Un poco más de cuatro años tuvieron que pasar para que por fin los vitorianos Soziedad Alkohólika regresaran a la capital almeriense. Su anterior concierto había tenido lugar en la misma sala, anteriormente llamada Génesis, en enero de 2005, habiéndote dado cuenta del bolo por aquí, aunque servidor en aquella ocasión vio más al público que al grupo sobre el escenario.
En el tiempo trascurrido entre el anterior concierto y éste hubo un intento de que tocaran en un sitio bastante raro próximo a la ciudad (cerca de La Cañada), llegándose hasta a vender entradas. Pero a día de hoy aún no sé las causas para que se suspendiera ese concierto y menos aún si a la gente que adquirió las entradas se les devolvió el dinero. En esta ocasión se unieron A Day Of Darkness Productions y Metal Madness Productions y con seriedad y profesionalidad lograron por fin que los del Norte recalaran de nuevo por aquí.
Dudas de algunos hasta el mismo día, por si se llevaría a cabo o no la celebración del concierto, debido a las veces que se les ha prohibido tocar en directo al quinteto a lo largo del país. La más reciente en Badajoz.
Finalmente hubo una buena entrada, alrededor de 600 personas (según la organización), consiguiendo más público que la vez anterior. Algunos pensaban que las entradas se agotarían y que la sala se llenaría, pero estamos en Almería y aunque no se llenó del todo, aquello estuvo un poco agobiante. La misma noche coincidía con el concierto de Mägo de Oz en el Auditorio Maestro Padilla de la capital y allí si hubo lleno completo.

Cuando parte del público se dedicaba a beber a las puertas del recinto, nosotros decidimos entrar para ver a Second Silence.
El quinteto madrileño se posicionó sobre el escenario faltando pocos minutos para las 21.45 h. mientras sonaba una Intro. El vocalista Chava salía con ganas de dar caña animando al público que empezaba a entrar y situarse frente al escenario. Inmediatamente comenzaron a soltar a saco su potente y extremo Hardcore y Metal con “Aquí estoy de nuevo”, perteneciente a su reciente tercer disco, “Un solo camino” (2008). La voz de Chava sonaba muy potente, mezclando la rabia del Hardcore con algunos guturales. Veíamos el concierto justo delante de la mesa de mezclas y aquello retumbaba bastante, especialmente la batería de Nacho, situado con sus tambores tras el guitarra Fer, casi al lado izquierdo de las tablas según mirábamos.
Los primeros pogos y empujones de la noche a pie de escenario surgieron con “Semillas de rencor”, tema que abría su anterior “Inmisericorde” (Fucking Records, 2005).
Chava daba las buenas noches y tras decir quienes eran y que estaban allí para calentar el ambiente antes del concierto de S.A. siguieron sin dar tregua con “Sin domesticar”, con punteos en el comienzo del guitarrista Fede y el vocalista con el micrófono enrollado al cuello. De nuevo más pogos y acompañándose con voces y gritos la canción del nuevo trabajo, y a ésta, y prácticamente sin darnos cuenta, unieron “Nadie nos conoce”.
Tras el huracán musical nos preguntaba cómo íbamos, siendo la primera vez que tocaban en Almería y que era un honor para ellos abrir para S.A., dando paso a otra canción del tercer disco, “No Chains”. El vocalista hacía lo mismo que hizo el baterista en la tercera canción, quitarse la camiseta, aunque se quedaba con una de tirantes. Al único tema que tienen con letra en inglés enlazaron “Encontrar mi camino”, el corte que abre su nuevo disco, lleno de caña y con ramalazos de Thrash Metal, y donde el bajista Charlie sacudió su cabeza con ganas.
Seguían presentando temas del tercer álbum, esta vez “Traición”, aunque antes Chava anunciaba que se podía comprar, junto con el anterior, en el puesto de merchandising, o bajarlo de su Myspace.
El cantante preguntaba si había algún heavie allí, comentando de broma si nos gustaban los dragones y mazmorras… dando paso a una atroz versión del “Painkiller” donde Chava se desgañitó con agudos y guturales, pero antes de llegar a los solos pararon y preguntaba“¿quién conoce esta?”, empezando “Seek And Destroy” acompañada por gritos de la concurrencia, un tema que quizás sorprendiera, pero que ya incluyeron en su álbum “Inmisericorde”.
