SPHINX + NOXTROMO + NET DISTORSSION – Viernes 28 de octubre de 2005, sala Silikona (Madrid)

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A la chita callando (o no tanto…), la revista “Los + Mejores” ha conseguido llegar al número 100, lo cual tiene mucho mérito. Para celebrarlo, su mentor, Jon Marín, organizó un concierto en la madrileña Sala Silikona, al cual nos invitó muy amablemente, así que no lo pudimos rechazar. Dicha fiesta-concierto contaría con la participación de tres grupos: NET DISTORSSION, NOXTROMO y SPHINX. 

Tanto Net Distorssion como Noxtromo nos sonaban únicamente de nombre, así que íbamos expectantes a ver qué podían ofrecernos. No era el caso de Sphinx, evidentemente, grupo con una trayectoria ya larga que hemos ido reseñando disco a disco en la Web. Además de una mini-actuación, nos ofrecerían en primicia unas imágenes de su reciente lanzamiento, el DVD “Tour en la Oscuridad”, del que pronto hablaremos por aquí. 

A pesar de que la sala abrió las puertas más tarde de lo esperado, no había gran expectación en la puerta. De hecho, la sala presentaba un aspecto un tanto desolador cuando se subieron a escena NET DISTORSSION. Yo no sabía nada del grupo, así que observé expectante. Ellos mismos se presentaron desde el escenario. Son valencianos y tuvieron un problema en la carretera (estaba lloviendo a mares, así que no me extraña) y llegaron por los pelos a tocar. 

La sensación que me llevé fue muy positiva. Rock and Roll callejero y desenfadado, heredero directo de Leño, de quien hacen alguna versión (“Corre corre”). Su cantante, Voro, ya entrado en años, es puro nervio. Da igual que la sala esté medio vacía, se vuelca como si tocara ante un Hammersmith a rebosar. El grupo alterna composiciones propias con algunas versiones a las que les dan un toque muy personal, a veces humorístico. Buen descubrimiento, sin duda. 

NOXTROMO tienen una concepción totalmente opuesta de la música. Sonidos extremos (¿Black? ¿Death? Yo me pierdo con estas cosas…) acompañados de una impactante imagen visual. Son un grupo joven con muchas ganas de agradar y, aunque este tipo de música normalmente provoca mi rechazo, tengo que reconocer que los escuché interesado. Durante la actuación, una chica estuvo paseando entre el público con aspecto fantasmagórico, a mi me recordaba a la niña del Excorcista, con una especie de pijama fantasmal y llena de sangre por todas partes… El grupo también pone de su parte, haciendo el paripé con una muñeca a la que decapitan… Supongo que es una demostración de brutalidad visual que acompaña a la sonora. Y supongo que yo estoy algo mayor para estas cosas… Aún así, me resultó interesante. 

Jon Marín estuvo muy dicharachero toda la noche, repartiendo algunos CDs y camisetas entre los presentes, y agradeciéndonos nuestra asistencia. 

El plato fuerte de la noche eran, sin duda, SPHINX. Con el local ya más poblado de gente, se subieron al escenario, nos saludaron a todos y nos presentaron el DVD “Tour en la Oscuridad”, que acaban de sacar a la venta. Pudimos ver en las pantallas de la sala un buen rato, tanto de la parte de actuación en directo como de la convivencia en la gira, que sirvió para hacernos una idea bastante aproximada de lo que contiene. 

Tras un buen rato (quizás excesivo) viendo el vídeo, la banda tocó unos cuantos temas en el escenario de la sala, como aperitivo a la presentación oficial que harían en Madrid junto a Cuatro Gatos semanas después. 

Nunca había tenido la oportunidad de ver a Sphinx en directo, y tenía interés en ello. En especial, quería comprobar en vivo las facultades vocales de Manuel Rodríguez, ya que en disco me han impresionado. Quizás no tuvo un buen día o estaba enfermo de la garganta, pero me decepcionó. No llegaba ni de lejos a los tonos adecuados en las canciones, y constantemente buscó alternativas menos exigentes para seguir el hilo de la canción. El resto de la banda, eso sí, cumplió perfectamente con lo esperado. Los dos guitarristas, Justi Bala y Santi Suárez, se complementan perfectamente, y la base rítmica formada por José Pineda y Carlos Delgado suena contundente y sin fisuras. Espero poder verles en directo en un concierto más “serio” para desechar definitivamente (espero), la sensación que me provocaron ese día. Como decía Chiquito… “una mala tarde la tiene cualquiera, jarl”…

Texto: Santi Fernández «Shan Tee»