Con la genial idea de volver a retomar el histórico festival MazaRock de los ’80, Sufriendo & Gozando (con Marcos Rubio a la cabeza) junto al Ayuntamiento de Mazarrón daban forma a la primera edición del Festival Leyendas del Rock. Muchos meses antes se fue informando de los grupos que formarían el cartel, así como el lugar donde se ubicaría. De los grupos que se fueron anunciando estuvieron la gran mayoría (aunque no pudo ser la reunión de los vallisoletanos Crom), y tras cambiar la ubicación dos veces, finalmente se optó por la del campo de fútbol Carlos Muñoz.
Un cartel compuesto enteramente por grupos de nuestro país, leyendas en activo (Coz, Ñu, Zarpa, Barón Rojo, Obús, Casablanca), junto a grupos actuales (Ars Amandi, Warcry, Sweet Little Sister, Silikosis, Cation), veteranos músicos con sus actuales grupos (Sherpa, Saratoga, Silver Fist, Mr. Rock) así como reuniones para la ocasión (Casablanca + Carlos Pina), un tributo a una banda mítica (La Leñera) y ¿una broma? (Tributo a Lone Star). El festival era más que atrayente para servidor, además de ser de un solo día, aunque en pleno mes de agosto y con el calorín que hace… veríamos si aguantaríamos de una tacada.
Mi amigo, y conductor para la ocasión, Miguel y servidor decidimos salir unas cuantas horas con calma antes de las 13 h. de aquel sábado caluroso. Tras hacer una parada a mitad del camino para tomarnos un refrigerio y asegurarnos que íbamos en la dirección correcta, llegábamos sobre las doce y pico a la zona turística del pueblo de Mazarrón y aquello era un poco caótico con tanto coche. Preguntamos dos veces a policías urbanos para que nos indicaran hacia donde debíamos dirigirnos para el festival, y así lo hicieron muy amablemente. Misión cumplida, aparcamos a la espaldas del campo de fútbol sin ningún problema.
Pedimos en taquilla la acreditación para fotografiar de cerca a los grupos y sin problema. La entrada meses antes la había comprado, más que nada porque no era nada cara (25 €) y así quería contribuir modestamente a que el festival se consolidara. Aunque al final el trabajo de toda la tarde/noche fotografiando desde el foso y entre el público, con fotos junto a músicos y con amigos y colegas no me sirvió de nada, puesto que antes de la actuación de Zarpa, pasó por allí José Luís Campuzano “Sherpa” y me fui a echar una foto con él, con tan mala fortuna que a la hora de pasarle la cámara digital al amigo Juan Carlos se cayó al suelo, dándonos cuenta tras la foto que no estaba la tarjeta. Estuvimos buscando por allí durante un buen rato y no la encontramos. Imposible que no la viéramos, y sólo me queda sospechar de una chica que al caerse la cámara se agachó ella también. Agradecemos a los amigos Juande “Kamelot” y Txema el cedernos sus instantáneas del evento.

Ahora iremos con el desarrollo del festival, pero antes hacer mención a la organización y recinto. El campo era de tierra, con dos escenarios uno en frente del otro. El mayor con el nombre de Azuzena (Santa), y el menor con el de Jesús de la Rosa (Triana). Emotivo el homenaje que así se le quiso dar a dos históricos músicos ya fallecidos del Rock en nuestro país. A un lado del campo estaba la barra del bar y un pequeño puesto de merchandising. Precios en condiciones, que se agradecieron. En el lado opuesto tenderetes vendiendo ropa y demás abalorios. Pocos cuartos de baño al pasar el lateral derecho del escenario mayor, y entre dos de ellos un grifo para refrescarse el que quisiera.
Sé las ganas que se pusieron para organizar el festival, pero creo que, quizás debido a un presupuesto no muy alto, se falló en detalles que espero que se tengan en cuenta en futuras ediciones. El emplazamiento no estuvo mal del todo, pero mira que se dijo que se iban a acondicionar zonas de sombra, pues de eso nada de nada, la gente se apiñaba como podía en la poca sombra que había a lo largo de la barra y de los puestos. Lo del grifo, que incluso se anunció, era de risa, ¿no hubiera estado mejor poner unas duchas o mangueras? El sonido, como en la mayoría de festivales, muy deficiente. Y en cuanto a lo que sucedió en la actuación de Saratoga y Zarpa… hablaremos cuando corresponda.
Siento no poder hablar de las actuaciones de los locales Cation, ni de los madrileños Silikosis (estos al principio se anunciaron meses antes como grupo que acompañaría al vocalista Carlos Pina, pero al final fueron Casablanca). Pero justo cuando aparcábamos el coche los de la capital del país se estaban despidiendo. Mis disculpas hacia las dos bandas.
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(escenario Jesús de la Rosa)
Cuando pasaban un poquito de las 13.30 h. entrábamos al recinto y el grupo afincado en Valencia daba comienzo su rockera y macarra descarga con “Charlie´s Song”.
