Editorial Junio 2003: ¿Etiquetas necesarias?

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Las clases/tipos de música existen desde que la música se convirtió en negocio, lo más fácil es ir a tú tienda de discos y seguramente tengan a los grupos (producto) clasificados por el tipo de música que practican (marca): Pop, Blues, Clásica, Heavy, Folk, etc., hasta aquí no hay problema, pero la manía de algunos en separar lo separado se transforma en segundas etiquetas, así que dentro del Heavy tenemos cientos de ellas creadas por mentes despejadas.

Seguramente todos nos habremos encontrado en algún catálago o revista alguna etiqueta absurda para un grupo, sobre todo si se trata de un grupo novel, ¿a quien se le ocurriría semajante invento? ¿dónde quieren llegar con ello? Y lo más desconcertante ¿en qué se basan para “inventarse” un nuevo nombre?, está claro que si un grupo empieza lo lógico es que si vendes el producto le tengas que dar marca o si haces una reseña pués más o menos tengas que definir el estilo para dar una orientación al posible comprador / lector. Tenemos la suerte o desgracia que dentro del Heavy existen infinidad de subestilos que todos conocemos. Veo totalmente absurdo y fuera de lugar que muchos catálogos se empeñen en inventarse nuevos estilos de música habiendo lo que hay; sinceramente no se (ni me interesa) como funciona el tema como instrumento de márketing, pero estoy seguro que a más de uno tanta etiqueta nos desorienta completamente; ¿venderá más o captará más la atención decir que un grupo hace un Dark Cyber Death Metal?

Está claro que hay grupos que su música es difícil de encasillar, ¿tenemos que inventarnos una etiqueta cada vez que salga un grupo con un estilo no preestablecido? Yo soy de los que piensan que con una pequeña referencia del producto que me puedo encontrar a mí al menos me sobra; la marca ya se la pondré yo (consumidor final) cuando lo escuche.

Agustín Galiana “Aguskill”