THE METALWAY FESTIVAL 2006 – Viernes 28, sábado 29 y domingo 30 de julio de 2006, campo de fútbol Santa Lucía (Gernika, Bizkaia)

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Llevaba muchos meses esperando la cita de Gernika. Desde que la productora hiciera públicos los primeros nombres de bandas escogidas, algunas de ellas para mí muy llamativas, yo tuve claro que quería ir a la edición de 2006 de Metalway, pero yo quería ir a la de Gernika, a pesar de tener más cerca el de Jérez, porque me resultaban más llamativos tanto el cartel como el lugar. 

Viernes 28

Eran poco más de las 7 y media de la tarde cuando decidimos entrar al festival. En mi idea de dosificar fuerzas durante el fin de semana decidía prescindir de la mitad de la primera jornada del Metalway. Estaban cambiando el escenario. Acababan de terminar los alemanes Brainstorm. Por lo que pude comprobar, entre la gente que sí había asistido a este concierto, había sido una gran actuación que había satisfecho a sus seguidores. En los minutos previos a la actuación de The Gathering pude palpar en el ambiente que, hasta el momento, el festival estaba marchando bien. La gente hablaba de que el sonido estaba siendo bueno y de que los directos que se habían podido ver hasta ese momento (DreamakerBenedictum, FinntrollNevermore y los propios Brainstorm), habían estado muy bien.

Ocho menos cinco de la tarde. Hora prevista para la actuación de The Gathering. Momento importante para los seguidores del género gótico, que los había. Casi con puntualidad inglesa saltaban al escenario estos holandeses. A plena luz del día, lo cual iba a desmerecer su actuación, ya que su atmosférico metal gótico luce más en la oscuridad. Para mí, sin ser un gran seguidor ni conocedor de esta banda, el concierto estuvo realmente bien. Había sido mi primer concierto del Metalway y no tuve queja, ni por la calidad de la actuación ni por el sonido. La cosa se ponía bastante bien. 

Tras ellos llegaba el turno de Annihilator. Era uno de los conciertos más esperados de este intenso fin de semana metalero y más teniendo en cuenta que sus actuaciones de Gernika y Jérez iban a ser las únicas de este año en Europa. Y eso se notó en el número de espectadores que se dieron cita para ver su descarga. A mí en líneas generales el concierto me gustó, fue una hora intensa de buen metal y creo que no defraudó a ninguno de los allí presentes. 

Todo lo contrario, en mi modesta opinión, de quienes les sucedían en el escenario. Era el turno de Ángeles del Infierno. Su actuación en Gernika iba a ser la tercera ocasión en la que yo iba a poder ver en directo a esta mítica banda. Las dos veces anteriores, ambas en el Viñarock, habían sido una de cal y otra de arena. Como la más reciente había sido la de arena, he de reconocer que ya estaba predispuesto a ver un concierto “no muy bueno”, y tras ver su actuación he de decir que no me faltaba razón…

Sinceramente, estos Ángeles del Infierno distan mucho de los que yo pude en Villarrobledo hace unos 4 ó 5 años, cuando hicieron una de las mejores descargas que yo he visto en directo. Los actuales Ángeles del Infierno aburren cuando tocan material más reciente y levantan los ánimos cuando tocan himnos como “A cara o cruz”“Fuera de la ley” o “Maldito sea tu nombre”, pero es más el hecho de que la audiencia esté deseando escuchar esos temas que la actuación en sí, ya que la voz de Juan Gallardo no es lo que era (tampoco lo pretendo, la edad no perdona…), pero a mi me lleva fallando en directo las dos últimas veces que lo he visto.

No puedo decir que me decepcionaran porque no esperaba más de ellos que lo que vi, aunque he de reconocer que la parroquia se lo pasó bien en un concierto de una banda legendaria, aunque yo puedo decir que, en las tres veces que los he visto, han ido de MÁS a menos… 

Así las cosas, llegaba la hora de Kreator. No vamos a descubrir ahora a esta banda germana que visita con mucha asiduidad nuestro país y que, en mi opinión, nunca fallan en directo, al menos las veces que yo los he visto. El hecho es que tocaron los clásicos y temazos esperados, pero ello no quitó brillantez a una descarga demoledora, como sólo ellos saben y que, en mi opinión, tanto en frío como en caliente, fue la mejor del día. Al menos por lo que yo vi, aunque creo que los que asistieron a la jornada completa me darían la razón. Lo mejor (o peor, según se mire) que se puede decir de un directo es que “se me ha pasado volando”, y a mí, en este caso, me sucedió. 

