voz de Rafa que sigue enganchando al personal. La gente ya está caliente (musicalmente hablando…) y participa con la banda. Podría ser perfectamente el single del álbum.

“Easy Come, Easy Go” nos cuenta que es una reflexión sobre la fama, tal como viene se va, y tal… El tema que más me emocionó de la velada, me vino a la cabeza nada menos que Deep Purple en numerosas ocasiones, Rafa se sale, te pone los pelillos de punta, solo de guitarra, tremendo, incluido y el resto de la banda sudando la camiseta, ¡esto es rock, (con) cojones! More cumple perfectamente su trabajo con el bajo y los coros (y seguirá haciéndolo).

Seguidamente Rafa pasa a presentarnos el que será el tema más melódico de la noche “Shangri-la”, que trata, según nos cuenta el cantante, sobre una especie de Paraíso en la Tierra creado por el amor y seguido por el rechazo de una india o pakistaní (no lo recuerda bien, dice…) de la que Rafa estuvo una vez ‘colado’. Se adentran en la frontera que hay entre el Hard Rock y el A.O.R., donde vemos a la banda completamente compenetrada, al cien por cien, estribillos que se te meten en la cabeza y de los que cuesta deshacerse. Jordi nos regala el oído con una serie de punteos que nos dejan con una sonrisa de oreja a oreja a todos los presentes. Me lo estoy pasando en grande, y no soy el único.

Le llega el turno a “Time To Leave, Time To Live”, tras un comienzo acústico se suma una melosa voz en tono agudo, pero sin molestar, que por momentos se me asemeja a la de Axl Rose, regado por los exquisitos y sentidos solos de Jordi y una perfecta base. Se notan, en este tema sobretodo, las influencias de Skid Row.

Le sigue la sucia y cruda “Factory Boy”, sonido americano total, predestinada a ser una fija en los set list de futuros conciertos, mientras la batería les acompaña (y cómo…) se suceden continuos diálogos entre bajo y guitarra, junto a la agresiva y directa voz de Rafa, no dejan un momento de respiro hasta que suena la última nota, genial. Es el tema más comercial.

“Mind Your Own Business” es el tema que se acoge con mayor entusiasmo (si cabe) y tema bandera/single de la banda. El público se vuelca de lleno en la canción y se huele eso de “si yo disfruto y tu disfrutas, disfrutamos todos (el desdisfrutador que lo desdisfrute…)”, a base de puro Rock n’ Roll consiguen subir unos grados más la temperatura del local para seguidamente tomarse un pequeño respiro, lingotazo de agua embotellada, presentación de los componentes de la banda y aplauso de la misma al respetable, una vez más, agradeciendo el apoyo que han tenido de sus seguidores, para seguir con “Stranger”, tema donde Dudi hace una demostración de sus dotes como batera, volvemos a los riffs y ritmos desenfrenados de finales de los setenta, con Rafa clavándolo como ya se veía venir.

Un alegato ecológico (sin ánimo de sermón) es lo que nos presentan bajo el título “The Black Waves”, excelentes los coros de More y el trabajo vocal de Rafa que da todo lo que sus cuerdas vocales le permiten (que es mucho), condimentado, una vez más, por los solos de Jordi que el público sigue con atención.

Una versión del tema “Panamá” de Van Halen, fiel al original y perfectamente ejecutado, tanto vocal como instrumentalmente en la que el público participa cantando el estribillo, es lo que nos regalan. Jordi nos sigue dejando claro que bajo esa pose en el escenario cuasi estática (al contrario que More, que no deja el culo quieto) se esconde un guitarra excelente.

Según Rafa, el siguiente tema lo compuso “solo por tocar un poco los huevos a la religión”“Martyr” me deja descolocado, agradablemente descolocado, dan un giro de 180º a su sonido y se adentran en los lindes de un sonido doom con oscuros riffs y estribillos metaleros, quizá sea el tema más moderno del repertorio y el que más se sale de los sonidos hard rockeros que nos estaban ofreciendo, More no le da descanso a las yemas de sus dedos y a mi me es imposible dejar de cabecear.

La balada “Scarred” nos habla de la cicatriz que marca una mujer a la que has amado cuando te deja, Rafa nos deja claro de que se trata de un tema triste y sin arreglos, tal cual, y se pone “dedos y voz a la obra” frente al teclado. Sublime solo de guitarra el que nos ofrece Jordi, cargado de sentimiento y con mucha pegada.

Después del pequeño respiro y ya para finalizar, atacan de nuevo con la versión en castellano del single “Si yo te contara (Mind Your Own Business)” cuya letra poco tiene que ver con la versión inglesa ya que se ha modificado para no perder coherencia. Rafa nos presta el micro en cada estribillo y el público responde entusias-ma-do. Virguería de Dudi con las baquetas en la nota final y se acabó. Pedazo concierto me llevo pa’l cuerpo.

No quiero dejar de destacar el perfecto dominio del inglés de Rafa, de los pocos cantantes nacionales a los que no se les nota el odioso acentillo ‘tipical spanish’, algo tendrá que ver el que además de músico trabaje como traductor…

Resumiendo, si dejamos a un lado los problemas con el sonido del bajo y la voz, tenemos casi una hora y media de concierto de puta madre, rock sincero y muy bien hecho el que nos brindan este cuarteto catalán. Sobra decir que me tiré de cabeza, nada mas terminar la actuación, a comprar el álbum, que por diez (‘míseros’) euros vale mucho la pena darle una oportunidad. Yo de vosotros me quedaba con su nombre, el que avisa… es avisador.

Texto: Didac “Crucificado” 

Fotos: Vanessa, Juanfran y Didac