PAUL DI´ANNO + LA MÁQUINA – Jueves 27 de octubre de 2005, sala Caracol (Madrid)

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Después de haber dejado de sentir ilusión por ver a Iron Maiden en directo en sus últimas giras por nuestro país (la primera vez que tuve ocasión de verlos fue en 1988, en aquel “Monsters of Rock” en el Rockódromo de la Casa de Campo de Madrid junto a Manzano, Anthrax, Helloween y Metallica (¡casi ná!); y la última en Los Alcázares (Murcia), junto a Spiritual Beggars y Entombed. En ese período de tiempo pocas veces me perdí una visita de la Doncella de Hierro a la Piel de Toro), desde hace tiempo tenía ganas de ver en directo al querido u odiado Paul Di´Anno, el vocalista que grabara con Iron Maiden el single “The Soundhouse tapes” (1979), “Iron Maiden” (1980), el EP “Live!! + One” (1980), “Killers” (1981) y “Maiden Japan” (1981), además de diversos singles. Desde su salida de Maiden ha estado dando tumbos, casi siempre bajo la influencia de su anterior banda, porque hay que ver la de directos, recopilatorios… que tiene revisando una y otra vez temas de aquella etapa. Pero qué queréis que os diga, es totalmente libre de hacerlo (a pesar de firmar pocos de los temas que interpreta de aquella época), pero no olvidemos sus discos (bastantes) con nuevas composiciones, con Gogmagoc, como Di´Anno, con Battlezone, Killers, como Paul Di´Anno, además de aparecer en tributos, recopilatorios navideños… con mayor o menor acierto.

Por España ha venido en diferentes ocasiones, siendo la primera con sus Battlezone allá por 1987. Me quedé con las ganas de verlo cuando se acercó en el 2002 tocando en un festival en Maracena (Granada), junto a las también veteranas Girlschool y los ex-Whitesnake Company of Snakes, además de bandas hispanas (caso de los malagueños Draconian), pero no pudo ser, aunque me hablaron muy mal de su actuación en aquel festival; lástima que la fecha de Madrid en la sala Arena al final no se realizara, porque en aquel tiempo servidor vivía en la capital. En fin, que con esta nueva gira, “25 Years of Bestiality”, no podía dejarlo pasar. El viernes tocaba en Granada, al lado de mi provincia, pero decidí finalmente subir a Madrid a ver el comienzo de la gira y de paso aprovechar el fin de semana en la capital.

Llegué a la sala Caracol con tiempo de sobra, no permitiéndose aún el pase al recinto. Así que tocó esperar en la puerta, aguardando en la pequeñísima cola, y protegiéndome como podía del chisporroteo de la lluvia. Al rato de espera se permitía ya la entrada, así que una vez dados mis datos en la lista de acreditados en la taquilla (agradecer a la productora Killerfox su inestimable ayuda) se me permitió el acceso a la sala. Decido pedirme una cerveza y me la clavan con alevosía y premeditación. Lo de siempre, ¿por qué no ponen los precios más bajos y así la gente consumirá algo más? En fin, que mientras esperaba sentado en uno de los pocos taburetes que había por allí junto a las mesas altas, veo que entra el gran forero Monraymon (¡gracias por el escaneo de la entrada, figura!) acompañado. Saludos, presentaciones (¡hey, Raúl “Patxi”!) y así la espera y el concierto se hacen mucho más amenos que estando solo. Pasa por allí Di´Anno, y séquito (entre ellos su manager, Lea Hart ex-Fastway, que estuvo haciendo fotos a la peña durante el concierto desde el lateral de las tablas) camino del backstage, ¡joer, me podía haber echado una foto con él! Hablamos, entre otras cosas, de la presencia de la gente… que al final no estuvo nada mal, sobre los 2/3 de sala cuando estaba en escena Paul Di´Anno y su banda. Quizás se hubiera llenado algo más si el grupo elegido para abrir hubiera tenido algo más de nombre, porque a decir verdad LA MÁQUINA poco conocidos son, no he logrado encontrar algo de información por la red. 

Total, que pasando diez minutos de las 21 h. se suben a las tablas cuatro tíos y dan comienzo a su repertorio con “Libre” y sin parar con otro tema muy rockandrollero, ¿fue “A la caza”?, con el vocalista y guitarrista Javi (con sombrero de cuero durante esas dos canciones) yéndose en un momento hacia el borde del escenario. 

Después de los dos primeros temas para caldear el ambiente el cantante decía: “¡Somos La Máquina. Esperemos que os guste el Rock duro!” para dar paso a un tema basado en un psicópata y creo que titulado “El monstruo de Düsseldorf”, con el grandote bajista Bernal (con imagen de Hell´s Angel total) haciendo coros (como en el primer tema y en otros más) y moviéndose por el escenario, todo lo contrario del tímido guitarra Nico, en el otro extremo de las tablas, y según Monraymon “todo un animal de escenario”, dicho irónicamente. El cantante se despojó de su guitarra y finalizó tras el bajista, mientras éste cantaba el final del tema, tocándole el bajo (el instrumento, ¡no pienses mal, marrano/a!)