Y eso a pesar de que tras los Kreator llegaba por fin el turno de uno de los conciertos que yo más deseaba ver: Stratovarius. Yo asistí a la que en su día denominé ‘muerte de Stratovarius’ (Atarfe Vega Rock de 2004), un día muy triste para mí puesto que me considero un gran seguidor de esta banda procedente de los mil lagos. Por eso tenía ganas de verlos.

Quería ver que concierto iba a ver, si el Stratovarius bueno o el Stratovarius malo y, desgraciadamente, este concierto iba a pasar a la lista de los malos. Y eso a pesar de que el set list iba a ser impresionante, tocando clasicazos de la talla de “Speed of light”“Black Diamond”“Kiss of Judas” o “Visions”, por citar algunos de ellos. He de decir que el sonido, el de ellos, no el del festival, me estaba sonando raro, no sé, no me sonaban igual que las veces anteriores, incluso en Atarfe, a nivel instrumental, sonaron bien. Pero lo peor no iba a ser si sonaba mejor esta guitarra o aquel teclado… De hecho he de señalar que Timo Tolkki, por ejemplo, lo vi más cercano y activo que en anteriores ocasiones. Lo peor iba a ser la voz de Kotipelto: simplemente se perdió, no existió. El concierto fue de más a menos, apagándose poco a poco como se apagaba la voz de Kotipelto ante el estupor de los seguidores de Strato, yo el primero. 

Así llegábamos al final de una intensa jornada musical que a mí, personalmente, me dejaba un sabor agridulce, sobre todo por lo de Stratovarius, pero que en líneas generales me dejaba satisfecho y me hacía albergar grandes esperanzas de cara al resto del fin de semana. 

Sábado 29 

De la jornada del sábado yo ya había hecho mi selección particular. Yo me iba a reservar para darlo todo el domingo, por lo que había que guardar fuerzas y ver en directo lo que realmente quería ver, en algunos casos porque no los había visto y en otros porque, a pesar de haberlos visto, en sus actuaciones, en líneas generales, me habían convencido. 

Ese es el caso de la banda germana Axxis, que para mi sorpresa iban a tocar a la 1 del mediodía, abriendo la jornada del sábado, en lugar de Rage, que iban a retrasar su actuación. Tras mi lógico enfado por tener que ver a Axxis tan temprano (no consigo verlos en directo, en festivales, más tarde de las seis), pronto empecé a disfrutar de otro de los grandes conciertos del Metalway.

La principal novedad fue, sin duda, la presencia en escena de la cantante Lakonia, que pone las voces en el último “Paradise in flames” y colabora con la banda desde hace años, junto con el cachondo de Bernhard Weiss, que, a pesar de que abusó de sus parrafadas en castellano y paró el concierto cuando quiso (como cuando subió a una valenciana del público al escenario y la tuvo en dos canciones en el mismo, en una grabando unvideo del concierto y en otra tocando la pandereta) hizo un concierto entretenidísimo, CORTO, MUY CORTO (una sola hora me parece muy poco, la próxima vez intentaré ir a verlos en su gira) y, sobre todo, muy divertido y muy bueno, en todos los aspectos.

A los temas del nuevo disco como “Dance With The Dead” o “Take My Hand”, unieron temazos esperados por sus fans como “Angel Of Death”“Save Me” o “Kingdom Of The Night”, entre otros. En definitiva, un gran concierto al que yo meto en el paquete de triunfadores de este Metalway. 

Muy a mi pesar, durante la actuación de Arch Enemy aproveché para ir a comer algo. Según parece estuvieron bien, aunque no tengo ni idea porque no escuché ni un acorde. 