La banda presentaba su primer disco, “Livin´ Rockin´” (ExpoRock Music, 2005), habiendo cambios en su formación tras la salida del disco y algunos conciertos, con las originales Monty (voz) y Laura (bajo), además de Priscila (batería), están ahora Gemma (teclista) y los dos guitarristas masculinos: el joven y virtuoso madrileño Nacho Mur y Sergio (Hidden Notes).
“Mr. Lorenzo” estaba abrasando de lo lindo, aunque las chicas y chicos arriba de las tablas lo estaban dando todo con su festivo y gamberro Hard Rock. Seguían desgranando temas del que hasta hora es su primer trabajo, era el turno de “Kill Me”. La primera versión no se hizo esperar, “Sweet Little Sister” de Skid Row, comandada por la voz cazallera de Monty, acompañando la teclista con pandereta, y apoyando con sus coros ésta y el huracán escénico de Laura. El sonido era regular, incluso se fue un poco la voz. A pesar de ello, la versión nos animó más, aún a costa de derretirnos por los elevados grados de temperatura los valientes que estábamos delante del escenario.
Continuaron con composiciones propias, si no palmamos de calor, “Sweet Lust”, “Pop Boy” y “Showgirl”, abandonando la teclista su instrumento y apoyando a los coros, aunque apenas se escuchaban.
Laura ahora pasaba a la voz principal, no podía ser de otra forma, para interpretar “Born To Raise Hell” de Motörhead, consiguiendo que nos metiéramos más en la fiesta que estaban montando en escena.
“Made For The Night”, tema que me encanta de su disco, volvió a evidenciar las deficiencias del sonido. Tras “Shout It Out!” volvían a las versiones, esta vez con “Rock And Roll All Nite” de Kiss, aunque sí, nos hubiera gustado que hubiera sido de noche y no las horas calurosas que aguantamos e íbamos a aguantar durante la jornada. Laura bañando con agua a la gente de las primeras filas y escupiendo el líquido.
Hablan sobre su disco, el eMule… y continúan con “Livin´ Rockin´”, para pasar a dar agradecimientos varios y acabar su buen concierto con “Highway To Hell”, con la peña botando e incluso saliendo Marcos Rubio con gorro de paja para cantar, aunque ni se le oye. Laura al final de rodillas y armando una buena todo el grupo.
Eran las 14.23 h. y habían salido triunfantes con su rabiosa y festiva actuación, tocando todo su disco y metiéndose más a la gente en el bolsillo con las versiones.
En la presentación de los grupos se alternaban, o lo hacían a medias, Rafa Basa y Óscar Sancho (Lujuria), éste según fuera el grupo lucía camiseta correspondiente y hacía un poco de historia de cada banda.

(escenario Azuzena)
Si no me equivoco los castellanos fueron la última incorporación del festival, sustituyendo a Triana, o bueno, el grupo que tiene el descaro de llamarse así, porque sin Jesús de la Rosa ni J.J. Palacios “Tele” (aunque éste, estuvo desde 1994 hasta el 2002 tocando bajo el nombre del grupo con otros músicos), ya me diréis lo que puede quedar del gran e histórico grupo sevillano.
El grupo liderado por Dani Aller (cantante, pito, dulzaina…) y Paco Moreno (guitarra), junto al baterista Teto Viejo, de nuevo han sufrido cambios en sus filas. El bajista David A. Noisel, y al igual que Sweet Little Sister, con un madrileño joven y virtuoso a las seis cuerdas Manuel Seoane.
Supieron campear los problemas de sonido y hacer un concierto en su línea de Heavy/Hard festivo y folclórico. “La maldición del bosque”, fue la primera en sonar, dándonos Dani la bienvenida, para seguir con “Camino sin fin”, primer corte de su bautismo discográfico “Autóctono”. Luego “La tormenta del placer” acompañado la peña que había delante del escenario con sus cánticos; otros/as nos refugiábamos como podíamos bajo la estrecha sombra que había a lo largo de la barra del bar. Se disculpaban por el sonido, ya que no habían podido ni probar. ¡Nos vamos a Castilla!… “Sol y acero”, con problemas en las guitarras.
“Abula”, de su segundo disco, “En Tierra Firme”, con Dani animando con palmas y el pobre con su cara como una gamba por los rayos solares. Luego más de su hasta ese momento último disco, la pegadiza “Gritando al mar”.
La versión de “El río” sonaba, haciendo que ansiáramos estar en aquel lugar para refrescarnos algo. Más de su tercer trabajo, “Mirando hacia otro lado”, lanzando agua a las primeras filas.
Nos dedicaban a nosotros “Un lugar”, y sin respiro “Escuchando al corazón”, para despedirse con la versión de Triana, “Abre la puerta niña”. El reloj se acercaba a las 15.30 h.

(escenario Jesús de la Rosa)
Tras la presentación de Rafa y Óscar el grupo comandado por el guitarrista Manuel Manrique (ex–Sobredosis, Atlas) daban inicio a su muy buena descarga de versiones de clásicos del Rock cantadas en castellano con “In The Flesh” de Pink Floyd. El vocalista Julio Dávila decía: ¡Somos Mr. Rock!, por si alguien aún no se había percatado, para seguir con “Loco por ti” (Whitesnake).
