Cuando aún estaba muy reciente el recuerdo del I MetAlmería Fest los chicos del fanzine MetAlmería se liaban la manta a la cabeza y a finales de mayo hacían público el segundo festivalillo organizado por ellos mismos. Bajo el nombre de Infernal Summer Fest (¡viva el idioma de Shakespeare!) se anunciaba el pequeño sarao para el 18 de julio (tres meses después del anterior festival) otra vez con un precio bien barato (4 € anticipada y 5 € en taquilla) y con el cartel compuesto por tres grupos almerienses: los heavy-rockeros Sala X, los death metaleros ejidenses Morvity, y el trabajado y melódico Heavy Metal de Element Zero. Y como banda de fuera de nuestra provincia los murciano / alicantinos de Mortis Cruentus. Para servidor el atractivo estaba en volver a ver a la banda de Black / Death, habiendo tenido antes la oportunidad de comprobar su directo en el primer festival organizado por la asociación murciana Heavy Metal Espectros a comienzos de febrero de 2008 (en los archivos anda la reseña de aquella noche). También me agradaba poder ver de nuevo en directo a Element Zero, los cuales me habían causado buena impresión cuando los veía hace años en la difunta sala El Rockero.
Pero si en al anterior festival causaron baja los blackers Infernal Funeral (suplidos magistralmente por los murcianos Iron Curtain), en esta ocasión la mala fortuna se cernía de nuevo sobre el cartel y cuatro días antes se informaba en el foro Almería Thrash Zone que Element Zero no podría tocar por problemas de salud de su vocalista Miguel (espero de corazón que la recuperación vaya bien, o ya haya salido del problema). Así que los organizadores reaccionaron rápidamente y en el mismo post de la baja de Element Zero se anunciaban como sustitutos a los ejidenses Delirium.
Con tan sólo tres meses entre un festival y otro las dudas afloraban. Y aunque de nuevo se había hecho bastante publicidad del evento con flyers, carteles, dar el latazo por Myspace… es temporada veraniega, gente de vacaciones, menos grupos de Almería en el cartel por lo tanto menos amigos y familiares para acudir… ¿cómo respondería la peña ante el segundo evento del fanzine MetAlmería? Pues al final pienso que salió en condiciones, al menos en cuanto a asistencia de público aquella noche. Lógicamente no hubo tanta gente como en el pasado festival, pero más o menos la sala albergó algo más de media entrada, aunque no puedo dar una cifra exacta, pero me aventuraría a decir que se rondarían algo más de cien personas, aunque soy malo calculando aforos.
Cuando llegamos a la sala de Retamar había gente y músicos en la puerta del local y aquello no había dado comienzo. Así que lo que se anunciaba en el cartel como: “21.30 h. Puntual” no se cumplió. El retraso nos sirvió para que otra vez más la querida amiga Déborah nos alimentara con ricas viandas y algo de bebida que llevaba en el maletero de su coche.
En el foro de Almería Thrash Zone uno de los organizadores informaba que el número que llevaba cada entrada serviría para entrar en los sorteos de diversos CDs que se harían entre grupo y grupo. Y cuando vamos entrando, me quedo sorprendido de que uno de los organizadores que en esos momentos estaba en la puerta le corta la entrada a Déborah y Janny justo por la esquina donde estaban los números. ¡La jodimos para el sorteo, jajaja! Finalmente ni sorteos ni nada, a soltar CDs entre concierto y concierto al grupillo que se agolpaba delante del lanzador de discos desde el escenario. A ver si de esos pequeños errores se va tomando nota para próximos conciertos, porque no veo lógico anunciar en un sitio una cosa y que luego se haga otra distinta. Aunque a decir verdad no me importó mucho, puesto que como detalle o para que cerrara la boca, jajaja, al quejarme al ver cortar las entradas erróneamente me dieron directamente el CD de Hindrance.

Faltando unos cinco minutos para las diez y media de la noche (una hora de retraso respecto al horario “puntual” que se anunciaba en el cartel) el joven y novel quinteto procedente de la localidad de El Ejido fueron los encargados de abrir el festival en la veraniega noche. Durante su actuación no hubo mucha gente, quizás algunos estuvieran en la calle bebiendo y otros aún no habían llegado a la sala.