A los que si vi en directo fue a los veteranos de Rage. Era otro de los conciertos esperadísimos del Metalway, como demuestra la gran cantidad de gente que había en el momento de su actuación en el recinto, a pesar de que últimamente frecuentan mucho nuestro país.

El trío alemán pronto se ganó al público, y eso que hicieron el concierto esperado, en cuanto a los temas escogidos. Yo no sé si fue igual o peor o mejor que en anteriores ocasiones, puesto que era la primera vez que los veía en directo, pero a mí me encantó su directo y, desde luego, al resto de la parroquia también. 

Llegado este punto me ausenté del recinto. Era el momento de descansar, de refrescarse… Y, cuando me vine a dar cuenta, ya habían pasado por el escenario del Metalway los Dark FuneralMetal Church y My Dying Bride. Sinceramente, y sin ánimo de ofender, no es que tuviera especial interés por verlos. 

Todo lo contrario que a Testament, del que me habían dado magníficas referencias en directo, en esta misma web, y a los que no vi en el Atarfe del presente año dado que yo sólo pude asistir a la jornada del sábado y ellos lo hicieron el viernes. Las referencias eran inmejorables y he de decir que, en efecto, no les faltaba razón.

Yo, que me reconozco desconocedor de la discografía de Testament (hasta el Metalway), he de decir que pude reconocer temas como “Practice What You Preach”, o “The New Order”, entre otros, que encendieron los ánimos de los allí presentes que disfrutamos de uno de los mejores conciertos del festival, tanto por calidad, como por brillantez, así como por su contundencia. Les pongo un 11 sobre 10. 

Tras ellos llegaba la hora de Gamma Ray, otra banda que a mí, personalmente, me hacía albergar grandes dudas ya que hacia unos meses en el Atarfe, y en contra de la opinión general de los asistentes, digamos que me tocaron la moral y me aburrieron… Y dejémoslo ahí. Sin embargo, los alemanes no dejan de ser una magnífica banda liderada por un genial Kai Hansen que, con poco que haga, se mete en el bolsillo a su audiencia.

En este caso, la audiencia era muy numerosa, era la mejor entrada de lo que yo había visto de festival para ver a un grupo germano cuyo set list fue muy similar al de Atarfe, con la diferencia de que en tierras granadinas tocaron una hora y media, y en Gernika lo hicieron sólo una hora, por lo que fueron directos al grano, no permitieron a Kai que se enrollara con parrafadas y tonterías más que lo preciso, y concluyeron su gran actuación con “I Want Out” para delirio de los que allí estábamos, y “Send Me A Sign”, un tema que a mí, especialmente, me encanta. Por tanto, he de decir que Kai y los suyos hicieron, en mi opinión, borrón con respecto a su última actuación, me dejaron un gran sabor de boca, y tornaron mi enfado y desconfianza iniciales (tras lo visto en el Atarfe), en insatisfacción, porque se me pasó rápido su concierto, me quedé con ganas de más… Este es el camino a seguir, yo creo. 

Con el buen sabor de boca que me había dejado el concierto de Gamma Ray iba a llegar el turno de Ministry y Celtic Frost, de cuyas actuaciones iba a prescindir (¡sacrilegio!, según algunos), dado que en mi plan de viaje no estaban contempladas. Por lo que con Kai Hansen se acaba mi ración de heavy del segundo día del Metalway 2006 de Gernika. 

Domingo 30 

Y llegamos por fin al Domingo, el día que más atractivos tenía, desde el principio, para mí. Después de tres días sin dormir nada o dormir poco, llegábamos a la última jornada del festival que, en mi caso, me iba a tener dentro del recinto del concierto desde las 12 de la mañana hasta las 4 de la madrugada, saliendo sólo para comer y cenar. 

Como decía, el cuerpo ya empezaba a acusar el cansancio acumulado, pero a las 11.30 de la mañana del domingo nos levantábamos prestos para irnos al festival. Si de Axxis he dicho antes que no consigo verlos más tarde de las seis de la tarde, peor es lo que me pasa con Koma, ya que nunca los he visto más tarde de las dos del mediodía. Sin embargo, a pesar de las horas, nunca me han defraudado, y en el Metalway 2006 tampoco.

