Curioso que en todos estos años viajando a Madrid a ver conciertos, incluso ni cuando residí allí, nunca había pisado la sala Silikona, situada en el bario madrileño de Moratalaz. Pero en lo que llevamos del presente 2006, en tres meses he estado en otros tantos conciertos allí. Aunque siempre he acudido de rebote a la acogedora sala, ya que he aprovechado y he adelantado el viaje al saber lo que habría allí.
En esta ocasión viajaba un día antes del concierto que me llevaba a Madrid (Bolt Thrower) para ver un concierto entero de Mr. Rock. En marzo había tenido la oportunidad de verlos en el mismo emplazamiento con motivo del concierto del programa radiofónico en la Red, Rockcinante. Pero en esa ocasión fue un pequeño piscolabis de dos temas que me dejaron con buen sabor de boca, pero con muchas ganas de “¡más… quiero más, no es suficiente!”.
Y tuve la gran fortuna de que en el concierto organizado por nuestro colegas del programa radiofónico Vibrarock tocara el grupo de Manuel Manrique (ex–Sobredosis, Atlas) supliendo a Básico, como se había anunciado semanas antes (incluso en la entrada venía el nombre del grupo).
DISCÍPULOS DE SALIERI
Poquita gente había allí cuando a las 21.15 h. subía uno (imagino que del programa de radio, aunque allí no lo nombró nadie) a presentar al grupo de Getafe formado a finales de 2002.
El primer tema del quinteto me sonó muy blandito, además de no tener un buen sonido en el arranque, retumbando y habiendo acoples. El cantante Pedro (que sustituía a Dani a principios de 2005) nombraba al guitarrista Agustín cuando éste se dispuso a hacer el solo. Casto, además de encargarse del bajo, apoyaba con sus coros. Un tanto poperos en este tema. El teclista sabíamos que estaba allí por su presencia, pero no por el sonido (ninguno) que percibíamos de sus instrumentos.
El bajista animaba a la poca gente que se acercaran que no comían… aunque algunos sí, jejeje. Presentación del batería ¿Fito?, si mal no escuché, que suplía a Óscar que se recuperaba de un problemilla físico, y hacer otro tema en el que destacó la guitarra, en contra de la voz, que no me convencía, sonaba demasiado suavona para mi gusto, además de que Pedro tampoco era un dechado en movimientos y animador de la peña.
Anunciaban “El pozo de Arán”, segundo corte de su maqueta “Al fondo hay sitio” (2004), aunque se equivocan y tienen que volver a empezar, apoyándolos y animándolos con aplausos. El sonido había mejorado, y las teclas ya se dejaban escuchar algo.
La siguiente la presentaba como un tema que algunos ya conocerían, “El espíritu de Seagram”. Ritmo marchosillo. Como las que siguieron, “Nuestra derrota” y “Antídoto”, con más caña que las primeras. Entre tema y tema había pequeños parones que no lograban conseguir una buena conexión con los congregados.
“Sólo soñaré”, una canción compuesta por Casto, “cuando estaba borracho”, según su autor, nos conducía hacia la recta final de su actuación. Pedían aplausos para Mr. Rock, y concluían con “Sueños de juventud”, con un estribillo pegadizo. Nos agradecían el haber acudido y despedida con un hasta siempre de Casto. Algunos hasta llegaron a pedir otra, aunque no se salieron con la suya.
En los cerca de cuarenta y cinco minutos que estuvieron me comunicaron muy poquitas buenas sensaciones. Su Rock tiene cosas del Heavy, Rock urbano… pero no tienen temas que enganchen, ni llamen apenas la atención, además de que no veo que pegue mucho el cantante que tienen. Lo siento por él.
Algo más de gente iba entrando en la sala con camisetas de MR. ROCK, y éstos pisaban las tablas cerca de las 22.10 h., tras la presentación y una intro ambiental a cargo de Manuel Manrique y el teclista Pedro Rincón, para, casi sin darnos cuenta, adentrarnos en “In The Flesh” de Pink Floyd. Con Julio Dávila cantando en el inicio de espaldas, para luego darse la vuelta y verlo con gafas de sol. Buen comienzo.