Julio hacía comentarios sobre los heavies, el color negro, pelo… la barra… la banda de versiones y recordarnos la antigua formación de Manrique con el primer tema de aquella tarde para recordarla, “Sangre joven”, con coros de Manu y algunos disfrutando como enanos y desgañitándonos al cantarla.
Seguían con revisión a temas intemporales con “Radar de amor” (Golden Earring), con pandereta y solicitando palmas Julio, que tuvo un pequeño percance que no fue a mayores al tropezar con el cable de Manrique que regresaba a su posición al volver del lado izquierdo que ocupaba el bajista Sergio Martínez (ex–Mägo de Oz, Ankhara).
Más homenaje a Sobredosis con “Chico”, botando parte de la peña con un inicio magistral de Manrique. El tempo respecto a la original es más lento, pero era la tercera vez que los escuchaba en directo y ya me resulta familiar y me gusta como tratan los temas de los madrileños.
Recordaban el honor de haber abierto junto a Medina Azahara en enero el concierto en Madrid de Deep Purple y realizaban su conocida “Humo en el agua”, con gritos de la peña en las primeras notas, y acompañando después con palmas.
Revisión de nuevo al “Sangre Joven” con “Dinosaurio”, y gozando otra vez al poder escuchar esos temas en directo, aunque no fuera con la formación clásica, pero Manuel, Julio, Sergio, Pedro y Víctor lo hacen de maravilla, aunque algunos familiarizados con las originales les sonarán algo raras.
Después del majestuoso medley rindiendo tributo a Led Zeppelin y nombrando al final al joven baterista Víctor Castellanos se despiden con otro clásico de Sobredosis, “Alíate”, sonándome genial y fijándome más en un chavalillo que tendría menos de diez años que vio toda la actuación de Mr. Rock en las primeras filas… Sangre joven para el Rock and Roll, savia nueva para que nunca muera…

Sobre las 16.24 h. Óscar presentaba a los de Silver Solorzano y sin medias tintas comenzaban su atroz y metálica descarga con el clásico “Acero y sangre” de Muro, la banda por la que luchó y se dio a conocer Silver, además también de haber tocado en sus comienzos el bajista José M. Pérez, y en la última etapa el baterista Iván Manzano; habiendo por tanto 3/5 de sangre de Muro en esta banda.
De nuevo el sonido era regular, pero salieron a matar y siendo la primera vez que los veía me dejaron muy impresionado, y más comenzando de la manera en la que lo hicieron. Tras el recuerdo hicieron “El predicador” y “Cielo o Infierno” de su “Ave Fénix”.
El carismático vocalista comentaba que estaban encantados de estar allí y el público le correspondió vociferando una y otra vez su nombre. Presentó al nuevo guitarrista Pablo Fernández y momento para darnos a conocer una nueva composición que irá en el nuevo disco a aparecer en octubre, el tema-título “Lágrimas de sangre”, muy thrashera y con unas guitarras bestiales de Pablo y Diego López. Soltando Silver al finalizar la frase ¡no más terrorismo!
Unas líneas de bajo de José acompañadas por la batería de Iván dan comienzo a “Puedo oírte gritar” y después de ésta la fabulosa “Solo en la oscuridad” de Muro. Después la gente gritando:¡Este Muro no se cae!
Emotivo el recuerdo y la dedicación que se le hizo al músico y productor Big Simon con “Aunque no estés aquí”.
Regresaban a darnos potente caña con “En llamas” y con “Telón de acero”, para rematar su gran concierto con “A Team” (versión de la sintonía de la serie “El equipo A”) y la versión de “Master Of Puppets” (Metallica). Las 17.29 h. y aún seguíamos vivos y asados, aunque contentos tras ver el buen estado de forma de los madrileños.

(escenario Jesús de la Rosa)
El lujurioso Oscar Sáncho presentaba a los músicos de Coz, los veteranos y ya historia viva de nuestra querida música, Juan Márquez (voz y bajo), Enrique Ballesteros (batería y habiendo formado en grupos de la talla de Bella Bestia, Banzai, Ñu…), Javier Mira (ex- Tritón), que suple cuando no puede asistir Eduardo Pinilla (ahora en Burning), y los más recientes incorporados el guitarrista Miguel Ángel Cachorro (ex–Silver Fist, Morgana…) y el teclista y vocalista Juan Olmos (en Punto de Mira y Zyclope).
Nos hicieron disfrutar (más a los veteranos que a las nuevas generaciones) con clásicos de sus discos, como la primera de su actuación “Te persigue un cowboy”, “De mal en peor”, invitando a cantar al rocker(como dijo Juan) Óscar Sancho (jugándole las neuronas un resbalón al ya estar avanzado el tema y soltar un: ¡Arriba Lorca!), con juego con el público en el estribillo.