Ellos mismos se autodenominaron ‘el despertador’ del Metalway, y a mi no se me ocurre mejor despertador para espabilar a la parroquia de Gernika tras dos días muy intensos, como intensa fue la descarga de Koma, que presentaron temas de su último “Sinónimo de Ofender” como “Protestantes” o “Ven que no te va a doler”, que se unieron a los ya clásicos “El Marqués de Txorrapelada”“Mi jefe” o “El Infarto”. Lo dicho, nadie mejor que los navarros de Koma para espabilar y despertar a la peña del Metalway de Gernika, que se tenía que preparar para afrontar una maratoniana jornada del domingo. 

De Navarra a la Comunidad Valenciana. Y es que, el siguiente grupo en aparecer en escena era Runic, una banda que para muchos, entre los que me incluyo, era una incógnita en directo.

Tras una curiosa presentación por parte de un tipo disfrazado de vikingo, saltaban a escena los castellonenses que con su death melódico deleitaron a los allí presentes con temas de sus “Liar Flags” y “Awaiting the sound of the Unavoidable”, sus dos trabajos, al menos que yo conozca.

Temas como “When The Demons Ride”“Liar Flags” o “Vs Myself” hicieron que el público del festival disfrutaran de una gran actuación. Fue un concierto que no desmereció en absoluto al resto de cartel, estuvo a la altura y, en mi modesta opinión, estamos ante una de las bandas que más van a dar que hablar en los próximos años, no sólo en nuestro país, sino también fuera de sus fronteras y esta es una gran noticia para el heavy español, que poco a poco se va abriendo a otros géneros.

Tras dos grandísimos conciertos, llegaba el turno del cuarteto sueco Crucified Barbara. Un cuarteto desconocido, rockanrolero, que congregó a mucha gente para ver su actuación. Hasta ahí todo normal, sino fuera porque el cuarteto lo componen cuatro bellas mujeres…

Yo apenas había escuchado un par de veces su “In distortion we trust”, y ya tenía claro que no era una banda de mi devoción, pero su ‘puesta en escena’ llamaba mi atención lo suficiente como para al menos ver empezar el concierto.

Duré tres canciones, y me fui a comer, porque, a pesar de que vendría después Jon Oliva’s Pain, yo tenía claro que a las cinco tenía que estar en el Campo de Santa Lucía. Así que prescindía de las suecas y de Jon Oliva’s Pain, aunque luego me enteré de que había habido un problema o no sé que y que habían tocado los Metal Church con algunos componentes de Jon Oliva’s Pain para llenar el hueco a base de versiones, pero yo me lo perdí… 

Y es que el concierto que a mí más inquietaba de esta jornada de domingo era, sin lugar a dudas, el de Moonspell. Sólo había visto a esta banda portuguesa una vez en mi vida, allá por el año 2000, en Granada, cuando presentaban en directo su “The Butterfly Effect”. Habían pasado seis años y eso es mucho tiempo sin ver a una de mis bandas favoritas y que en directo me habían cautivado.

Este año, en Gernika, presentaban otro discazo, “Memorial”, con el que Moonspell echa un vistazo atrás para decepción de algunos y para gusto de muchos, como es mi caso. Además, yo ya había leído en su foro el set list que venían tocando, basado sobre todo en su último trabajo, aunque con algunas perlas de su productiva carrera como “Opium” o “Alma Mater”, dos de los muchos himnos que cantamos y coreamos los seguidores de Moonspell.

El concierto se abría con “In Memoriam”, la introducción de su último disco, seguida de su trallazo “Finisterra”, un tema que en el disco es demoledor, pero que en directo, con un Fernando Ribeiro impresionante, suena más espectacular, si cabe. Después llegaba “Memento Mori” otro temazo del último disco que mantenía a tope la adrenalina de los que allí estábamos.

