
Segunda vez en muy poco tiempo que UDO visitaba tierras vascas. Si bien en agosto se acercaba hasta Gernika con Accept para encabezar el último día del Metalway Festival, esta vez lo hacia con su banda para presentar su ultimo trabajo “Misión Nº X”.
Antes de entrar en la sala, el ambiente parecía igual que la temperatura del exterior, o sea frío, ya que muy poca gente se veía por los alrededores ,pero a medida que se acercaba la hora del concierto la cosa fue calentándose hasta el punto que el Antzokia registró un lleno absoluto.

La hora para el comienzo del concierto estaba prevista a las 21:45, pero no se por qué motivo la cosa se retrasó 30 minutos, y repito que no sé el motivo porque ni tan siquiera hubo una banda encargada de abrir para los Alemanes.
Así que a las 22:15 se apagaron las luces y bajo la intro “The Embarkation” salieron al pequeño escenario Udo y los suyos o, lo que es lo mismo, Igor Gianola en una de las guitarras, Fitty Wienhold al bajo, Francesco Jovino a la batería y la mano derecha de UDO, Stefan Kaufmann, a la otra guitarra. Para el que todavía no lo sepa decir que Kaufmann fue el batería de Accept, pero que una inoportuna lesión de espalda le obligó a dejar las baquetas para sustituirlas por seis cuerdas y una púa.
He de reconocer que iba con la mosca detrás de la oreja en cuanto a lo que esa noche ofrecerían estos músicos, sobre todo por las dudas que tenia acerca del estado físico y vocal del propio Udo, ya que en estos casos la edad no perdona y recordemos que este hombre ya esta bastante entradito en años y si añadimos que su tono de voz es muy particular y difícil de mantener, hacen que esas dudas estuvieran mas que justificadas.
El caso es que empezaron los acordes de “Mission Nº X”, primer tema de la noche y la cosa empezó tranquila como el propio tema, el sonido desde donde estaba ubicado no era todo lo bueno que cabía esperar, las voces no se escuchaban y el todo llegaba a los oídos un poco apelotonado. Mal comienzo, pensé.
Siguieron inmediatamente con “24/7” probablemente uno de los mejores temas de “Misión Nº X”. Aquí la cosa ya se empezó a calentar, el sonido no mostraba ligera mejoría, pero el tema en si ya hacía que empezase a mover la cabeza, aún así una pena porque los coros no aparecían por ningún lado y eso deslució un poco la canción.
En cuanto a Udo decir que se mostraba estático en el centro del escenario, eso si, muy concentrado, muy a lo suyo, haciendo sus gestos tan característicos y dosificando fuerzas para lo que quedaba de noche. Falta le iba ha hacer.
Con un escueto “Buenas noches Bilbao” presentaban “Independece Day” y aquí ya la cosa empieza a mejorar un poquito en cuanto al dichoso sonido, aunque los coros seguían desaparecidos en combate. Eso si, la actitud de los músicos era de total entrega, metidos de lleno en el concierto especialmente el bajista Fitty Wienhold que no paraba de moverse de un lado para otro y de castigar sus cervicales con sus movimientos de cuello.
A Stefan Kaufmann se le vio a gusto y feliz durante todo el show, su papel es importantísimo y a pesar de que solo actúa en ocasiones como guitarra solista su protagonismo es compartido junto con el de Udo.
Siguieron destripando canciones y le tocó el turno a “Trip Of Nowhere” para continuar con “Mean Streets”. Curiosamente durante este tema se produjo la parte mas divertida de la noche, a causa de la indumentaria que sacó el cantante durante la canción. El hombre se puso una túnica con una capucha la cual le cubría toda la cabeza y no se le dejaba ver, acompañado con un pequeño látigo en la mano. Por su estatura enseguida me llegó a la memoria la película de “La Guerra de las Galaxias” y de los personajillos aquellos que salían vestidos igual que él (Jawas se llamaban). Lástima que la luz en ese momento era escasa lo que originó que las fotos que hice no saliesen nítidas, porque de verdad que el aspecto que presentaba Udo con el disfraz era de autentico descojono. Para verlo de verdad.
Chismorreos aparte, la ejecución del tema fue perfecta y el sonido ya si que mejoró bastante, aún así no estábamos muy convencidos y decidimos bajar hacia las escaleras laterales que comunicaban con el escenario. Santo remedio porque desde esa posición se escuchaba todo con total claridad, los instrumentos se diferenciaban perfectamente, aunque los coros seguían dando bastante guerra no dejándose escuchar. No se si será cosa mía pero a partir de ese momento la cosa cambio como del agua al vino y el concierto se fue hacia arriba como la espuma.
“Cry Soldier Cry” sonó perfecta, con una intensidad indescriptible, un tema sosegado pero lleno de emoción, como que a mi me puso los pelos de punta
Llegados a este punto le tocó el turno a un breve solo de guitarra a cargo de Igor Gianola, un solo breve pero efectivo, sin aburrimientos y sin alardes, lo justo para enlazarlo con “Princess Of The Dawn” y aquí ya es cuando el personal se vuelve loco, no sé si será porque estaba hambriento de escuchar canciones de Accept o porque la canción sonó a las mil maravillas, el caso es que el publico nos desgañitamos cantando eso de Princess, Princess, Princess of the Dawn… y mas tarde encargándonos de los coros. Otra vez los pelos de punta oiga.