Márquez presenta a Javier Mira ya iniciada “Romper la red”, marcándose un recuerdo al “Purple Haze” de Hendrix. Seguían invitando a gente, como en su disco de retorno, “Amigo Mío”, esta vez a Larry de los sevillanos Katie King, que hizo junto a ellos la más que conocida “Más sexy”. En “Juega para ganar” se luce, una vez más, cantando el comienzo Juan Olmos (con chistera), e invitada a Laura (Sweet Little Sister) aunque de nuevo hubo problemas de sonido. Siguieron con la buenísima “Imagínate”.
En la balada “Tentación”, otra vez se reparten a medias la labor vocal Olmos y Márquez. En palabras de Márquez homenaje al viejo Rock and Roll con “Rock Me Baby” de B.B. King y seguir con composiciones suyas con “Amigo mío”, “Leche en polvo”, con un impresionante solo de Javier Mira. Las guitarras y la batería daban comienzo a “Las chicas son guerreras”, de nuevo contando con la participación de Larry a la voz, y jugando con el público, además de presentar Márquez a sus compañeros. Despidiéndose y dejándonos más que satisfechos recordando gran parte del pasado de nuestro Rock.

(escenario Azuzena)
Yo me alegré de la inclusión de los madrileños en el cartel, pero estoy seguro que la mayoría de gente que se dio cita aquel caluroso sábado poco conocía de la historia de ellos, y menos aún tener algún disco suyo original. Óscar recordó a Azuzena y Terry Barrios, músicos que estuvieron colaborando y tocando, respectivamente en los ’80 con el grupo. Recordando a la gente también que el baterista actual, José Manuel Fernández había pertenecido a Marshall Monroe y anunciando que luego el trío de músicos acompañaría a Carlos Pina para realizar un corto set list de Pánzer, llegando a cantar el estribillo del tema “Pánzer” y acompañándolo poca gente a la hora de seguirlo.
Una composición de reciente factura (más o menos, porque ya tuvimos ocasión de escucharla cuando vimos al grupo abrir para Lele Laína y José Luis Jiménez en diciembre del pasado año en Madrid) “Luna” fue su primera canción, seguida de la graciosa “Me liaste niña”.
El bajista Carlos “Nano” Hervás (con camiseta luciendo foto del añorado Terry Barrios) hacía mención al astro rey y le dedicaba a su fallecido compañero “Pregunte a su mujer”. Volvían a presentarnos un nuevo tema, “Mamut” (nombre adoptado por la banda antes de llamarse Casablanca), con un estupendo solo de Pachi Escolano y echando en falta más movimiento por parte del vocalista Iñigo.
Carlos dedicaba la siguiente al marketing rockero, “U2 y aleluya”, con aceleración del tema hacia su mitad. Nos preguntaba si no nos aburrían, a mí al menos no, aunque habría a gente que sí, ya que su buen Rock no suena tan fuerte o metalero como la mayoría de formaciones de aquel festival.
Otra de reciente factura, “Cabeza y corazón”, con una parte en inglés que me recordó a una canción, y que quizás fuera una versión, pero no estoy seguro; de lo que sí estoy más que seguro es que hicieron “Noche de amor”, de aquel y único disco de Marshall Monroe, “Lujo y Pasión”.
Con “Corta la sesión” recordaron a Azuzena (colaboró en su época con su voz en este tema) y acabaron así (sobre las 19.33 h.) su concierto como Casablanca.
CARLOS PINA + CASABLANCA
(escenario Azuzena)
El músico y locutor Carlos Pina tras la ruptura de Pánzer poco a poco se fue alejando del mundo del Heavy Metal más obcecado, ¿eso es malo? No entraré en polémicas, pero cada uno es totalmente libre de hacer lo que quiera en su vida y no verse obligado a pertenecer a ningún colectivo de por vida, y creo que sobró la pancarta que se exhibía delante de las narices de Carlos con la frase: “Volviste desertor”.
Con pantalones negros vaqueros, botas, chaleco, gafas de sol y gorra de cuero con chapas salió el vocalista y junto a Pachi, Carlos y José Manuel arrancaron con “Gedeón”. Luego la inconmensurable “Fuego prohibido”. En palabras de Carlos, estaba recordando una época bonita de su vida y que era la cuarta vez que estaba en Murcia para cantar temas de su banda.
Siguieron con otra balada que ya forma parte de las mejores en la historia del Heavy Metal en castellano, “Junto a ti”, comenzando el batería a dar palmas para animar y cantando la gente este glorioso tema. Tras comentar que lo mejor era el público terminaban con “Perro viejo”, de nuevo con parte del público cantando la letra y comprobando que Carlos (demasiado estático) ya no llega a las notas altas, aunque fue un placer escuchar esos temas en la voz original de uno de los grupos mejores de la época de los 80 en cuanto a Heavy Metal español se refiere.
Cinco minutos faltaban para las 20 h. y sólo nos daba tiempo a volvernos y dirigirnos hacia el otro lado para la siguiente actuación.