De nuevo una intro, “Sons of earth” y de nuevo otro gran tema, “Blood tells”, también del último disco, que iban a servir para hacer un arranque espectacular de lo que iba a ser uno de los grandes conciertos, sino el más grande, del Metalway 2006. A estos nuevos temas les seguían tres clasicazos indispensables para los amantes de Moonspell. El primero de ellos, “Opium”, de su exitoso ‘Irreligious’, seguido por “Wolfshade” y “Alma Mater”.

Era curioso, en mi anterior concierto de Moonspell, “Alma Mater” era el tema escogido para el bis final, y ahora lo podíamos disfrutar en el ecuador de su actuación. Con este guiño evidente a sus inicios (estos temas sonaron clavados a los discos), de nuevo regreso a ‘Memorial’ con “Proliferation”“Upon the blood of men” y “At the image of Pain”, que sirvieron de antesala para sus dos últimos temas, “Nocturna” de ‘Darkness and hope’, única canción con la que yo no contaba, pero que me encantó, por supuesto, como también me encantó la genial “Fullmoon madness”, que puso un broche de oro a un concierto perfecto, tempranero (los Moonspell lucen más en la oscuridad…), cañerísimo, corto (MUY CORTO) y, para mí inolvidable, dejándome insatisfecho y deseando poder verlos otra vez, pronto, en concierto, con una actuación más larga por favor. Además, me pareció que Moonspell es una banda muy compacta, que en directo más que cumplir, son perfectos, y que tienen a un ‘frontman’, Fernando Ribeiro, espectacular e insuperable, con una voz tremenda y una planta que da miedo e impone mucho respeto en directo. Para mí, otro 11 sobre 10 el concierto de Moonspell. 

Con el buen sabor de boca que nos había dejado la descarga de Moonspell cambiábamos de registro y esperábamos la salida a escena de los holandeses Within Temptation, liderados por una radiante Sharon den Adel. Lo primero que me sorprendió fue la escenografía, ya que se trajeron los bártulos de su gira.

Estos holandeses han crecido mucho en los últimos años y eso se notaba en la afluencia de público, tanto en el recinto como en las ventanas de los pisos de los alrededores. He de decir que el concierto en sí me gustó, fue de gran calidad con temas de su exitoso ‘The silent force’ como “Jillian”“See Who I Am” o “Stand My Ground”, unidos a los clásicos de la banda como “Mother Earth”“Deceiver Of Fools”“Ice Queen” o “Running Up That Hill”. Un buen concierto que, en mi opinión, también hay que colocar en el olimpo de grandes descargas de este Metalway ’06 de Gernika. 

El día marchaba de forma inmejorable cuando aún estábamos en el ecuador de esta última jornada del festival. Los siguientes en salir a escena iban a ser los Barón Rojo. En primer lugar, me alucina ver lo que la gente flipa con los Barón porque en el Metalway fue uno de los conciertos más esperados y de los que más gente aglutinó para ver su directo.

Si bien este concierto de Gernika había estado mejor que en las últimas ocasiones que los había visto, he de decir que no pasará a engrosar la lista de mis grandes conciertos y, como dije anteriormente acerca de Ángeles del Infierno, hoy día, un concierto de Barón son más las ganas de la peña por escuchar según que clasicazos (“Cueste lo que cueste”“Cuerdas de acero”…), que por la calidad que ofrecen… Para mí, con el nombre no es suficiente. 

Tras el rock nacional, turno para el metal alemán de Edguy. La banda germana que lidera Tobias Sammet también me levantaba dudas porque nunca los había visto en directo y no sabía muy bien que me iba a encontrar.

En líneas generales, el concierto me pareció flojo. La voz de Sammet no andaba bien (según él la tenía cascada por una infección de garganta), y en sí el set list fue aburrido, a excepción de temas como “Vain Glory Opera”,  “Babylon” o “Avantasia”. Necesitan mejorar en concierto. 

Y de un grupo alemán a otro. Llega el turno de Helloween y el recinto de Santa Lucía presenta un aspecto espectacular, anunciando que, efectivamente, llega la traca final con los cabezas de cartel a la vuelta de la esquina. Pero antes de ellos tienen que tocar los legendarios Helloween a los que no había visto en directo y cuyo concierto yo ponía en entredicho porque me considero un seguidor de los Helloween de los Keepers, del actual prefiero no opinar, me limitaré a comentar lo que pude ver en Gernika.

