
La historia de Nowan es una historia de lucha y de creer en tus posibilidades. En concreto, la historia de Jorge Ferradal y su fe inquebrantable en su grupo. Una fe que le ayuda a superar todos los escollos que encuentra en su camino para llevar a Nowan lo más lejos que le permitan sus fuerzas y su talento. En el camino siempre le han acompañado Marcos Lora (guitarra) y Víctor Manuel Varas (bajo), con quienes, cansados de no encontrar una Compañía que creyera en ellos a pesar de las buenas opiniones que suscitó su maqueta “No temas” (entre ellos la nuestra), se lanzaron a la aventura de grabarse su propio disco, al que llamaron “Imagina” y del que también nos hicimos eco en esta web.
Con el disco terminado, se han lanzado ellos mismos a la aventura de encontrar quién se lo edite. Para ello organizaron este concierto en la madrileña sala La Sala (valga la rebuznancia…), invitando a cuantos representantes de Compañías Discográficas quisieron acudir, así como a diversos medios de prensa, entre los que se encontraba The Sentinel.
En los conciertos de los grupos noveles se palpa la ilusión de sus componentes, y en este caso dicha ilusión era más que evidente, ya que se tomaron el concierto como un momento clave en su carrera. Ciertamente había muchos invitados, pero la larga cola de para hacerse con una entrada de pago invitaba al optimismo. El aforo de La Sala prácticamente se agotó, mezclándose invitados, amigos y familiares de la banda y público en general.
A las 22:45 las luces se apagan, los componentes de Nowan se acoplan sus instrumentos y comienzan con una suave intro que va aumentando su intensidad mientras se terminan de situar en escena.
La formación actual del grupo ha variado desde que grabaron el disco. Ahora cuentan con un segundo guitarra, Carlos Morgado, que ya es miembro fijo del grupo, lo que permite a Jorge Ferradal dejar la guitarra y concentrarse únicamente en cantar. Para el puesto de batería cuentan con la colaboración de Rafa Motilla, músico de sesión que no es considerado miembro oficial del grupo.
Evidentemente el concierto iba a dar un repaso al disco “Imagina” ya comentado, por lo que el set-list iba a basarse en él. La mencionada Intro da paso a “Sin saber”, más cañera que su versión en el disco, y durante la cual un grupo de apasionados amigos del grupo empezó a hacerse notar, arrastrando al resto del público a animarse. Vamos, como el Frente Atlético en el Calderón.
El siguiente tema en sonar es “No hay días de sol”. El grupo suena redondo, a pesar de los nervios que les atenazan, dada la importancia de la cita, y que no dejarían atrás hasta bien pasado el concierto. Sobre el escenario se muestran bastante estáticos, aunque la extensión de las tablas tampoco permite muchas alegrías.
El concierto continúa repasando el disco. “En realidad” suena más dura que en su versión grabada, con un gran despliegue de Jorge a la voz, alternando momentos realmente agresivos con la mayor parte melódica del tema. El apoyo de un buen sector del público es total, son todos amigos que dan al show un ambiente familiar y que contagian al resto de la audiencia.
Justo cuando iban a continuar el concierto con “El ayer”, unos problemas técnicos producen un parón que cortó el ritmo del concierto. Los minutos pasados hasta resolver el incidente reactivaron el nerviosismo en el grupo, que interpretó el tema de forma algo errática. El bajista Víctor Manuel Varas (bajo) es el único que consigue meterse en la canción, ya que los dos guitarristas se muestran muy tímidos y la voz de Jorge se muestra titubeante e incluso se le escapa algún gallo.
Una pequeña instrumental iniciada por Víctor al bajo, y acompañado después por la batería de Rafa Motilla ayuda a templar los nervios. No es sino la introducción de “Noche de cristales rotos”, en la que Jorge combina una voz suave con unas líneas vocales más agresivas.
Desde el fondo del escenario se había preparado una introducción pregrabada… pero no termina de sonar. Los problemas técnicos vuelven, y con ello otro parón que vuelve a cortar el ritmo del concierto. Ya es mala suerte. Finalmente se solucionan y el grupo puede retomar el concierto con “Remando sin mar”, la canción que cierra el CD. El nuevo parón ha descolocado al grupo, que se muestra de nuevo dubitativo y excesivamente estático. Afortunadamente según avanza el tema los músicos se van asentando y el final in crescendo lo culminan de forma brillante.
En este momento se produjo la primera sorpresa en el set-list, en forma de versión. La elegida fue “Bury Me Deep Inside Your Heart” (Him) que dejó descolocado a más de uno, incluido el que suscribe. Además, la introducción pregrabada volvió a dar problemas, que se repetían cada vez que tenían que utilizar sonidos sampleados. Al término de la canción, el nuevo fichaje Carlos Morgado se quedó con su guitarra brindándonos un suave y relajante solo que tranquilizó bastante los ánimos antes de que el grupo en pleno volviera para retomar el concierto con “Aire”, ya con los nervios más templados, que muestra por fin el verdadero potencial de Nowan.
Al término del tema, se colocan unos taburetes en el escenario, un atril para Jorge y el grupo aparece con guitarras acústicas para la segunda versión de la noche: “Through Her Eyes” (Dream Theater). Lamentablemente sonó muy desangelada, creándose una desagradable situación en la que el público estaba a lo suyo sin prestar demasiada atención a la canción, que no consiguió crear el ambiente adecuado para un tema acústico. Esta situación se prolongó durante el solo de guitarra que efectuó Marcos Lora, con muchos efectos y poca “chicha”.
Aún con las acústicas en escena, el concierto continúa con “Mundo sin ti”, que consigue reenganchar al público, y con el cual parece que dan por concluido el concierto. El grupo hace amago de descolgarse los instrumentos, pero Jorge comenta que eso de hacer el paripé de irse para volver después es una chorrada, así que iban a continuar el concierto. Y lo hacen de manera triunfal con la tercera versión de la noche, que no es otra que “With Or Without You” (U2), recibida con total entusiasmo por la concurrencia, que corea a pleno pulmón el emblemático tema de los irlandeses. El grupo, contagiado por el éxito de la interpretación, da lo mejor de sí mismo, y Jorge aprovecha el momento para llamar la atención de los ejecutivos de las Compañías presentes en la sala, reclamando su ansiado contrato discográfico.
Y si la versión de U2 causó sensación, La Sala casi se viene abajo cuando anuncian el tema estrella del disco, “Imagina”, que engancha enseguida con el público y que es bailada y coreada de forma unánime. El final de la canción, muy festivo, invita al baile y en el éxtasis del último estribillo, una explosión de confetti vuela sobre nuestras cabezas creando una sensación de fin de fiesta memorable.
Con esta sensación, Nowan dio por terminado el concierto pero, ahora sí, la petición insistente del público les obligaron a volver a las tablas pasados unos minutos. Jorge agradece a todo el mundo la presencia en ese día tan importante para el grupo, y como no tenían ningún tema más preparado, deciden repetir uno de ellos, en concreto “Sin saber”, el cual suena mucho mejor que la vez anterior, con el grupo totalmente desatado y suelto de toda presión.
En total fue hora y media contemplando a un grupo lleno de ilusión y ganas de comerse el mundo. Ojalá tengan suerte. Se la merecen.
Texto y fotos: Santi Fernández «Shan Tee»