(escenario Jesús de la Rosa)
Había una gran expectación por ver a J.L. Campuzano y a su banda. Fueron recibidos con una gran ovación. El vocalista/bajista aún sufría las secuelas de una intervención quirúrgica en su espalda, por lo que tuvo que hacer su concierto casi sentado en un alto taburete. Afinaron durante un momento las cuerdas, gracias por parte del cantante sobre “El Torito” del Fary, pedir aplausos para el gran Hermes Calabria y los guitarristas Luís Cruz y Raúl Rodrigo y comenzar a aullar para hacer “Guerrero en el desierto”, apoyado en coros por los guitarristas, y sin respiro comenzaron a tocar un clásico de la antigua banda en la que formó la base rítmica, “Son como hormigas”, cambiando un poco, lógico por otra parte, los solos originales del tema.
El comienzo con unas líneas de bajo en “El malo” fue maravilloso. Y tras decirnos graciosamente sois muy malos, Sherpa pedía agua y seguían con un tema de su primer disco, “Flor de invernadero”, interviniendo el guitarrista Raúl con su voz en determinadas partes.
Sherpa seguía con sus comentarios y gracias (a veces sobraban) cuando le tocaba presentar algunos temas y dio descanso a su voz cuando interpretaron “El Barón vuela sobre Inglaterra” y unieron a “Campo de concentración”, notando aquí especialmente la manera de cantar distinta a la de antaño, casi recitando, cosa que no quedaba del todo bien, realizando Luís Cruz (ex–Topo) un grandioso solo de guitarra.
Volvían al disco “Guerrero En El Desierto” con “Cómico, cósmico”, comenzando Cruz a poner una pose cual bailaor de flamenco. Al guitarrista se le rompió una cuerda, teniendo que cambiar de guitarra. Recordaba una época en la que eran más jóvenes y realizaron una gira por Gran Bretaña… y hacían “Al centro del corazón”, corriendo el solo por parte de Raúl.
Momento de invitar a un bajista de la nueva generación, Gorka Alegre (Ñu), para interpretar “Concierto para ellos”, limitándose Sherpa a cantar el tema con una toalla alrededor de su cuello. Hacia el final del tema se soltaba algo de humo sobre el escenario. Solicitaba aplauso para el bajista y calificaba a Ñu de cojonudos.
Solicitando la presencia del principal artífice del festival, Marcos Rubio y rendirle una ovación. Para luego continuar con la emotiva “Siempre estás allí”, aunque ralentizando aún más el tema y recitando. Cruz gesticulando excesivamente durante el solo y al final marcarse la melodía del “Starway To Heaven”, continuando la copla y todos allí cantando acompañando a los músicos luces verdes de los focos, que durante la actuación ya habían comenzado a funcionar.
En el comienzo de “El pobre” Sherpa no se escuchaba, y Raúl utilizaba el bottleneck. Alargaron el tema con palmas y juego de voces con el público.
Con voz aguda decía el título de “Los rockeros van al Infierno”, que fue seguida por luces rojas, volviéndose loca la gente y de nuevo haciendo juego con ellos, pidiendo disculpas a los vecinos (había edificios cerca del campo de fútbol), con e-e-e… y cánticos indios tal y como fueron grabados en el “Al Rojo Vivo”. La peña botando y finalizando Hermes en pie tras la batería sobre las 21.06 h.
Fue una gozada escuchar temas de Barón Rojo en la voz de Sherpa, aunque como ya he comentado a veces cuando recitaba más que cantaba no me convencía del todo. La banda que lleva es muy, muy buena, especialmente el dúo de guitarristas.

(escenario Azuzena)
Previo al comienzo de Ñu, y tras pasar sólo dos minutos tras el concierto de Sherpa, Rafa Basa habló para presentarlos y recordar su época de manager de la banda. Luego salió Marcos Rubio para agradecer a la gente que se había desplazado de diversos puntos de la geografía nacional para estar allí presentes y presentar al concejal de cultura del Ayuntamiento de Mazarrón que también nos dirigió algunas palabras.
Cuando salieron J. C. Molina, M. Arias, G. Alegre y Bumper me llevé la grata sorpresa del regreso a la formación del teclista/flautista Jorge Calvo. Como viene siendo habitual en su última etapa en directo comenzaron con “Manicomio” seguida de “Animales sueltos”, ejecutadas de manera brillante y con un Molina muy motivado.
Luego siguieron con “No hay ningún loco” y unían a “La granja del loco”, con Calvo soplando su flautín y con Gorka haciendo sonar su bajo de maravilla. ¡Gracias, muy amables!, decía Molina, para colgarse una guitarra acústica y hacer “Tocaba correr”, con Jorge ocupándose de la flauta.
Más agradecimientos ante los aplausos y vítores de aprobación del respetable y presentar “Preparan”, uno de los temas antiguos que más me gustan. Manolo Arias durante una parte se echó su guitarra a la nuca y la tocó. Sin parar era turno de “Perro ladrador”.
De nuevo con acústica para interpretar “El juglar”, para dejar el escenario durante la parte instrumental y Arias llevándose las cuerdas a sus dientes, jugando las teclas y la guitarra, aunque a Jorge poco se le escuchaba.
