Aprovechando mi fin de semana en la capital decidí ir a ver a los alicantinos Smoking Bird, de los cuales tenía muy buenas referencias, además de que estarían acompañado por dos bandas del lugar: Electric Fence y The Raw, éstos últimos conocidos a través de Internet y causándome una muy buena sensación tras descargarme de su página los temas de su “Promo´05”.
Hace ya años que por primera vez iba a la sala rockera Gruta ´77. En aquella ocasiónacudí para ver a los legendarios Poison Idea y no tuve ninguna dificultad en encontrar el garito. Esta vez tuve problemas en dar con el sitio, aún llevando todo bien anotado (Metro donde bajarme, dirección…), anduve y anduve buscando la calle y hasta estuve a punto de desistir y volver a casa. Pero cuando eso pasaba por mi cabeza me encontré en la puerta de un bar a gente con pinta rockera, pregunté y me dicen: “a la vuelta de la esquina tienes la sala”. ¡Menos mal!
La espera se me hizo un poco tediosa, sentado y tomándome un botellín de cerveza el tiempo pasaba. Daban las 22.30 h. y aquello no empezaba (según estaba impreso en la entrada), pensando que con tres grupos aquello no acabaría con tiempo para coger el Metro. Así que o me tocaría pillar un taxi (con lo cual el concierto no me saldría nada barato) o ponerme a andar, ya que “relativamente” pillaba cerca de la casa de mi hermana.
Con una hora, y unos pocos minutos más, de retraso ELECTRIC FENCE salían al pequeño escenario. Una de las pocas referencias que tenía de los madrileños era haber escuchado un tema en el CD “Recopilación Maquetas Emisión Pirata Vol.1” que comenté por aquí, y poca cosa más sobre ellos.
“Get Some Rock´n´Roll Tonite” fue su arranque. Uno de los guitarristas, Nuaj (situado en el centro) era el que cantaba, apoyando en coros sus tres compañeros (Juan a la otra guitarra, Dudu al bajo y Dani tras los tambores). Las guitarras sonaban geniales, habiendo sucesión de solos por parte de los dos guitarristas en el tramo final del tema.
Informaban que por enfermedad su vocalista Joss no estaba presente, teniendo que repartirse la labor vocal Nuaj y Juan, y tras esto su primera versión “Rock´n´Roll Records” de Supersuckers, haciéndose cargo esta vez de la voz principal Juan Nieva. Calmado comienzo en “She´s Hurricane”, para luego desatar caña, con los dos guitarristas juntos en el final del tema.
Pienso que si hubieran dejado menos respiro entre los temas su descarga hubiera ganado mucho más. Otra versión, la electrizante “Soulseller” de Hellacopters, encargándose de nuevo Juan (sin su gorra durante la canción). Su corta actuación la cerraban con “Walking By Myself” (Gary Moore) y la cañera “Headhunter”, con final punteando de rodillas.
Muy buena impresión me causaron los madrileños con su Hard Rock electrizante, enérgico y guitarrero, en sus cortos veinticinco minutos de descarga. Tras su actuación felicité y hablé con los dos guitarristas, que muy amablemente, me escribieron el listado de temas, además de llevarme una sorpresa, ya que Juan había pertenecido a los extremos Dawn of Tears, cuya maqueta y un concierto suyo fue comentado por servidor por estos lares.
Alrededor de veinte minutos después de acabar Electric Fence era el turno para THE RAW. Como ya he dicho al principio su música, mezcla de Guns´n´Roses, Mother Love Bone…, me había gustado mucho y tenía muchas ganas de ver como se desenvolvían en escena.
La primera fue “Believe In Me”, con un sonido regular, que no sonaba nada compacto, además de que al vocalista Sata no se le escuchó al final de la canción. El peculiar cantante nos daba la bienvenida y tocaban otra de la “Promo ´05”, “Noisepride”, desgañitándote a la voz el joven vocalista. Otra versión que caía esa noche, esta vez el “Touch Too Much” de la banda más grande de Australia, haciendo los coros el guitarrista Sánchez, que no tardo mucho en quitarse su camiseta.