Como parece que la cosa se estaba cargando a marchas forzadas no pierden la oportunidad metiéndonos entre las orejas la cañera y potente “Thunderball”, lo que provocó que mis cervicales hiciesen horas extras, hasta el punto de tener que parar porque de lo contrario me hubiese quedado sin cuello, aquí el respetable ya estábamos totalmente entregados, y creo que cualquier tema que hubiesen tocado habría sido bienvenido.
Terminado “Thunderball” le tocó el turno al batería Francesco Jovino con un solo bastante breve pero intenso. Si algo agradecí fue la duración de los solos. Hay muchos grupos que se empeñan en hacer solos interminables y eso hace que disminuya la duración real del concierto, en el caso que nos ocupa podrían haberlo hecho con cierta justificación, sobre todo porque durante ese periodo Udo podría haberse tomado un respiro mas amplio ,pero este se encontraba en un estado de forma mas que aceptable y las veces que desapareció para tomar un poco de aire fueron mínimas. Obviamente no es el Udo de hace 20 años, pero como pedazo profesional que es, sabe dosificarse en cada momento, su presencia es casi todo el rato estática, pero tiene una fuerte personalidad que le hacen ser un auténtico líder encima de unas tablas.
El caso es que el solo de batería sirvió para enlazar con dos temas del primer disco en solitario del pequeño voceras. Estos fueron “They Want War” y la que da titulo al disco “Animal House”, aquí el Antzokia ya se vino abajo con toda la gente botando y cantando el estribillo como loca. A mi estos dos temas me dejaron pensativo. Casi 19 años desde que se publicó este disco. Como pasa el tiempo.
Llegados a este punto el publico ya se encontraba en un estado de éxtasis total y pedía más y más. “Man And Machine” fue la siguiente y nuevamente Udo nos salió disfrazado esta vez de robot chusquero para interpretar la canción, pero menos divertido que el de la capucha. Aquí se bajo un poquito el pistón y todos nos calmamos ligeramente. Aunque la sonrisa no se me quitaba al verle con esas pintas
Poco duró porque la siguiente fue la cañera “Mad For Crazy”. La ejecutaron muy acelerada, muchísimo mas que la versión de estudio y la tormenta sonora fue monumental. Vuelta a cabecear y a mover los pies a toda pastilla. No nos dejaban respirar ni un momento y encima Udo en plan campeón, quizás ya se le empezaba a notar el cansancio en su voz, pero seguía con todas las ganas puestas.
Este fue el momento donde los 5 músicos se retiraron del escenario para volver en breve y empezar con los famosos bises. Y en este momento llegó la madre del cordero, lo que todo el mundo estaba esperando. ¿Y que era lo que todos estábamos esperando? Pues temas de Accept, porque hasta ese momento solo había caído la ya comentada “Princess of the Down” y no era cuestión de esperar mas. Aún así empezaron los bises con una sensacional “Holy”, el protagonismo se lo llevó Stefan Kaufmann haciendo perfectos los solos de la susodicha canción. Uno de mis temas favoritos.
Y desde aquí y hasta el final del concierto es donde los temas de Accept fueron los protagonistas. Concretamente fueron cuatro las canciones que nos ofrecieron durante este ultimo tramo. “Metal Heart”era una de las que no podían faltar y no faltó, seguíamos jugando para bingo y el siguiente numero que jugaron fue “Balls to the Wall”, y aquí los pelos no se pusieron en punta sino que se cayeron al suelo directamente. ¡¡Dios!! ¡qué momento tan impagable! El personal estaba haciendo competición para ver quien era el que voceaba mas alto el estribillo, y en ese momento el grupo se dio cuenta de que al publico ya lo tenían en el bolsillo.
“Burning” tampoco falló y sonó de forma bestial, si alguien no llega a parar esto el Antzokia se derrumba, pensé. Y cuando ya parecía que aquello se había acabado, van y no se les ocurre otra cosa que ofrecernos “Fast As A Shark”. Para habernos matado, oye. Aquí Udo ya estaba prácticamente agotado, pero aún así tuvieron el valor de deleitarnos con este tema extra, porque tengo entendido que muy pocas veces lo han tocado durante esta gira.
Nosotros podíamos haber seguido bastante mas, pero la duración exacta del concierto llego a las dos horas, así que mas no se les podía pedir. Eran las 00:15 h. y los músicos se despedían de nosotros con el correspondiente reparto de púas y baquetas. Sabían que esa noche habían triunfado.
En definitiva un pedazo de concierto al que asistimos ,que si bien empezó un poco frío, terminó siendo un auténtico vendaval, y de ello se encargaron cinco profesionales que dejaron el pabellón muy alto. Así da gusto gastarse los euros.
Texto: Bittor Urrutia
Fotos: Bittor Urrutia y Luis Castro
