La primera edición de este festival tuvo lugar el 8 de diciembre de 2007 en la ya tristemente desaparecida sala El Rockero de Huércal de Almería. El cartel estaba compuesto por: The Carvin Jones Band, Jimmy James & Short Fuse, The Sun Rockets, y Reverend Richard Jones. Llegué a escuchar que debido a la baja asistencia de público (¿menos de 300 personas?) la productora que lo organizaba (4 Rosas Producciones) se pensaría volver a realizar otra edición en Almería.
Pero me llevé la sorpresa que este año había una segunda edición del festival, ¿quizás por ser respaldado por más entidades? En esta ocasión era la UAL (Universidad de Almería) la que lo organizaba, y colaboraban el Ayuntamiento almeriense, una conocida marca de cerveza (que ya participó en la primera edición)… y la producción corría por cuenta de 4 Rosas. No recuerdo que cuando se celebrara en El Rockero algunos medios informativos se volcaran tanto con el evento. Esta vez así fue, y se podían conseguir entradas gratuitas fácilmente en una televisión local y en demás medios informativos. Así nos hicimos con unas cuantas entradas.
Se tenía previsto que el festival (¿sólo tres grupos y lo llaman festival?) se celebrara en una carpa en Las Almadrabillas (lugar próximo al puerto de Almería), pero días antes se cambiaba de recinto y finalmente se realizaba en el Patio del Colegio La Salle. Sitio aún más céntrico.
Quedamos con las amistades a las 21.15 h. en la puerta del colegio y cuando llegamos y esperábamos el primer grupo, SLAM BLUESY BAND, ya había dado comienzo su concierto a las 21 h. Siento no poder escribir apenas sobre la actuación del trío (ni acompañar con ninguna foto), pero mientras entrábamos, nos ubicábamos próximos a una barra para pedir la cerveza gratuita con la que te obsequiaban con cada entrada, charlábamos… apenas prestamos atención.
El grupo británico, afincado en la Costa del Sol, está compuesto por Chas Burnett (guitarra y voz), Chris James (bajista y voz), y Matt Green (batería y voz). Supongo que basarían su repertorio en temas de su primer disco “Blues It Up!!” editado en 2008.
La banda ya estuvo anteriormente tocando el pasado año en Roquetas de Mar, así que espero que vuelvan por tierras almerienses y poder degustar su música con atención.
El público estaba repartido por el amplio patio del colegio. Patio que hacía muchos años no pisaba y que me trajo recuerdos de cuando uno era algo más joven y llegó allí a jugar al baloncesto, futbito… realizando en una ocasión el partido de mi vida como portero de futbito, jejeje, en una competición deportiva.
Según organizadores mil personas asistieron al festival. Una cifra que superó con creces el de la pasada edición. Aunque es posible que las entradas regaladas hicieron engordar el aforo.
Para el concierto de SANTIAGO CAMPILLO & THE ELECTRIC BAND nos movimos de lugar y nos situamos delante de la mesa de mezclas. Creo que no hace falta presentar al guitarrista murciano, pero por si hay alguien despistado decir que además de sus comienzos con bandas como Acequia, Los Hurones, Los Bluesfalos… formó parte de los reconocidos M-Clan, estando con ellos en los tres primeros discos de larga duración de estudio y el acústico en directo. Recordándome cuando llegué a ver al grupo murciano cuando se llamaban Murciálagos Clan, antes de editar su primer disco, “Un buen momento” (Dro East West, 1995), ya como M-Clan.
Ahora el guitarrista toca junto a Miguel Bañón (Los Marañones) con el proyecto llamado Los Lunáticos, con Los Rebeldes… y con The Electric Band.
Durante una hora Santiago Campillo y la buena banda que lo acompañaba: el cantante y armónica Carlos Felipe (activo, animando, y con gafas de sol casi durante toda su actuación), el bajista, de dilatada trayectoria, Steve Emery (que llegó a cantar un tema con su muy grave voz), y el baterista Juli Manté (Los Lunáticos, La Vacazul, Sol Lagarto, Ñaco Goñi…); nos hicieron disfrutar con grandes versiones, conocidas y no tan conocidas, de grupos de Blues, Rock… fijándome especialmente cuando a Santiago le tocaba realizar los solos y quedándome maravillado de su toque y su feeling. El sonido retumbaba un poco por el recinto.
Se despidieron con dos temas bien conocidos y que hicieron que el público se animara y participara más: “Highway To Hell” de AC/DC, recordándonos el cantante la próxima venida de los australianos a nuestro país; y “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin. Temas en los que se demostró que el cantante se desenvolvía mucho mejor a la voz que en las anteriores canciones.
Santiago Gallego de la productora 4 Rosas era el encargado de presentar a los grupos, y así hizo con VARGAS BLUES BAND, anunciando, si no escuché mal, que estarían tocando una hora. Ya de primeras me pareció poco tiempo, pero al final no fue ni eso.
No era la primera vez que Javier Vargas y su banda visitaban la capital almeriense. La última vez fue con motivo de los Juegos del Mediterráneo 2005 en Las Almadrabillas. Concierto que no recuerdo bien por qué servidor se perdió, pero los amigos que estuvieron allí hablan de un grandísimo concierto. Anteriormente yo los había visto en la sala Génesis en el 2004, cuya reseña está en los archivos de esta sección.
Los primeros temas los hicieron el fabuloso guitarrista hispano-argentino Javier Vargas, el baterista Peter Kunst, y el bajista y vocalista argentino Luis Mayo, al cual ya viera en la Génesis acompañarle. Luego Javier presentó al vocalista norteamericano Tim Mitchell, afincado en Palma de Mallorca, y que tras unas cuantas canciones, haciendo cantar al público en una, y cuando se estaba creciendo a la voz tuvieron que parar su actuación alrededor de las 23.45 h.
Salía Santiago Gallego para afrontar el mal trago de anunciar con mucho pesar que debido a la enfermedad de un vecino, debían dar por concluido el festival y que intentarían que la Vargas Blues Band estuviera tocando un concierto completo próximamente. Nos quedamos absortos y casi sin reaccionar, la gente poco a poco fue abandonando el recinto sin ningún altercado ni ningún problema. Aunque cuando pasábamos por la taquilla había gente hablando con Santi y éste les ofrecía el libro de reclamaciones.
Nosotros no nos podemos quejar apenas porque nos salieron las entradas gratis, pero gente que pagó anticipada (10 €) o en taquilla (15 €) por tan sólo media hora del cabeza de cartel tiene su derecho a quejarse y reclamar. Los organizadores tenían que haber previsto que realizar un concierto en un lugar rodeado por edificios es muy arriesgado, porque a la gente que no le guste el tipo de música o que quiera descansar tiene su derecho a quejarse. Fue algo imprevisto, pero o bien se debería haber empezado antes o haber recortado la actuación de los dos primeros grupos, aunque ni se sabía lo que pasaría. O para evitar problemas que se hubiera organizado en alguno de los pabellones deportivos que se mueren de risa cuando no hay partidos ni competiciones, aunque claro, esos sitios tampoco están acondicionados con buena acústica. El caso es que una vez más los perjudicados fuimos el público. Pero con lo acontecido una duda me asalta, uno que vive en el casco antiguo de la ciudad, ¿puede quejarse y que se le haga caso cuando se celebra la Feria del Mediodía o con las molestias que se sufren con las procesiones en Semana Santa?
Texto y fotos: Starbreaker