Tras un: “¡Buenas noches, somos Mr. Rock!” continuaban con otro clásico, esta vez el “Fool For Your Loving” de Whitesnake, titulada por ellos como “Loco por ti”. No sacamos los puños para combatir como Rocky, si no que acompañamos con batir de palmas “Eye Of The Tiger” (“El ojo del tigre”), y Dávila con pandereta (como en otras canciones). Y seguíamos disfrutando como el que más con esos clásicos del Rock atemporales y que bordan estos musicazos adaptándolos de manera magistral y en castellano, no quedando para nada horteras ni cojas las versiones. Esta vez le tocaba la revisión a Bad Company, con su “Can´t Get Enough” (“No es suficiente tu amor”). Tras cada tema las palmas se calentaban más por la efusividad y así lo notaban desde el escenario, diciendo Dávila que se iba animando el ambiente más. Comentándole a alguien que le debía una Voll-Damn, para dedicar la próxima a los moteros… “Radar Love” (“Radar de amor”). En la versión de los holandeses Golden Earring hubo intercambio de cánticos por parte de Julio y nosotros. Genial.
Picaílla entre el vocalista y Manrique y recuerdo a The Beatles con “Come Together” (“Vamos juntos”). Coros muy conseguidos por parte del ex–Sobredosis, el teclista (con un micrófono inalámbrico de esos chiquititos que van pegados al moflete) y del jovencísimo batería Víctor Castellanos (con su pañuelo en la cabeza y su buen hacer tras los tambores). El guitarrista sigue demostrando su técnica e incluso llega a restregar el mástil por uno de los pies de micro.
Anuncio de un medley, o popurrí, con temas compuestos por un grupo que no necesita presentación… yo lo digo para que quede constancia: Led Zeppelin. Y vaya extensos minutos que nos hacen pasar… alcanzamos el Cielo, Paraíso… añade lo que gustes. Durante el desarrollo se nombra al baterista.
La siguiente dicen que es la primera vez que la hacen en directo y que va dedicada a todos nosotros, con petición de palmas, “All Right Now” de Free (no del anuncio de la marca de cerveza, como dicen algunos/as), ellos la titulan “Todo va bien”. Presenta durante el tema al guitarrista y al bajista Sergio Martínez (ex–Mägo de Oz, Ankhara). Dávila deja cantar a uno del público el estribillo. Y es que nos lo estamos pasando de muerte.
Turno para otra de los grandes Floyd, “Money” (“Dinero”). Notando una vez más lo que venimos observando durante el concierto, la conjunción del grupo y el vocalista no parando, pura adrenalina, moviéndose, saltando, animando… De nuevo nos hace participar en el juego de voz y cánticos.
La que continuaba la presentan diciendo que fue una suerte tocar con ellos… Manrique la inicia con la guitarra… “Smoke On The Water” (“Humo en el agua”). Dávila sabe dosificar su potencial muy bien. Manrique tocando su guitarra hasta de espaldas. Las 23.09 h., terminan y parece que esto llega a su fin… insistimos para que toquen otra… momentillos de no saber si tocan o ya irnos… pero suerte la nuestra… hay tiempo para algo más… “Tie Your Mother Down” (“Esconde a tu mamá”), nos metemos de nuevo en el concierto, con palmas y alucinando. Armónica por parte del magnífico Dávila. Nombrando hacia el final a Víctor y no podía faltar un tema recordando al grupo de los ochenta de Manuel Manrique… “Alíate” hace que retrocedamos en el tiempo y cantemos al unísono su letra y nos desgañitemos en el estribillo. Y aunque cuando la escuché la anterior vez me resultó rara al ralentizar su tempo, esta vez ya me va entrando mucho mejor.
Son las 23.19 h. y yo, y pondría la mano sobre el fuego a que los/as demás que estuvieron esa noche, salimos con una cara de satisfacción y con una alegría de haber visto a una grandísima banda recordarnos enormes temas. No te los pierdas, lo vas a pasar genial. Nuestra próxima cita con el “Señor Rock”, si no pasa nada, en el festival “Leyendas del Rock” del 12 de agosto en Mazarrón (Murcia).
Texto y fotos: Starbreaker