Chava pedía que nos animáramos antes de dar paso a S.A. con “Incensurable”, respondiendo algunos con pogos, surgiendo también con la que se despidieron, “Quién?”, única muestra de su primer disco “Apocalipsys In Extrema” (Zero Recods, 2004), y en la que no hubiera estado nada mal que Juan (S.A.) hubiera salido para cantarla con Chava, como así hicieron en el disco junto a Molly (Hamlet). Dejaban las tablas, habiendo sudado lo suyo, a las 22.25 h.
A pesar de la deficiente acústica y sonido se pudo comprobar que Second Silence fueron una banda más que válida para abrir la noche, dando un buen concierto. Un grupo a tener muy en cuenta si te gusta el Hardcore con influencias extremas de Death Metal, Thrash Metal…

Eran las 22.45 h. cuando comenzó a sonar una ranchera, y creo que otra, y otra… ¿tres rancheras? Se demoraban en salir y ya cansaba tanta espera. Pero parece que a la mayoría que estaban allí no les importó mucho esperar, ya que cuando sonó la intro, “Glock 19”, de su último disco, “Mala Sangre” (Roadrunner Records, 2008), se empezó a gritar: “¡¡¡S.A., S.A….!!!”.
Ciertamente, desde aquel álbum llamado “No intente hacer esto en su casa” (Mil A Gritos, 1997), me fui desinteresando poco a poco de los vitorianos. Y no sé si por estar como piojos en costura “atrapados” entre la gente y la valla de la mesa de mezclas, o por el comienzo del concierto con temas de sus últimos discos: “Nadie”, “Polvo en los ojos”, “Por el odio”, “Política del miedo” (con la punkie del anterior concierto dando de nuevo la lata subida en el escenario), “Palomas y buitres” (una del disco de 1997 pero metida tras esas no me supo igual) y “Sangre al fin”… o quizás por como sonaron, con la batería de Rober retumbando, la voz de Juan baja (subida algo a partir de “Palomas y buitres”)… o lo estáticos que los vi… el caso es que no me comunicaron apenas y más si los comparo cuando los veía años atrás, a comienzos de los 90, en El Grao (Castellón), Granada, Madrid…
Ni siquiera el tocar por orden las cinco primeras canciones del “Ratas” (Mil A Gritos, 1995): “Ratas”, “En el tejao” (con un chaval sobrevolando las cabezas), “Estado enfermo”, “La aventura del saber” y “Sueños rotos” (botando algo en el comienzo ellos), hicieron que apenas me dieran ganas de menearme como cuando los veía antaño.
Después del repaso a su tercer disco, más temas de los últimos años con “Piedra contra tijera” unida a “Buenos momentos” y ésta a “Pauso bat”, retroceso en el tiempo con “Peces mutantes” y “No kiero participar” (de nuevo arriba la pesada de la punkie de siempre sacando un móvil y haciéndose una foto junto a Juan), y del último “Intactos”.
Para mi lo mejor vino al final, con “Operación Mengele”, “Cuando nada, vale nada” y la clásica y bestial “S.H.A.K.T.A.L.E. (Vomitaré en tu cara)” acompañada de luz roja. Retirada, cántico de la peña de: “el que no bote…” y para el bis “Cienzia asesina”, “¡Motxalo!” (hubiera preferido una suya de los primeros discos), y el típico final con la siempre actual, por desgracia, “Nos vimos en Berlín”, con recuerdo a Karina, y final a las 0.15 h. soltando: “¡Almería, de puta madre! ¡Cago en Dios!”, la gente gritando el nombre del grupo y despidiéndose los cinco músicos juntos.
No voy a discutir la calidad y profesionalidad (impasible Juan al recibir líquido de algún gilipollas mientras cantaba “En el tejao”) que tiene el grupo, pero los noté sin muchas ganas, fríos, distantes… esa noche me di cuenta más que nunca que en ocasiones no sólo la música es suficiente para comunicar y transmitir. Salieron a cumplir otro concierto más y listo.
Texto y fotos: Starbreaker