Hacia mención a que Murcia era una región de Rock y de Flamenco, nombrando el festival de este estilo musical de Las Minas. Para terminar un homenaje a un grupo que no está aquí, para Leño y hacían “El tren azul”, alargando la parte instrumental con solo de flauta y sus posturas típicas, acompañando la gente con palmas y sorprendiendo a algunas con la melodía de la popular canción de la cabra (a servidor no le pilló por sorpresa ya que en junio los había visto). Enlazaban con “El flautista” y presentaba a sus músicos, para acabar sobre las 22.06 h. gritando más de uno: e-e-e, Molina, así no se termina.
Regresaban y Arias comenzaba con acordes del “Hey Joe” y “Purple Haze” para luego hacer “Más duro que nunca”, volviendo Arias a llevarse las cuerdas a los dientes. Ahora sí, a las 22.13 h. se despedían.
Para mí los ÑU fueron unos de los triunfadores de aquel día y los que mejor lo hicieron de la vieja guardia.
TRIBUTO A LONE STAR
(escenario Azuzena)
Al poco tiempo de marcharse Ñu ocupaban el escenario tres músicos ya entrados en años y un joven batería. Aquello fue más una broma que otra cosa, al principio me hicieron gracia con los comentarios de su orondo vocalista, diciendo que tenían tan sólo cinco minutos e intentando provocar a la gente, más con actitud punk que otra cosa, pero pasaba el tiempo y no tocaban, allí en escena y el showman venga a decir gracias que ya cansaban.
Por fin dan las 22.20 h. (retraso que al final pagarían injustamente Zarpa) comienzan a sonar las primeras notas de “Mi calle” y el cantante empieza a reírse. Luego comenta que son un grupo patético y a seguir diciendo sandeces y hacen otro tema más, cantando desafinadamente y reconociéndolo, pero que a él le daba igual, presenta a sus compañeros y acaban cerca de las 22.30 h. No sé de dónde saldrían estos tipos, pero ¿fue necesario que actuaran?

(escenario Jesús de la Rosa)
Cuando los asturianos daban inicio a su concierto servidor estaba tranquilamente apoyado en la barra tomando un botellín de agua y comiéndose un bocadillo. Se había levantado viento que hacía que algo de tierra del suelo molestara, además de fastidiar aún más el sonido.
A una intro le siguió “Nuevo mundo”, “Luz del Norte”, “Aire”… y como no son santo de mi devoción los astures decidimos despejarnos saliendo del recinto (mientras llegaban Obús) para descansar y acabar tranquilamente en un bar de las inmediaciones.
Perdón para los/as interesadas en Warcry que no encuentren aquí la reseña de su actuación en el festival.

(escenario Azuzena)
Al igual que Warcry es un grupo que no me interesa, y más tras sus últimos trabajos, aunque vi casi toda su actuación. Al llegar al recinto estaban descargando “Perro traidor”, una de las pocas concesiones que hacen del disco “Mi Ciudad” donde cantaba Gaby Boente. Anteriormente habían arrancado con “A morir” y “Contigo, sin ti”.
La actuación de los madrileños se caracterizó con un deficiente sonido, llegando a no escucharse una de las torres (la de la derecha, al lado de Jero) durante casi toda su descarga. En la última época el vocalista Leo no abusa tanto de agudos como antaño, llegando a incluir algo de notas guturales. Era la primera vez que los veía con el batería Andy C. (Dark Moor).

Siguieron desgranando temas de sus últimos discos, caso de “Ave Fénix”, “Necrophagus”, la balada “Si amaneciera” (con Leo tocando una acústica). Y durante “Tras las rejas” de repente Leo Jiménez se va del escenario. Yo como estaba hablando con amistades, no me di cuenta de lo que había sucedido. Y es que alguien de entre el público había arrojado durante la canción piedras de considerable tamaño, y de ahí el enorme enfado del vocalista, que salió, tras las palabras de Rafa Basa, al momento muy cabreado e increpó al anónimo, citándolo tras el concierto a verse las caras y recordando que con acciones parecidas a esa Dimebag Darrell había fallecido. Luego Leo interpretó con una rabia y furia enorme “Barcos de cristal”, “Maldito corazón”, “Las Puertas del Cielo”, “Tierra de lobos”, “Heavy Metal”, y “Vientos de guerra”.

(escenario Jesús de la Rosa)
Habiéndolos visto en junio pasado, pensé que casi todo sería igual, y así fue. Al poco de dar la 1 de la madrugada daban comienzo con “Sin dirección”, lanzaron chispas en vertical al borde del escenario, que fue un peligro ya que el viento que había hizo llevarlas a parte de las primeras filas y alguno/a que otro/a seguro que se llevó un buen susto. Siguieron como habitualmente con “Cualquier noche sale el Sol”, con Fortu poniendo cuernos al final del tema, como es repetido concierto tras concierto, algo de cambio vendría bien, ¿no?, y no sólo en el repertorio, si no en puesta en escena también.
