Problemas de logística me hicieron llegar justo cuando estaban terminando MASTODON, así es que no puedo decir de ellos más que el ruido que emitía el P.A. en la última canción era, para un profano en la materia Mastodóntica como servidor de ustedes, un auténtico suplicio. Eso que me ahorré. Y hay que decir, a tenor de lo que vino después, que no fue problema del grupo sino del montaje sonoro.
Una vez situados en el lateral del Palacio de los Deportes, y debidamente saqueados los bolsillos en una de las barras del recinto (hacía mucho calor, pero dos cocacolas de esas de mentira que saben a rayos para paliar un poco los sudores a 7 euros me parece un escándalo), nos dispusimos mi acompañante y yo (a la sazón la parienta) a escuchar a LAMB OF GOD, un grupo del que tampoco sabía demasiado pero lo poco que había escuchado me gustaba.
Tengo que decir que la actuación se me hizo eterna. El grupo estuvo muy bien, me gustan y en directo se dejaron el pellejo, pero el sonido fue peor todavía que lo poco que escuché de Mastodon. En esas condiciones es imposible distinguir nada de nada, así es que me armé de paciencia y me dediqué a imaginar qué tal sonaría eso que estaba viendo en unas condiciones acústicas medio-dignas.
Mientras tanto se fue llenando el recinto, tanto que me dio la sensación de que había bastante más gente de la que cabe oficialmente, porque estaban todos los asientos ocupados (a excepción de la última fila de la parte más elevada del fondo norte), la pista a reventar, y las escaleras y pasillos llenos de gente de pie que impedía ver a los de detrás, por lo que tenían que ponerse de pie y obligar a los de más atrás a hacer lo mismo y así sucesivamente. Afortunadamente no nos tocó porque pillamos asientos en los que teníamos delante el hueco de las escaleras.

Bueno, a lo que vamos. METALLICA salieron con unos minutillos de retraso, poco en comparación con la noche anterior por lo que contaban por allí. Tras la habitual sintonía de “El bueno, el feo y el malo” arrancaron con “That Was Just Your Life” y “The End Of The Line”, del disco que presentaban esa noche, “Death Magnetic”, para después seguir insertando temas nuevos, de dos en dos, entre los clásicos y menos clásicos de la banda. El escenario se llenó de rayos láser durante la primera de ellas, creando un efecto realmente espectacular pero un poco cansino después de varios minutos.
Cuatro féretros metálicos colgaban del techo del Palacio, uno a cada esquina del escenario, que sujetaban focos y emisores de láser. El fondo sur de la pista estaba reservado al pasillo por el que se accedía al backstage y a gente de varios clubes de fans, además de la mesa de mezclas de exteriores, ya que las dos de interior estaban junto a los bordes del escenario, sitios en los que también se colocaban los pipas para poner a punto las guitarras y el bajo.
Tras los saludos correspondientes continuaron con “The Four Horsemen”, que sonó bestial, y “The Memory Remains” del “Reload”, que clarísimamente sobró. El sonido era horroroso, al menos donde yo estaba. Me tocó por encima de la cota de los altavoces que colgaban del techo del recinto, supongo que en otros puntos se escucharía mejor, pero desde allí no se apreció la batería en toda la noche, el bajo era como una especie de pelota sonora que lo enguarrinaba todo y los solos de Kirk Hammet sonaban como un batiburrillo que los hacía difícilmente reconocibles.
Como no me llevé nada para ir tomando notas, espero no equivocarme con el orden (tengo la memoria de aquella manera…) (*), pero de repente se apagaron las luces y desaparecieron del escenario, empezaron a sonar tiros y explosiones pregrabadas, acompañadas de efectos pirotécnicos (llamaradas que salían de los huecos abiertos en el suelo del escenario al efecto), que indicaban que “One” sería la siguiente… pero no. Cuando volvieron al rectángulo central sonaron los acordes iniciales de “Fade To Black” con lo que nos quedamos con dos palmos de narices. No es que se prefiera una a la otra o viceversa, es que no son incompatibles y nos pusieron la miel en los labios para quitárnosla de sopetón, por mucho que apeteciera escuchar también la del “Ride the lightning”. Quedó bastante mal el invento.
Otro par de ellas del último, “Broken, Beat And Scarred” y “My Apocalypse” bajaron la intensidad, aunque estuvieron bien ejecutadas, para volver a subir al personal con “Sad But True” y (creo recordar (*), que no lo tengo nada claro) “Battery”, aunque me sonó un poco raro, quiero decir que me “perdí” porque se escuchó fatal y me estaba aburriendo como una ostra, con lo cual no puse mucha atención y no la identifiqué, aunque me han soplado por ahí que en realidad fue “No Leaf Clover” del “S&M”, como estaría mi cuerpo… Y para rematar el rato este metieron otras dos de las nuevas: “The Judas Kiss” y “The Day That Never Comes”. Bien, pero yo ya estaba pensando más en salir de allí que en otra cosa. Afortunadamente me despertaron del sopor con “Master Of Puppets” y “Damage Inc.”, con lo que volví a meterme de nuevo en el concierto.
Con “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman” terminaron la primera parte del concierto, pero como el backstage pillaba un poco retirado decidieron repartir púas y baquetas y empalmar con la versión del “Too Late Too Late” de Motörhead y dos regalos para el final, “Hit The Lights” y “Seek & Destroy”, con los agradecimientos del grupo, a quienes se les vio muy a gusto y disfrutando (a pesar de lo poco comunicativos que pueden llegar a ser) y un público totalmente entregado.
Supongo que estarán hartos de tocar cada noche “One”, “Creeping Death”, “Welcome Home (Sanitarium)” y tal, pero se echaron de menos. También tengo que decir que el escenario en medio de la pista hace perder visión de conjunto y coreografía (en su caso), quedando un poco deslabazado todo el espectáculo. Si a eso le añadimos el set-list este un poco raro, el pésimo sonido que padeció la mitad, al menos, del aforo, y que las luces estaban también por debajo de nosotros, podemos decir que muchos de los presentes nos perdimos gran parte del encanto que pudiera tener ver a Metallica en directo a estas alturas de su carrera.
No estuvo mal, pero…
Texto: Alvar de Flack
Fotos: Ramiro Morales “Motorhead” & Shan Tee