El cuatro cuerdas lanzó una maqueta al público, antes lo había hecho con una camiseta de la banda, y presentó el siguiente tema “Sin noticias de Dios”, con doble tapping de los guitarristas y finalizando los tres cuerdas mirando hacia la batería de Matías. El pelón seguía animando a la gente y pasaron a hacer otro tema, “Yak-42”, con algunas partes tranquilas en su desarrollo, y con Javi de rodillas cuando llegó el final del tema, Bernal en el centro, metiendo caña a más no poder. 

“¡Acordaos de La Máquina!, ¡esto es un puto orgasmo, sois la hostia!”, decía el cantante todo eufórico. El del Rickenbacker seguía con sus intervenciones, dando paso a “Sin retorno”, con el baterista animando desde su kit, Javi pidiendo palmas (y yéndose de nuevo al filo del escenario durante una parte del tema) y el bajista lanzando una “cosa” con mucha rapidez hacia mi zona (parte delantera hacia la izquierda, según miramos el escenario), y que al principio intento esquivar, pero no era algo contundente, si no una camiseta que pillaron los que había delante mía. 

Momento para despedirse, volviendo a lanzar el cuatro cuerdas otra maqueta, pero con el punto de mira mal, ya que impacta en todo lo alto de la pared del puesto de merchandising que tenía la banda, y luego cae, ¿la reciclarían después? El caso es que al finalizar todo me pillé una maqueta de ellos, “Sin amenazas”. El último tema de la actuación del grupo ¿madrileño? fue “Embrujada”, versión del fallecido Tino Casal, que estaría, según Javi, “en el puto cielo, el puto amo”. Acabaron faltando diez minutos para las 22 h. lanzando al público más maquetas y camisetas. No estuvieron nada mal, sirvieron para calentar el ambiente con su guitarrero Hard Rock y Rock and Roll con ramalazos Heavies. Aunque a Raúl, el amigo de Monraymon no le gustaron nada, diciendo que una de las guitarras estaba desafinada durante los primeros temas y utilizando los típicos clichés musicales de los 80 en el Hard Rock y Heavy Metal. Hay gustos como colores, escúchalos, si puedes, y decide por ti mismo.

Pasando pocos minutos de las 22 h. se apagan las luces y suenan unos campanazos la mar de fuertes, el baterista golpea sus baquetas pidiendo palmas, la gente le hace caso y es que el público que nos dimos cita allí teníamos ganas de ver al inglés y su nueva banda (compuesta por suecos) y nos volcamos con ellos desde la primera hasta la última canción. Más con los temas de su pasado junto a Harris y compañía, que con temas posteriores con sus otros proyectos.

La primera del “Killers” abre el show, la instrumental “The Ides Of March”. ¡Bufff, pelos como escarpias!, y es que los músicos que lleva clavan (y clavaron) nota por nota los antiguos temas de los Maiden. Mientras, Paul (con chupa de cuero) esperaba desde el lateral derecho del escenario fumando (¡qué joío, sería para aclarar la voz, jejeje!). Y como en el disco citado, enlazan a “Wrathchild”, ocupando el vocalista, cojeando (¿dónde se lesionó?), el centro del escenario, cantando la peña, totalmente entregada, sin necesidad de que nos dijera “¡canta, Madrid!”. El activo bajista, Andreas Grufstedt (Jet Black Combo), todo un correcaminos y poses, haciendo coros. La voz del británico regular. 

Rugidos de aprobación y soltando el frontman un “¡Madrid, ¿cómo estais?!…”, diciéndonos que nos quería y llamándonos“locos”. La siguiente comentó que era sobre su padre “el cabrón”… nada más y nada menos que “Prowler”, los guitarristas (Mikael Rolf Fässberg y Bjorn Staffan Österlind, ambos en Burning Engines) suplen a la perfección a Stratton y Murray, al igual que la base rítmica (Grufstedt y Johan Helgesson, éste procedente de Debase), a Harris y Burr. ¡Mamma mía, qué importa que el vocalista no tenga una buena forma física!, nunca fue un dechado de virtudes vocalmente, pero su sello tenía y tiene, y demostró que cumple vocalmente en perfectas condiciones.

Tras la primera del “Iron Maiden” unen con “Marshall Lokjaw”, primer tema en escucharse aquella noche del primer disco, “Murder one” (1992), de su proyecto Killers, sonando bastante potente. Y sin respiro con un “un, dos, tres…”(gutural) otro clasicazo, “Murders In The Rue Morgue”, soltando hacia el final un “God save the Queen!”, y una revuelta total entre el público tras haber disfrutado plenamente. 