Su vocalista Luis agradecía a la sala el poder tocar allí y acto seguido se marcaban la versión de “Afterlife” de Dream Theater. Sabía por su Myspace que hacían Metal Progresivo y me esperaba una versión de los norteamericanos, pero no me la esperaba tan pronto y mucho menos una de su primer disco, “When Dream And Day Unite” (1989), con el vocalista Charlie Dominici. Aquel vinilo me lo pasó el amigo Cristóbal al poco tiempo de salir al mercado y cuando en nuestro país tan sólo unos pocos los conocían. Al cabo del tiempo ya sabéis hasta donde han llegado. Los ejidenses no hicieron la versión nada mal, aunque en el sonido prevaleció el bajo de Ismael.
Las teclas de Gabri introducían un tema propio, el que lleva el nombre de la banda, “Delirium”. Aquello retumbaba demasiado, más que nada la batería de Fran. Y cuando se encontraban en pleno tema tuvieron que parar de repente porque se le rompía una cuerda a la guitarra de Pablo. Como consecuencia hubo algo de nervios, retraso, y al final le tuvieron que prestar una guitarra para que pudieran seguir con la actuación. Volvieron a hacer de nuevo el tema desde el principio.
De comienzo pausado y baladístico es “When You Awake”, con las teclas otra vez iniciando el tema. Un medio-tiempo que luego tiene su parte cañera y donde unos cuantos chavales que se agolpaban delante del grupo comenzaron a acompañar con gritos el ritmo de la canción y a realizar los primeros pogos de la noche. ¿Pogos con Metal Progresivo?, o me estoy quedando muy anticuado o algo falla en mi. No concibo esa manera de “divertirse” y menos en un estilo como el Metal Progresivo donde no sé qué pintan los pogos al ritmo de esa música. Llegará un día que veamos hacer pogos con la Pantoja. ¡Mamma mia!
La mala suerte volvía durante el concierto de los ejidenses y de sopetón se fue la luz. Menos mal que fue un visto y no visto y, si no me confundo, volvieron a retomar el tema “When You Awake” por donde se habían quedado antes del corte eléctrico.
Luis en vez de amilanarse ante las adversidades animaba a la gente ante el tercer tema propio de esa noche, “The Price Of A Soul”. Una canción movida y donde el vocalista empleó registros agresivos y lanzó un grito agudo que para nada fue de mi agrado. La chavalería seguía con los pogos, lo que yo digo, un día hasta en un concierto de Luis Aguilé habrá pogos, total, si lo de menos es la música, lo que “verdaderamente importa” es lo bien que se lo pasan empuja que te empuja sin apenas mirar al escenario.
Una pequeña pieza instrumental que sonó algo improvisada y con líneas vocales sencillas y coreables sirvió de preámbulo a otra versión, “Smoke And Mirrors” de Symphony X, aunque antes de ésta Luis comentaba el concierto defectuoso que estaban haciendo. Durante la versión de los norteamericanos (que no son de mi agrado), acompañada de nuevo por más restregones y empujones, Luis aprovechaba y en el desarrollo del tema presentaba a sus compañeros: al teclado Gabri, a la guitarra Pablo, al bajo Ismael y a la batería Fran.
Antes de dar por finiquitada su actuación anunciaban para los fanáticos de Dream Theater… ¿qué sería?… pues un pequeño extracto de “Universal Mind” del proyecto Liquid Tension. Se despedían dándonos las buenas noches, y las gracias por haber ido, sobre las 23.10 h.
Realmente los chicos no lo hacen nada mal, y más en un estilo como el Metal Progresivo que requiere de un gran dominio de los instrumentos. Pero tampoco es que me dejaran alucinando ni sorprendido, aunque también hay que decir que desde hace años acabé un poco quemado de tanto Metal Progresivo, como tantos otros estilos que se exprimen en los tiempos que corren hasta la saciedad. ¡Suerte a la joven formación en el mundo de la música! y más haciendo Metal Progresivo en Almería, un estilo que pocas bandas han realizado en la provincia, aunque recordemos a Selenium, con el gran guitarrista Juanmi Viñolo.
Creo que se debería haber presentado a cada grupo y más en el caso de Delirium, que con el cambio surgido pocos días antes, puede que más de uno creyera que eran Element Zero.

Últimamente los death metaleros ejidenses se están colocando en bastantes carteles. Esto es positivo para la banda, aunque sinceramente con el pequeño circuito de salas y garitos donde tocar en Almería pueden llegar a quemarse. En sus conciertos llevan ya tiempo tocando temas de su ya grabado primer disco, “Némesis omnisciente”, a expensas de que Hecatombe Records lo lance al mercado. Y cuando esto suceda, ¿qué van a ofrecer de novedoso en sus conciertos?