Luego más de los últimos dos discos, “Cautivos”, “Más que un Dios”, con el bajista Nacho, apoyando en coros y con sus típicos movimientos de caderas hacia adelante y atrás. Turno de un clásico, “Autopista”, perteneciente quizás al mejor disco de los madrileños, “El Que Más”, saltando Fortu en el inicio y haciendo gala de sus pulmones en el final de la copla. Más clásicos con “Pesadilla nuclear”, tras la cual Fortu daba las buenas noches a los amigos de Mazarrón y alrededores, y tras unas palabras más… estaban orgullosos de ser los que más, y aceleradamente tocaron “El que más”, con Fortu jugando a hacer de malabarista con el pie de micro.
Seguían con canciones que ya han marcado una época clásica, como “Te visitará la muerte”, unida a la barriobajera y rockera “Yo sólo lo hago en mi moto”, con el vocalista con un tono gritón y Paco cada vez más “acedeceniano”, jugando con la peña y alargando el tema, y soltando un grito final el frontman. A ambos lados de la batería estaban los paneles con los demonios portando guadañas. Uno de sus último himnos, “Que te jodan”, atronó en la noche, cantándola un gran número de espectadores. Sin cesar empalmaron con “Dinero, dinero”, extendiéndola con otro juego con la peña, incluyendo una parte del clásico “Land Of A Thousand Dances”, y acabando caóticamente con los tres músicos de delante mirando hacia la batería de Fernando.
No había respiro y otro himno para cantar como locos, “Vamos muy bien”, de nuevo con las típicas poses de Fortu a lo Lola de España y pasando una botella de whisky a las primeras filas, palmas, juego con la gente, follaero final y lanzando gritos agónicos Nacho. Se retiran, pero a las 2.02 h. regresan con “Va a estallar el Obús”, y durante la cual Fortu presenta a los demás miembros, volviendo a alargar en demasía el tema. Y el fin de fiesta típico vino con “Esta ronda la paga Obús”, saliendo gente al escenario y montándose el desmadre, para acabar a las 2.16 h.
Siguen gustando y animando a la gente con sus temas míticos e himnos, pero una vez más creo que deberían de pensar en cambiar el repertorio que llevan haciendo en los últimos años, porque a mi me cansaron algo, además de alargar en demasía los temas finales para que participara la gente, que si no los has visto o hace tiempo no los ves se disfruta, pero si no, se hace cansino y más tras las horas que llevábamos en pie.

(escenario Azuzena)
Se presenta a los Barones a las 2.19 h. pero tardan lo suyo en salir (demasiado). Por allí se oyen gritos a favor de Sherpa… y digo yo, si había dos escenarios para no perder tiempo entre un grupo y otro, teniendo suficiente período para poner las cosas a tono durante la actuación en el otro escenario… ¿por qué se demoraron tanto en salir los cuatro músicos y más tras la presentación?
Total, que se iba acumulando el retraso en el horario, y si estaban previstos para las 2.10, dieron comienzo a las 2.26 h. El retornado baterista José Martos dio inicio, seguido por unas melodías de guitarras. Carlos dice algo, pero no se escucha nada de nada y enlazan a “Diosa razón” (sorpresón para servidor), pero la voz de Carlos sigue sin escucharse, al rato por fin se oye (los técnicos se lucieron, y tanta espera para esa chapuza… ver para creer), y los instrumentos están descompensados, escuchándose más las guitarras que la base rítmica. Carlos en “Larga vida al Rock and Roll” es apoyado en voces por Ángel Arias y Armando.
Continúan con “Los desertores del Rock” y la versión “What´s Next To The Moon”, con los hermanos de Castro bailando juntos hacia el final. Armando comienza con un fiero riff para descargar todos “Incomunicación”, alargando con cánticos para que participe la gente y tocando una armónica Carlos… alargan y alargan. Acaban los tres cuerdas juntos en el centro de las tablas. De nuevo Armando da comienzo, esta vez “Hermano del Rock and Roll”, con los hermanos botando durante la parte instrumental.
Palmas para empezar con “Cueste lo que cueste”, seguida de “Concierto para ellos”… y servidor entre el cansancio y que la actuación de los que fueron uno de los grupos más grandes del Rock y Heavy Metal en los ’80 le estaba aburriendo decidió darse la vuelta y encaminarse al otro escenario para esperar la descarga de Zarpa. Por si alguien le interesa los demás temas que tocaron fueron: “Cuerdas de acero”, “Czardas”, “Con botas sucias”, “Resistiré”, “Barón Rojo”y “Son como hormigas”.
Para mí la actuación de Barón Rojo me defraudó muchísimo, alargando en demasía los temas, un error por su parte porque había mucha gente que llevaba un montón de horas en pie y más tas haber sufrido el sofocante calor. Además que a Carlos esa noche lo vi muy limitado vocalmente, nunca ha sido un derroche de voz, pero esa noche a veces se podía decir que cantaban los tres cuerdas a la vez los temas. He visto muchas veces a Barón Rojo con distintas formaciones (una con la formación clásica en el ocaso de su carrera) y para mí esa noche quizás fue una de las peores, o si me apuras la peor que he visto de ellos. Espero que tarde o temprano los vuelva a ver y cambiar de opinión.

