KING BROTHERS – Jueves 11 de noviembre de 2008, pub Lili Marlene (Almería)

¡ Comparte esta noticia !

A España no sólo llegan los típicos turistas japoneses cargados con cámaras de vídeo y fotos de alta tecnología a invadir en tropel ciudades y monumentos históricos. De vez en cuando grupos de Rock procedentes del Imperio del Sol Naciente descargan en escenarios de la Piel de Toro (¡y olé!). No muchos, pero yo ya he tenido la oportunidad, a lo largo de mis años, de ver a algunos músicos y grupos de Japón en nuestro país. 

Lo que no es tan común es que a Almería arribe algún grupo de Japón, o incluso de Asia. Aunque sin irnos muy atrás en el tiempo, el pasado verano estuvo el trío Nekvam, desde Nepal, realizando tres conciertos en nuestra ciudad. Tuve la oportunidad de verlos tocar sus temas de Rock / Blues y versiones (si mal no recuerdo de Hendrix y Zeppelin), el miércoles 27 de junio en el Anfiteatro de la Rambla con motivo del programa de “Alamar ´07”.

The King Brothers llegaban a Europa para girar durante el mes de noviembre por escenarios de Italia, Francia y España. Tuvimos la fortuna de que una de las variadas fechas por nuestro país fuera en Almería.

El grupo japonés nacía en 1998, llamándose The King Brothers en honor a The Blues Brothers, aunque musicalmente poco tengan en común. Han girado por USA, Australia, Nueva Zelanda… y participado en grandes festivales de esos países. En su discografía cuentan con seis discos, además de DVDs, singles… 

Cuando llegamos al pub no había mucha gente delante del escenario, aunque conforme las agujas del reloj iban distanciándose de las once de la noche aquello se iba llenando y llenando de gente. Al ver la batería en medio de las tablas y el bombo con el nombre de Proyecto Solaz nos temimos que a última hora la banda de Almería se había sumado al cartel. No tengo nada en contra del grupo de Pop, pero además de no pegar nada con los japoneses, no sentaba bien enterarse allí mismo que tocarían, acabando así el concierto más tarde, y encima sin empezar a la hora anunciada (23 h.). Finalmente no fue como pensé en un principio, la batería había sido prestada para los japoneses, y por allí andaba el baterista de la banda almeriense que seguro rezó a alguna deidad para que su batería no sufriera mucho ante el incesante y brutal golpeo, durante todo el concierto, del baterista Taichi, sin desfallecer un ápice. ¡Menuda bestia! 

Faltando diez minutos para la media noche por fin tomaron las tablas los cuatro japoneses y comenzaron su incendiaria descarga. Ni crestas, ni luengas melenas… ni ropa rockera… todo elegancia con sus trajes (menos el baterista, vestido con camisa y pantalón negro). Ni cegadoras luces, ni lasers, ni muñecos, ni cañones…. nada de artificio…. ¿para qué? Ellos solitos se bastaron para dejarnos en algo menos de ochenta minutos anonadados y groguis con su música y espectáculo. Más punkies que nadie, más rockeros que nadie… aquello era ruido del bueno, me río yo del Noise. Y aunque el sonido no acompañó para nada, escuchándose bastante saturadas y distorsionadas las voces (aunque a lo mejor ellos lo quisieron así), no importó demasiado. 

El bajista Shinnosuke tal y como iba (vestido con traje blanco y gafas de sol), parecía un miembro de la Yakuza. Lució en los primeros temas sobre su cabeza un amplio sombrero mejicano. Se posicionó desde el comienzo al fondo del escenario, tras la batería, tocando, agachándose y moviéndose durante todo el concierto, recordándome en ocasiones como si bailara Funk.

El guitarra y vocalista Keizo (único miembro que queda desde los inicios) estaba situado a la izquierda del escenario, según mirábamos, y no tardó muchos temas en subirse sobre amplificadores, repisas y por cualquier sitio donde se pudiera colocar y seguir tocando su guitarra, guitarra que junto a la de su compañero Marya parecían haber sufrido durante bastante tiempo conciertos y conciertos pero que ahí seguían. Incluso la del berreador (además de guitarrista) Marya parecía de juguete, como si estuviera hecha de marquetería. 

El más loco de los cuatro músicos fue Marya (el hermano punk de Angus Young). Con guitarra a cuestas y todo empezó, al poco del inicio del concierto, a lanzarse contra el público que se apelotonaba al borde del escenario, incluso intentó besar efusivamente a un chaval, juas. Aquello estaba siendo la gran locura. Tras unos pocos temas, y con la chica japonesa gordita y tatuada, que se ocupaba del merchandising, de pie encima de la barra filmando con una cámara de vídeo la actuación, se subió Marya y siguió tocando, pero después de un tiempo subido allí, de repente se lanzó hacia el público sin avisar ni nada, a lo kamikaze. Aquello cada vez iba a más, con la gente que atestaba el pub sorprendida y flipando con el espectáculo que estaban dando los cuatro japoneses, especialmente el zumbado de Marya, que incluso más adelante se subió al bombo de la batería y daba auténtico miedo su imagen, con los ojos en blanco, todo sudado, incluso el sudor por el cuello parecían babas derramadas como si estuviera rabioso, mostrando sus dedos corazón en vertical para provocar, y berreando cual poseso… gritando más de una vez el nombre de la ciudad. En esa creía que se lanzaría en plan mosh hacia el público, pero fue más adelante, surcando con su cuerpo cabezas y brazos hasta el final del pub. 

Por si alguien está interesado en los temas que tocaron y hacerse una idea aquí van, aunque no es lo mismo leer la reseña que haber estado allí viviendo el flamígero concierto:

(Three Stars) (de su segundo larga duración publicado en 1999)

“Sell Your Soul” (del primer álbum, “King Brothers” – 1998) 

“Get On The Bus” (del primer álbum, “King Brothers” – 1998) 

“Big Beat” (del disco “Blues” – 2004) 

“SpaceShip” (del single “Galaxy” – 2007) 

“Party” (del disco “Blues” – 2004) 

“Mach Club” (del single “Super X” – 1999; luego aparecido también en el disco sin título, pero conocido como “Rainbow” – 2001) 

“Over The Tomorrow” 

La gente se creía que habían acabado cuando se retiraban sobre las 0.45 h. pero yo había leído días antes lo que solían hacer… Transcurrido poco tiempo cogieron y plantaron el kit de batería en medio de donde se encontraba el público, alargaron cables y allí que se pusieron a tocar y desvariar rodeándose de la peña que no creía lo que estaban viendo. Ríase usted del Snake Pit de Metallica.

Tocaron un tema algo más lento que sus anteriores, con algunos toques que recordaban al estilo Blues: (Four Stars) (del disco “Blues” – 2004). 

Y el desparrame, primero con Marya y luego Keizo encima del bombo de la batería con el cable del micro rodeado al cuello y después el vocalista tirado por el suelo, vino con “Lulu” (aparecida por primera vez en el disco que se conoce como “Red” – 2001). 

A los pocos minutos pasados de la una de la madrugada se hizo la calma en el pub tras la debacle de los cuatro terremotos, maremotos, tsunamis… nipones. El Lili Marlene al paso de The King Brothers ya no volverá a ser lo mismo. Si no estuviste allí no te puedes hacer una idea del devastador y brutal concierto. Te perdiste algo histórico y grandioso.

Thanks to Tsichi.

Texto y fotos: Starbreaker