Alrededor de veinticinco minutos pasaban de las 23 h. cuando ya con los cinco death metaleros preparados comenzó a sonar una introducción, con diversos ruidos y agónicos gritos femeninos. Fue acabar la intro y sin dilación empezaron con “El reto de la hipocresía”. El sonido retumbaba y la voz de Fran se oía baja.
Gracias guturales y reconocimientos a sus paisanos y compañeros Delirium para continuar con “Todo comienza a surgir”, y tras ésta anunciar que el enemigo se acerca y seguir con“Némesis omnisciente”. Gritando Fran en el comienzo el nombre del fanzine almeriense y la gente coreando al ritmo de la batería de Pablo. No creo que haga falta decir que los pogos se sucedían tema tras tema. El vocalista concluía con un gutural “¡de puta madre!”.
Más agradecimientos guturales para hacer “Morvity”, siguiendo hasta ahora el mismo orden que el listado de temas de su inminente primer disco. El sonido había mejorado algo, y el vocalista animaba y la peña respondía con gritos y pogos en círculo.
Fran anunciaba una versión vikinga, fue: “Death In Fire” de Amon Amarth. El grupo moviéndose todo lo que le permitía el estrecho y pequeño “escenario”, el vocalista implicado totalmente en el concierto, pero hasta ahí idéntico repertorio que cuando los veíamos junto a los valencianos Noctem a mediados de mayo en la misma sala.
En la recta final, pues lo mismo que en el pasado, y en su próximo debut discográfico, “Purgatorio” (con Fran acercándose al público dando un paso alante del “escenario”, llegando a vociferar de rodillas, la peña gritando el nombre de la banda y un chaval llevado en volandas surcando cabezas), “Pinturas grotescas” (con una destacable batería de Pablo) y “En las sombras”, precedida de agradecimientos a MetAlmería, Mortis Cruentus, Sala X, Poncho (MetAlmería)…, y durante esa última canción con más pogos (¡hasta la coronilla!) y voces de la peña al ritmo del tema.
El reloj se encaminaba a las doce y cuarto de la noche y al concluir el concierto de Morvity volvía a pensar que el grupo instrumentalmente hacen su papel bastante bien, el vocalista cada vez lo veo más suelto en escena, aunque su típica voz gutural no me llega a convencer. En mi opinión deberían ir pensando en variar un poco los temas a tocar en directo, bien cambiar el orden o incluso ir metiendo nuevas composiciones, porque si en cada concierto van a llevar el mismo patrón en directo que en disco, a excepción del tema de los suecos, pues más o menos visto uno, vistos todos.

Había ganas de ver de nuevo en vivo al quinteto, y más tras su buen disco debut, “Agony As Doom”, auto-editado a comienzos del presente año. Pero lamentablemente no disfruté totalmente de la actuación de la banda murciano / alicantina.
Como se suele decir no se le pueden pedir peras al olmo, y la sala Salammbo, además de la falta de un escenario que esté algo elevado para facilitar un poco la visión de los que no están en las primeras filas, tiene una acústica deficiente. Esa noche se contaba a la mesa de mezclas con Manolo Díaz (y demás componentes de Sala X) que tan buena labor hicieron semanas antes en el concierto de Transylvania en el pub La Caverna. En esta ocasión por mucho que hicieron el resultado no fue bueno, y es que creo que tal y como es la sala en cuestión acústica no se le puede sacar más. Uno de los puntos destacables en el Black / Death Metal que realiza Mortis Cruentus son los detalles que tienen las guitarras de Greyforce y Sabbath en melodías y solos, y aquella noche apenas se percibieron como correspondía, entre tan poca definición y tanta amalgama de sonido apelotonado.
