La revista gratuita “Los + Mejores” realizaba ese fin de semana en Madrid dos fiestas/conciertos. Mi amigo y compañero Shan Tee acudió a la que tuvo lugar el viernes en la sala Silikona, situada en el barrio de Moratalaz, a un paso de su casa. Allí tocaron los valencianos Net Distorssion, los metaleros industriales madrileños de Noxtromo y los heavy metaleros gaditanos Sphinx presentaban su DVD. Y cuenta de ello tienes al acabar esta reseña.
El domingo fue un día cargado de Metal, Rock… y lluvia. Servidor madrugó para darle los últimos toques a las preguntas para la entrevista que teníamos a media mañana con los chilenos power metaleros de Alta Densidad, que se encontraban en nuestro país promocionando su segundo disco, “Fénix” (pronto tendrás en el webzine lo que nos contó su teclista y su manager). Luego Shan Tee, nos invitó a Monraymon y a mí a comer en su casa. Así que allí almorzamos junto a su encantadora y simpática mujer, Chus, la graciosa madre de Shan Tee, cuñado y novia. Antes estuvimos viendo vídeos en directo (entre ellos ¡esa desastrosa actuación de Led Zeppelin en el XXV aniversario del Sello Atlantic!), y después escuchando música junto al ordenador.
Cuando Monrarymon y el menda (lerenda) decidimos ir hacia Ritmo y Compás llovía que daba gloria. Fue difícil dar con un bar abierto para echarse algo sólido al estómago (el pub con señoritas de moral distraída no era plan), y con el que dimos estaba atestado, aunque un hueco nos pudimos hacer en la barra. Tras unas cervezuelas, pobres tapas y una ración de queso… acompañada por el repaso que estaba sufriendo mi Real Sociedad a costa del Barça, decidimos irnos a ver el concierto.

Podría haber pedido acreditación, pero no lo suelo hacer para los grupos de nuestro país, y menos si no son seguidos masivamente. Además, la entrada no era nada cara (7 “urogallos” con consumición) y cuando me dispuse a pagarla… Monraymon hábilmente y cual pistolero del lejano oeste “desenfundó” su cartera, adelantándose e invitándome (¡gracias, fiera!). Algo sorprendido me quedé porque creía que iba a haber poco público, por ser domingo, pero no, la entrada estuvo medianamente aceptable, en parte también por los amigos y familiares que se dieron cita allí para apoyar a los dos grupos que precedieron a Cuatro Gatos.
Uno de los alicientes de aquel concierto para mí era poder ver en directo a XERU, joven grupo que me había causado buena impresión al escuchar y comentar sus dos maquetas: “Dentro de mí” (2002) y “Renacer” (2004). Ya con todo listo para el concierto salía a las tablas Jon Marín (responsable de la publicación que organizaba el sarao) a presentar al sexteto (con su nuevo componente, el bajista José M. Bustillo) que dio comienzo con “Fuente de luz”, perteneciente a “Renacer”, y que sonó más rápida y power metalera que en la grabación. El guitarrista Dani (plantado a la derecha, según mirábamos a escena) apoyaba de buenas maneras con sus coros, en el extremo opuesto hacía lo mismo Pablo.
Por sorpresa me pilló la segunda canción de su repertorio, siendo una versión de “Perro traidor” de Saratoga. Y aunque la ejecutaron a la perfección, ¿no era demasiado pronto para soltarnos una versión?… bueno, es una manera de ganarse a la gente que no los conoce.
“Riendo en el dolor” fue con la que continuaron. Mi tema favorito de su segunda maqueta, pero que no llegó a convencerme plenamente en vivo, aunque habría que resaltar los buenos agudos finales de José.
Por primera vez el vocalista se dirigía al público para preguntarnos por cómo iba la noche, agradecer a la revista el haberlos llevado allí y que se sentían como en casa cuando suben al escenario. Presentaban al amigo y vocalista Hari de La Orden del Kaos para cantar junto a José y a la banda “Dentro de mí”. El feo invitado (¡aunque más feo soy yo!) nada más salir animó al público y con su voz cazallera dio un toque peculiar a dicha composición, llegándose a plantar de rodillas durante el solo de guitarra.
Nos presentaban una nueva canción, “Preso de mi cuerpo”, de la cual pude sacar las conclusiones de que va en la línea del grupo, mezclando melodía y Heavy Metal, además de algunos agudos por parte de José. Y tras la nueva una manida, pero no suya, versión del “I Want Out”. Hubiera preferido escuchar un tema suyo a la de Helloween, pero es cuestión de gustos, y lo dicho anteriormente, una manera de meterse a la gente en el bolsillo.
De nuevo agradecimientos a la revista, a los grupos y a la gente para despedirse (tras cerca de cuarenta y cinco minutos) con “Cada concierto”, haciendo que la peña cantara el estribillo. Unos cuantos/as corearon al final el nombre del grupo.
Me supo a poco la actuación de la banda, como si hubiera sido un plato de jodía “petite cousine”, aunque sigo pensando que igualan o superan cualitativamente a otros grupos que son más seguidos y apoyados por Sellos y por público.
Alrededor de las 22 h. volvía a salir Jon Marín para lanzar al público CDs de Xeru y presentar a SADIE´S ACTION. Tercera vez que veía a la banda, y segunda vez que los veía en el mismo sitio.
Abrieron con la hard rockera “Bob Hope”. La voz del guitarrista Miguel no se oía, resultado de que no le habían abierto su micrófono. El seis cuerdas Suso iniciaba subido en una de las mesas la “acedeceniana” “Mummy”, con mucha movilidad por parte de los dos guitarristas.