Nos vuelve a decir que nos ama y que si nos lo estamos pasando bien… “¡y tanto!”. El bajista y el guitarrista de pelo más corto, los más activos de todo el grupo (ciclones con piernas), se despojan de sus camisetas. Paul suelta en castellano “¡David Beckham maricón!”, y dedica a su ex-esposa “The Beast Arises”, otra de “Murder one”. Tema cañero y que apoyamos con palmas hacia su mitad. De los coros se encargan el bajista (con tatuaje con las auténticas letras de Iron Maiden entre la zona donde acaba la espalda y donde ésta pierde su nombre) y el guitarrista moreno. 

Sigue largando algunas palabras en castellano, sonriendo y sudando de lo lindo (al segundo tema se había despojado de su chupa). Recuerdo para sus Battlezone con “Children Of Madness”, del segundo disco que salió en 1987, y que muy poca gente conocía. Yo sí, y aluciné, recordando aquella actuación de “Tocata” en la que interpretaron, entre otros temas, ese.

El bajista a lo Harris, con el pie sobre un chivato y tocando por encima del mástil. Paul soltando en ocasiones guturales a lo Phil Anselmo y falsetes que quedan regular; elevando su brazo y mostrándonos la panza bajo la camiseta Punk con el lema “Fucking Revolution”. Nada de glamour, nada de pantaloncitos fashion ni ropita de escenario, simplemente es como si fuera uno de los que lo estamos viendo y disfrutando. Carisma y personalidad a raudales, que eso es lo que importa.

Tras un “¡forza, latinos!” la grandiosa “Remember Tomorrow”, apoyada por nuestras palmas, y que no me gusta como es ejecutada por los falsetes de Paul. Momento de presentar a sus acompañantes, diciendo su nombre, y haciéndolos familia ficticia con el apellido Kalashnikov. Es momento de irse adentro a descansar y tomar aire, y que el baterista se quede haciendo un solo, tocando de buena manera su instrumento y volviendo a repetir lo que hizo durante el concierto… ¡lanzamiento de escupinajos hacia arriba! El solo de batería es unido, ya con la banda en las tablas, a “Impaler”, otro de los temas pertenecientes al primer disco de Killers. 

Nos pregunta: “Have you a good time?”, a lo que respondemos muy positivamente. Revisión al segundo de Killers, “Menace to society” (1997), con “Faith Healer”, versión de The Sensational Alex Harvey Band, acompañada por batir de manos. 

Nos saluda con una copa y sigue peloteándonos, se notaba feliz y a gusto. Bromea diciendo que ahora una versión de Spice Girls, dedicándole al “motherfucker” de Bush y Tony Blair… “Killers”, intercalando en ocasiones algunos tonos guturales y falsetes, que no quedan mal del todo. Y a esa histórica canción le unen otra de igual o superior clase, “Phantom Of The Opera”. Aquello es un jolgorio con caras felices y gente disfrutando, tras la parte instrumental nos ponemos a botar junto con el grupo. Genial ejecución y genial recuerdo. A las 23. 10 h. se marchan a camerinos con un “¡poder latino!” de Paul. 

Al rato salen los músicos para hacer la instrumental “Transylvana”, tocada con total acierto. De nuevo pisa Paul las tablas y mete baza diciendo que es simpatizante del Depor, que días antes había ganado al Real Madrid, jajaja, ¡qué grande! Tras el cachondeo nos sacuden un “Running Free”, que a pesar de haberlo escuchado infinidad de veces, esa noche suena a gloria bendita. Retirada de nuevo a las 23.20 h. 

Regreso al instante, tirándose agua el batería y el guitarrista rubio, más peloteo de Paul para sacar su vena más punkorra tocando un “Blitzkrieg Bop” de los enormes Ramones y dejándonos extasiados con un “Sanctuary”, con toda la gente dando lo suyo, con un paroncillo a caso hecho en el tema, soltar un “God save the fucking Queen!” y dar las buenas noches a Madrid con un final gutural, dando la mano a las primeras filas y anarquía sónica para finalizar a eso de las 23.30 h.

La gente insistiendo que quería más y más, pero no pudo ser. El capullete del batería fue el último en abandonar el escenario, agachándose, mostrándonos el culo, tapado por unos calzones largos con la Union Jack, pero abriéndose los cachetes a punto de rasgarse la tela y dejar ver el “ojo oscuro”. ¡Menudo personaje, jajaja! 

Salí más que satisfecho de la actuación. Cuando decidí acudir a verlo pensé o que daba un concierto de pena, como me habían comentado gente que lo había visto, o se salía. No llegamos al paroxismo, pero cumplió perfectamente, además de llevar a una banda muy competente y que toca perfectamente. Up Di´Anno!!!!!! 

¡Ah!, una jodienda que no hubiera puesto de merchandising de Paul y sí del grupo que abría.

Texto y Fotos: Starbreaker