La localidad valenciana de Mislata era la encargada de albergar el interesante concierto que esta noche nos iban a brindar los incombustibles Barón Rojo junto a la centenaria Banda Sinfónica de Mislata. Una fusión de genuino Rock duro con música clásica como ya hicieran otras bandas como Metallica, Deep Purple, Kiss o Scorpions, pero que a nivel nacional es un evento único.
Con el cartel de entradas agotadas nos adentramos al interior de un no muy amplio pabellón de La Canaleta, no llegarían a dos mil las personas que presenciaron el concierto, pero que para la acústica era el lugar más idóneo. El escenario ocupaba la mitad de la cancha, lógico al ver el escenario repleto de sillas y multitud de instrumentos dejando la parte delantera para la banda de los hermanos De Castro. A resaltar el kit de batería cubierto de una mampara de cristal transparente, acostumbrado a ver conciertos de Metal todo resultaba algo extraño y curioso.
Según se acercaban las 11 de la noche el escenario iba siendo invadido por cerca de un centenar de músicos que ordenadamente ocupaban sus posiciones. Cuando las luces del pabellón se apagan y, dirigidos por la batuta del director de la orquesta Andrés Valero, comienza la actuación. Ellos solos con una intro orquestal a base de multitud de instrumentos de cuerda, percusión y viento, quedando una intro bastante poderosa y que los rockeros asistentes lo disfrutaron sorprendidos por la caña que transmitían.
Después de esta introducción a cargo de la orquesta, saltan al escenario los hermanos Armando y Carlos De Castro junto a Rafa Díaz y Gorka Alegre, para comenzar el recital baroniano con el tema que da nombre al grupo, “Barón Rojo”. La fiesta estaba servida y esto olía a noche histórica, “Los desertores del Rock” y “Larga vida al Rock and Roll”, clásicos de Barón Rojo que arropados por la Banda Sinfónica sonaban poderosos. Continuamos con “Hombre de las cavernas”, tema de su último trabajo “Últimasmentes”, y el tema “Incomunicación” que dejaba a la vista las caras de satisfacción tanto de Barón Rojo como de los músicos de la Banda Sinfónica. Por cierto, antes de que se me escape no quiero dejar contar el detalle del director Andrés Valero que al levantar la batuta se le podía ver un brazalete de conos plateados a la más pura usanza metalera.
Tras el brillante comienzo y el agradecimiento, de Armando De Castro a la Banda Sinfónica y público por su asistencia, Barón Rojo, esta vez ya solos, se marcan para sorpresa de todos el tema “Invulnerable” seguido de “Te espero en el Infierno”. Hay que hacer mención al último en incorporarse a las filas de los hermanos De Castro que no es otro que el bajista Gorka Alegre (ex-Ñu, Adam Bomb, Adler´s Appetite…), demostrando su experiencia encima de las tablas a pesar de su juventud, igual que el batería Rafa Díaz (Neomenia, Easy Rider) que se mantuvo durante todo el acontecimiento muy involucrado en esta historia.
Retomamos el concierto ya de nuevo con la Banda Sinfónica acompañando al grupo obsequiándonos con “Las flores del mal”, “Satánico plan (Volumen brutal)”, “Cueste lo que cueste”, “El malo”… ¡cómo suenan estos temas!, ¡qué arreglos más bien metidos por los músicos!… A los hermanos De Castro, a pesar del nerviosismo típico de un concierto que va a ser grabado en un DVD, se les ve más sueltos y disfrutando más del momento que el anterior concierto que grabaron el año pasado en Bilbao.
De nuevo con Barón Rojo a solas escuchamos “Caso perdido” y “La voz de su amo”, con ciertos miembros de la Banda Sinfónica meneando la cabeza y poniendo nuestros queridos cuernos. Amigos… ¡¡¡esto es hermandad entre estilos!!! Era curiosa la cara de sorprendida que ponía alguna fémina de la Banda Sinfónica al ver a varios metaleros del público haciendo headbanging…
Y nuevamente con la Banda Sinfónica, nos cayeron unos inolvidables “Concierto para ellos”, “Cuerdas de acero”, “Con Botas Sucias”… el público enloquece, no es para menos con tanto clásico. Y nos sacuden con otro temazo, “Los rockeros van al Infierno”, ¡madre mía, qué grandes!… empalmándolo con el “Smoke On The Water” de Deep Purple para despedirse momentáneamente. Aquí nadie quiere que esta noche acabe.
Después de un pequeño descanso, el grupo, de nuevo sin orquesta, nos toca otra sorpresa más, “Hiroshima”, tema que personalmente me supo algo soso después de los trallazos anteriores, buen momento para intimar con el katxi…
Vuelvo, y ahora es la Banda Sinfónica la que nos brinda con la “5ª sinfonía de Beethoven”, con un Armando De Castro observándoles apoyado en un amplificador con rostro de admiración, y un público aplaudiéndoles a su terminación. Y que continuó Barón Rojo con el gran “Breakthoven”, éste es el momento de la noche que no voy a olvidar fácilmente, sonó de maravilla fusionado con la orquesta. Rafa Díaz machacaba su kit, Gorka Alegre junto a numerosos miembros de la Banda Sinfónica cantaban los coros como el tema lo merece, otra parte de la orquesta levantaban sus instrumentos al unísono, acabando esta locura con un Armando De Castro pataleando por el suelo con su guitarra como un niño, reconociendo posteriormente que se le fue un poco la pinza, jaja. Bueno, y del público no os estoy contando nada pero estuvieron cantando el tema hasta el final.
Se oían voces entre el público voces pidiendo el “Hijos de Caín”, obsequiándonoslo al instante. Este fue otro gran momento, cómo no… Por cierto, Carlos De Castro, estuvo bastante bien de voz, más preocupado de entonar bien las letras y no acelerarse.
Armando nos recuerda la cercana visita de los hermanos Young a la Península para aprovechar y tocarnos el “What´s Next To The Moon”, para llevarnos al infaltable “Resistiré”. Hay que reconocer el mérito de la Banda Sinfónica para seguir este veloz tema, la verdad es que estos músicos estuvieron magistrales toda la noche.

Y para acabar con la actuación de esta noche no podía faltar “Siempre estás allí”, un tema que Armando utiliza para agradecer al público por la gran acogida no sólo aquí, sino allá donde van.
La imagen final del concierto fue ver a los miembros de Barón Rojo y la Banda Sinfónica de Mislata todos desmadrados y abrazándose a ritmo de “Czardas”y saludando al público.
Otra noche mágica vivida, esta vez en Mislata…
Texto y fotos: Rubén P.G.