Sata seguía hablando y desparramando entre tema y tema, a veces consiguiendo animar algo, pero otras veces, las que más, hartaba tanta palabrería. Continuaron con “Away” y luego otra medio calmada, “Wolves Dies Alone”. Siguieron con otra de la maqueta, “Just Bodies”, a lo Alice In Chains o Mother Love Bone, demostrando su calidad vocal Sata con un buen chorro de voz y acabando de rodillas.
Más paranoias de Sata sobre un cordón de oro que le regaló su madre y que había perdido… ¿?, para dar paso a la versión “Punk And Belligerent” de Warrior Soul, para después seguir homenajeando, esta vez con “Sonic Reducer”.
El vocalista se puso a cantar a capella, para luego hacer una balada, “God Bless You”, que me recordó a Skid Row. “¡Nos vamos como hemos llegado, como una tormenta!”, así dijo el vocalista previo al último tema de su concierto, “The Storm”, lleno de rabia y locura.
Eran las 1.03 h. y a pesar de que su actuación no estuvo nada mal, eché algo en falta. Además que la actitud del cantante me llegó a resultar demasiado chulesca y cansina con sus comentarios. Espero verlos en otra ocasión, porque composiciones buenas tienen.
Los de Torrevieja (Alicante) SMOKING BIRD, con tres maquetas (“Fuckin’ a bottle” – 1998; “Smoking Bird” – 2000; y “Losing touch” – 2000), un disco “Sunset in a new town” (2003), y a base de tocar y tocar en directo, se están convirtiendo en una de las mejores bandas hispanas en lo que a genuino Rock clásico y visceral, o Hard Rock se refiere. Y así lo demostraron más que sobradamente desde el inicio (1.41 h.) hasta el final (2.56 h.), basando la mayoría de su repertorio en temas de su segundo y nuevo disco, “Naughty little girls”, que aún no había sido publicado cuando aconteció el concierto, como “Cool Ass”, “You Gotta Do It”, “Gimme Buzz”, “Rock´n´Roll Balls”, “Survivors”… recordando el primero con “Lost For The Most”, “Dreams”, “King Of The Wilderness” y “Brown Mountain”, y algo de la tercera maqueta (además del anterior, “Mind Overdose”). Salí de allí sorprendido de la enorme calidad y clase de este grupo y una vez más pensando lo injusto que es el negocio de la música. Los cuatro “pájaros” dieron un concierto de aupa, desde la voz, movimientos, desparpajo, comentarios, chulería, arrogancia, glamour…, en su justa medida, cual gran frontman de Rock and Roll, del elegante vocalista Pablo “Chazz” Lalanda (que tuvo que cambiar de micro tras los dos primeros temas), hasta la enorme clase del guitarrista David Tamargo (electrificado interiormente a lo Angus Young), con sus enormes riffs o fabulosos solos, ejecutados desde el centro del escenario, sitio que le cedía el cantante, hasta la precisa y buena base rítmica, compuesta por Iván Tamargo a la batería (¿cabreado al final?, por la manera que abandonó la batería y el escenario) y Ray Kurtz al bajo.
Hicieron que disfrutáramos de lo lindo y no pararan mis piernas en todo el rato de moverse siguiendo el ritmo de sus temas.
Bandas como esta siguen haciendo que el amor hacia la música merezca le pena. Me ganaron con su actuación, así que conmigo cuentan con un seguidor más. Lástima que no tuvieran cambio de 50 “eurogallos” y sólo me pudiera hacer con la maqueta.
La vuelta a casa fue a pie y algo a la aventura. Eso de no pensar en la hora final para gente que no tiene vehículo está mal. Pero bueno, mereció mucho la pena el concierto.
Texto y fotos: Starbreaker