La vocalista Irene abandonaba las tablas y con apoyo de batir de palmas realizaban “Lady Pleasure”, llevando la voz principal Miguel. Éste agradecía, al concluir el tema, a Jon Marín y a su revista. Regreso de Irene para “The Oz & The Hammer”. La chica daba las gracias a la gente por estar allí.
Continuaron rockeando con “May Day” y “L.A. Dez”, esta con más variedad musical que la mayoría de sus temas, y con ritmos más heavies. La fémina para “cuidarse” la voz con cigarrillo durante el tema.
Había buena comunicación entre el público y la banda, que contagian a la gente con su electrizante Hard Rock. Mucho cachondeo también con parte de la gente y entre el grupo, anunciando Miguel “Smoke on the water”, pero no, era su “I Know”.
Nos dicen que nos toca cantar con la festiva “Drinking”, parte de peña de las primeras filas botando, y con recuerdo al “Living After Midnight” de los Judas en la recta final del tema.
Iban terminando, y lo hacían con la versión de “Action” (sin Irene), a dos voces (Miguel y el bajista Ángel). Final descontrolado con Miguel por el suelo y Ángel y Suso sobre él.
Faltó que el más discreto y formal Juan Carlos hubiese abandonado sus tambores y se hubiera avalanzado sobre sus compañeros o sobre el público, jejeje. La gente insistió en otra y complacieron a la concurrencia con otra versión, “Live Wire”.
¡¡No diga fiesta, diga Sadie´s Action!!
Un cuartillo de hora entre la finalización de los anteriores y que volviera a salir el presentador para regalar camisetas y dar las gracias a los músicos de esa noche y a los medios de prensa que había por allí (nosotros de incógnito).
Tenía ganas de ver a CUATRO GATOS, a pesar de escuchar previamente poca cosa de ellos, pero avalados por los buenos comentarios sobre sus dos discos y el pasado de sus músicos. El grupo no tiró la toalla tras la marcha del vocalista Iván Urbistondo (de nuevo en Beethoven R.) y se repuso ante la adversidad grabando “Esférica” (2005) con su nueva voz, procedente de Uruguay, Alex Fracchia.
Una intro precedió al primer tema que ejecutaron los cinco gatos aquella noche, “En tierra de nadie”. Copla perteneciente a su debut, “La caja de música” (2003), y en el que basaron la mayoría de su repertorio. El comienzo del tema tuvo el inconveniente de que no se oía la voz, pero pronto fue enmendado el error, aunque los coros y las teclas de Juanmi Rodríguez (ex–Ñu, Alcaudón) apenas se oían.
Un rápido “¡Muchas gracias!”, tras los aplausos enlazaba con “Más allá de la realidad”. Bromas entre el vocalista y el guitarrista Pedro Vela (ex–Ñu), quien se hacía con una guitarra sin pala y daban paso a “Sálvame”, de su última obra. Alex agradecía a Jon Marín el contar con ellos y se marchaba, para dejar a los cuatro gatos (¡ahora sí!) haciendo una instrumental.
Juanmi presentaba del primer disco “Todos los ayeres”, con la voz de Alex muy “helloween-iana”. Luego el cantante presentaba a sus compañeros: Javier Canseco “la Bestia” (¿otra más?, ¿no era Leo de Saratoga?; ex-Tragedy) al bajo, y del cual hay que mencionar su movilidad y sus posturas, aunque a servidor no le hicieran mucha gracia; Joaquín Arellano “El Niño” (ex–Ñu, Saratoga, Muro) a los tambores, y que se unió con éstos tras la pequeña demostración de bajo de seis cuerdas; luego se les unía “Peter Candle”, Pedro Vela, y el teclista Juanmi; y el rubio se presentaba a él mismo. “La luz interior”, otra de las pocas concesiones a su segundo disco, fue la siguiente, al igual que “La huella del tiempo”, con estilo power metalero.
Saludos para la gente de Talavera, para continuar con la extensa “La caja de música”. Bromas entre Juanmi y Alex y pidiendo que “El Niño” hiciera un solo de batería, menos mal que al final no lo realizó, porque, ¿hubiera sido necesario?
“Hermano enemigo” me sonó a algún tema de los tocados anteriormente. Otra más del primero, la pegadiza (aunque repetitiva) “Argumentos de fe”, con Alex demostrándonos sus cualidades con el agudo del final. Agradecimientos a Agus, técnico de sonido, y Juanmi seguía con sus gracias (para mí con poca gracia, la verdad) y los agradecimientos para nosotros por venir, recordándonos que el 26 de noviembre estarían presentando su nuevo disco, junto a Sphinx, en Arena.
Revisión en castellano (con letra de Txus de Mägo) de “Heat in the moment” (Asia), con el título “Es tu momento”, y una muestra de cómo cargarse un tema histórico. Para eso mejor que hubieran tocado algo de su cosecha. Cerca de diez minutos pasada la media noche se despedían agarrados y saludando. Al instante vuelven, sin la gente pedir que salieran y tocan “Tras el cristal”.
Siento decirlo, pero a pesar del pasado de los músicos en formaciones de prestigio, me dejaron una sensación bastante fría con su música, haciéndoseme en la mayoría del concierto muy cansinos. Una gran desilusión y una prueba más de que no por tener buenos músicos la banda tiene que gustar. Creo que, como decía Monraymon: “la próxima vez van a ser un gato menos (ó dos)”.
Texto y fotos: Starbreaker