Empezaron el concierto con una larguísima “King For 1000 Years” (a mí me parece un comienzo inapropiado para un concierto, pero gustos como colores), a la que siguieron temas indispensables en la discografía de los germanos como “Eagle Fly Free”“Helloween”“Future World” o “I Want Out”. Lo mejor que puedo decir del repaso a las canciones legendarias es que las destrozaron, literalmente. Sin comentarios, sólo destacar que la versión de Gamma Ray, el día anterior, del “I want out” goleó a la de los propios Helloween…

La mejor canción del directo de Helloween fue, sin duda, “If I Could Fly”, un tema de la nueva onda de esta banda y que si les va como anillo al dedo, porque en lo que a material antiguo se refiere… Decepcionante. 

Tras el ‘des-concierto’ de Helloween, llegaba el turno de Megadeth. Era mi primera vez, no sabía bien que podría encontrarme en directo, pero resultó ser otro de los grandes conciertos de este festival, sin fisuras, con un gran sonido, demoledor. Mustaine y los suyos deleitaron a la parroquia con un set list basado, fundamentalmente, en sus temas clásicos como “Symphony Of Destruction”“In My Darkest Hour”“Holy Wars / Punishment Due” o “Set The World On Fire”.

A pesar del cansancio acumulado, la gente se dio cita en gran número para ver esta actuación de una gran banda liderada por un Dave Mustaine al que muchos tildaron de poco ‘agradable’ o ‘simpático’ o de estar muy distante con su audiencia, pero que cumplió, y de que manera, tanto a la voz como a la guitarra y a mí, personalmente, me deja con las ganas de volver a verlo en directo próximamente. Yo incluiría a los Megadeth entre los grandes triunfadores de este Metalway. 

Casi sin tiempo para descansar le llega la hora a Blind Guardian. Con su último disco “A twist in the myth” prácticamente en la calle, el festival Metalway serviría de antesala para la gira que los traerá de nuevo a nuestro país allá por el mes de Octubre.

Teníamos dudas de que set list iban a escoger, si presentarían el nuevo disco, o si se limitarían a tocar temas de su “Live” editado en 2003, y, para la suerte de la audiencia, fue lo segundo, aunque, si bien es verdad, también sonó el single “Fly”, que podríamos decir pasó desapercibido… Por lo demás, sonaron e hicieron las delicias del respetable temas tan fundamentales como “Valhalla”“The Script For My Requiem”“Lost In The Wwilight Hall”“Imaginations Of The Other Side”“Lord Of The Rings”“The Bard’s Song” o la imprescindible “Mirror, Mirror”, que suele poner el broche de oro a los concierto de los germanos y que en Gernika no fue una excepción. Un pedazo de concierto al que, como no, también incluyo entre los grandes de este festival. 

Eran las 4 de la madrugada cuando finalizaba el concierto de Blind Guardian, había sido un día muy largo e intenso, pero había merecido la pena. Podía ser incluso mejor, ya que aún faltaba por ver a Jon Oliva’s Pain al completo, pero el cuerpo dijo basta y al día siguiente me esperaba un largo viaje de regreso hasta mi ciudad, por lo que, con el buen sabor de boca que nos había dejado el concierto de Blind Guardian en particular, y el Metalway 2006 de Gernika en general, nos íbamos a descansar y poníamos fin a una, creo, exitosa edición de este festival que este año cumplía su segunda edición y que esperemos se consolide en el panorama no sólo nacional sino también europeo.

Desde luego, pienso que buenos argumentos tiene: una localidad, Gernika, entregada a este festival y que acoge durante un fin de semana, de buena gana, a la comunidad heavy; una organización que poco a poco aprende y mejora año tras año; y, sobre todo, un gran cartel, tanto por la calidad de los grupos que lo conforman, como por la cantidad, así como por la variedad de géneros que allí se dan cita. En definitiva, un excelente festival y yo, personalmente, inicio la cuenta atrás para el Metalway de 2007.

Texto: Hallowed Land

Fotos: Hallowed Land y Araña