Otro punto en contra para no poder disfrutar a gusto del concierto fueron mis “amados” pogos. De acuerdo que cada cual se divierte a su manera en un concierto, pero una máxima que algunos habrían de seguir es no molestar al prójimo. Y lógicamente cuando se organizan pogos, y más en un sitio pequeño como Salammbo, pues se termina molestando a gente que no quiere participar en ese “juego”. Y que no me vengan los típicos “listos” de turno diciendo que es lo que hay y si no gusta, o molesta, que se vea el concierto desde atrás. Porque si uno se pone atrás en esta sala con el “escenario” a ras de suelo, no ve apenas nada del grupo, y para ver cabezas, espaldas y culos mejor me quedo en casa. Así que estando situado en el lateral derecho pegado a una máquina, intentando apartarme de los “pogeros” pues no hubo manera de ver el concierto tranquilo y a mi bola. Teniendo que estar pendiente de que no me pisaran (aún así algún pisotón me llevé), de que a mi chica no le llegara alguno empujado del redil y a mi que no me tocaran. Por mí como si alguien en un concierto agarra dos lascas y se intenta seccionar el prepucio a base de golpes, mientras no me salpique… pero con tanto pogo y el no poder estar a gusto viendo un concierto sin recibir empujones y estar más pendiente de que no te empujen que del concierto en sí, quizás habrá que pensarse seriamente ir a determinadas salas. Ya sé de alguno que para estar sufriendo los pogos y no ver nada prefirió quedarse en casa.
Eran las 0.40 h. cuando la oscuridad invadió la sala y una introducción sonaba. El humo invadía el chico escenario y una sirena giraba soltando su rojo haz luminoso. Se escuchó también una cuenta atrás y entre la oscuridad el quinteto nos sacudió con “Omaha”.
La puesta en escena del grupo es sencilla pero bastante efectiva, recordándome a la de los portugueses GoldenPyre, con todos los componentes vistiendo pantalones de camuflaje (el vocalista Sinergy con una funda y pistola en su pierna derecha), red también de camuflaje delante de la batería y casi la total oscuridad en escena, salpicada por luces y efectos sonoros (encargándose un chaval al lado de la batería de todo eso, ¿Dante?), como se pudo comprobar durante “Winter Holocaust”.
El sonido de un helicóptero se utilizó para dar paso a “Black Dreams”, con un pequeño ramalazo en su comienzo de Doom Metal. Más efectos sonoros introdujeron el comienzo tranquilo de “Flesh Hunter”, con la peña vociferando y acompañando en la parte donde el bajo de Apocalypse se hace notar.
Sinergy animaba con auténticos gritazos salidos del mismísimo Averno, nombrando a MetAlmería y diciendo el nombre de la banda, mientras más efectos sonoros sonaban para dar paso a “Agony As Doom”.
Continuaron con más canciones de su primer disco, con introducciones precediendo a los temas, abriendo la batería de Darok “After Dusk”, “Maid Of The Mist” (con el vocalista Sinergy acercándose al público, un tío por los aires, y el buen solo de guitarra de Sabbath). El vocalista de larga, larga manta de pelo provocaba diciendo: “¡que os den por culo, esto ha acabado!”, y acto seguido decía guturalmente el título de “Blood Of Your Sacrifices”. Al concluir daban muchas gracias a la peña y la gente repetía el nombre del grupo una y otra vez cuando llegábamos a la 1.20 h.
Pero aún tenían una última bala y la soltaron a bocajarro con “Burning Brain”, una nueva composición que sonó brutalísima y que según dijeron era la primera vez que hacían en directo. Acabaron a la 1.25 h. de nuevo con parte del público gritando el nombre de la banda.
SALA X
Los veteranos Sala X congregaron a algunos buenos amigos de la banda del tiempo de sus inicios (una gran alegría compartir con el amigo Luigui, René…). Desde que regresaban a los escenarios y los había visto unas cuantas veces en El Rockero no había tenido la oportunidad de verlos de nuevo en acción, aunque tras el cierre de El Rockero apenas se habían prodigado por los escenarios.
El concierto se demoró y alguna gente se impacientaba, pero como dijo el bajista Víctor, con muchísima razón, ellos habían estado pendientes de la mesa de sonido en los demás grupos y en el momento de actuar ellos parecía que nadie estaba tras la mesa. Al final estuvieron echando un cable Pablo (Morvity) y también Antonio (MetAlmería).
Finalmente pasados unos pocos minutos de las dos de la madrugada comenzaban suavemente con armonías de los guitarristas Manolo y José, que me recordaron un poco al tema de Judas Priest que le da nombre a este modesto webzine. Después empezaron a dar tralla con las guitarras de escuela Iron Maiden en uno de sus mejores temas “Reencuentro”. La voz de Nico apenas se escuchaba y sonaba en demasía la caja de la batería de Paco, llegándose éste a ir de ritmo.