(escenario Jesús de la Rosa)
Las 3.41 h., cerca de 16 minutos de retraso respecto al horario establecido. Óscar presenta a los míticos valencianos con agraciados piropos como Las perlas del Levante. Los reyes de Mislata, y nombrando a cada uno de los músicos y parte de su historia.
Abriendo con la genial instrumental guitarrera “J.S. Bach” para calentar dedos, y pidiendo palmas Vicente Feijóo a los que allí nos congregamos delante del escenario para ver a una enorme banda que no cuenta con el reconocimiento de los que le precedían ni de las nuevas generaciones, pero que en igualdad de condiciones pueden superar a los venerados.
¡Somos Zarpa!, así decía Vicente y presentaba “El tren para el Infierno”. Tras ese clásico el líder informaba de la nefasta noticia que servidor ya sabía momentos antes de su actuación: les habían recortado su actuación de 60´a 30´. Una enorme falta de respeto a estos grandes músicos que vinieron de Valencia con toda la ilusión del mundo y que fueron maltratados, por qué esa injustita, por qué pagaron ellos, ¿no podían haber recortado a los grandes?, o cortado a los que no cumplían su horario. Una vez más, los valencianos son vilipendiados sin razón, espero que se les recompense en la siguiente edición, si la hay, del festival, dándole el tiempo estipulado y en una buena posición en el cartel, para que demuestren su gran valía que ha sido más de una vez olvidada o sin mostrar interés por el enchufe y prioridades de otros.
En fin, dejando atrás la jugarreta que le hicieron, pues continuaron con otra más de “¿Ángeles o Demonios?”, “Cuero y cadenas”. El sonido no era del todo bueno, para variar durante toda la jornada, pero las ganas y profesionalidad que le pusieron desde las tablas Vicente, Rafa, Bienve y Hueso fue recompensada por el apoyo desde debajo de los que teníamos ganas de verlos. En “Reacciona” Bienve imprimió un ritmo bestial desde sus tambores.
“Máquinas” fue acompañada por palmas. Seguida por “Babilonia la ramera”, tema perteneciente a su, hasta ahora, último disco (“Infierno”) editado por un Sello alemán. El final de la corta actuación fue increíble, con las excelentes “Luchadores de la paz” y “Herederos de un imperio”, con juego de gritos con la peña y sucesión de majestuosos solos de guitarra a cargo de Vicente y Rafa, acabando de locura con Rafa Játiva restregando el mástil por el pie de micro y cruzando los mástiles. 4.20 h. habían conseguido tocar cerca de 40´ que fueron geniales pero que supieron a poco. Ojalá que el año que viene se le haga de una vez justicia y la gente compruebe que no sólo existen aviones y torpedos de la época de los 80.
Luego decidimos irnos al coche, aunque había que descansar algo antes de tomar el camino de vuelta. Al final no dormimos nada, y en el coche escuchamos íntegro el concierto de LA LEÑERA, que por lo que escuché clavan nota por nota los temas de Leño, asemejándose la voz muchísimo a la de Rosendo. Eso sí, sin menospreciar al grupo de versiones madrileño, ¿cómo es posible que a Zarpa se le recortara su actuación por problemas de horarios y La Leñera cumplió con el horario que tenía previsto? Que alguien me lo explique, por favor. No hubiera estado nada mal que la organización hubiera hecho público un comunicado días después explicando claramente las causas.
En fin, una idea magnífica el revivir el espíritu del mítico MazaRock, aunque no sólo se debería hacer fijación en leyendas de nuestro Rock y Metal, ya que a la larga el cartel se quedaría limitado. Creo que se debería mezclar más leyendas con grupos actuales de calidad, incluso con promesas que no tengan disco pero que merezcan una oportunidad. Y ya puestos a pedir, también traer míticas formaciones sudamericanas. Espero de corazón que este festival se asiente, aunque en mejor emplazamiento, con zonas de sombra, mejor sonido, cumplimiento a rajatabla de horarios para que unos no paguen lo de otros… y participaciones y sorpresas entre músicos del cartel.
P.D.: Cuando aún no ha acabado el año la organización informa que habrá Leyendas del Rock 2007 los días 10 y 11 de agosto en una nueva ubicación (Bolnuevo, Puerto de Mazarrón, Murcia) y hasta ahora tocarán: Acequia, Angelus Apátrida, Barón Rojo, Coz, concierto especial de José Carlos Molina (Ñu), Katie King, Lujuria, Obús, Rosendo, Sherpa, Silver Fist, Tako, Templario, Tierra Santa, Warcry, Zarpa, y los interesantísimos retornos de: Badana, Leize, Pánzer, y Pedro Botero.
Texto: Starbreaker
Fotos: Juande “Kamelot” y Txema