Pronto comenzaron a hacer sus más que habituales versiones, la primera fue el “Tan fácil” de Barricada, mejorando algo el sonido y escuchándose ya la voz. Y sin parar enlazaron con “Resistiré”, aunque se echó en falta el dúo de voces con Javi (Transylvania) como nos tenían acostumbrados en El Rockero. La peña cantando el tema de nuestros Barones, una vez más con apoyo en coros del bajista Víctor y llegando a participar con un grito hacia el final el baterista Dani (de los Transylvania junior), que andaba por allí, como otros componentes de formaciones como Infernal Funeral, Inercia, Winter Night…
Nico, bien agustito y en su nube, daba las gracias al público por los coros del anterior tema y Víctor hablaba y hablaba interactuando con familiares para finalmente continuar su concierto con “Mil voces”, con la peña apoyando con sus voces (aunque no fuéramos mil, quedando menos gente que en las dos actuaciones anteriores, o al menos así me pareció a mi). Esta canción para servidor es otra de las más resaltables de su repertorio. Durante ese tema un señor mayor que llevaba por sus venas más alcohol que sangre anduvo por las primeras filas, anteriormente también había estado por allí, no recuerdo ahora durante qué actuación. Apenas se mantenía en pie y menos mal que no llegó a caerse sobre el escenario. No sé si pagaría su entrada como casi todo el mundo o no, pero la verdad es que el caballero poco pintaba allí.
Las palmas acompañaron el comienzo de “Sol negro”, de nuevo con recuerdo a Maiden y el guitarrista José muy concentrado durante todo el concierto realizando tapping.
Más canciones de cosecha propia con “Qué ha sido de ti”, con esa voz “cascada y rota” de Nico que queda mucho mejor en los temas más rockeros del grupo que en los de corte más Heavy.
El baterista Paco se levantaba de la batería y se echaba un cigarrito, para proseguir con “War”, un tema que no recuerdo ni de su primera etapa ni de haberlo escuchado en los conciertos vistos por mi de ellos en El Rockero.
Decían que a ver si nos daba allí el… “Amanecer” (aunque menos mal que no fue así), seguida por “Rock & Roll”. Como indica el título de ésta, las dos canciones de cariz rockero, y como dije anteriormente donde mejor queda la voz de Nico. Víctor hacía slap en su bajo en la primera.
El cinco cuerdas seguía charlando entre tema y tema, más que el vocalista Nico, y comentaba que la siguiente versión era de antes de haber nacido él. Fue la gran “Doctor Doctor”, con participación de la peña. Tema que me animó algo, y es que en las últimas canciones propias me habían aburrido. A la versión de UFO unieron la también más que conocida y versioneada “Breaking The Law” con la chavalería haciendo pogo. Me gustaría haber comprobado la reacción que hubiera habido de los “pogeros” si hubieran tocado una canción menos conocida de Judas Priest del mismo disco: “Grinder”, “United”…
El bajista presentaba a sus compañeros: José Antonio a la guitarra, Manuel Díaz a la otra guitarra, Paquito a la batería, y el vocalista Nico se encargaba de presentar a Víctor. Continuando con “Por ella” de comienzo baladístico para luego meter cera y desatar la furia de los que les gusta rozarse empujándose, como también pasó con “Dame dos alas”.
El bajista se sentó tras la batería y hubo algo de cachondeo, para seguir con “Tu decisión” y tras ésta hacer dos versiones de Maiden: “The Trooper” y “Running Free” (habitual en sus descargas).
Dos temas rockeros “Resaca” (donde se nombra en la letra a los componentes del grupo) y “Esta noche” precedieron al tema con el que se despidieron, “Ace Of Spades” de Motörhead.
Cerca de hora y cuarenta y cinco minutos estuvieron Sala X dándonos Heavy-Rock. Sinceramente, hubo momentos de su concierto con sus temas en los que me lo pasé bien y otros en los que me aburrí. Me resultó curioso que los chiquillos (y no tanto) hicieran pogos más que nada durante las versiones, y en temas de la banda que son rockeros e incluso alguno pudiendo meterse dentro del Punk-Rock, los cuales creo yo que incitan más a los pogos, no se moviera apenas nadie.
No sé si leerá esto el guitarra Manolo, pero por si acaso le recuerdo lo pactado con el amigo Luigui y servidor para el próximo concierto que darán en El Zaguán en octubre junto a sus amigos y compañeros Transylvania. ¡No os rajéis y no dejéis de repartir en esa ocasión vuestra ración de “dentrífico”!, jajaja.
Comentar que la organización durante el concierto de Sala X tuvo el gran detalle de repartir gratuitamente bocadillos y empanada. También se nos dio el segundo número del fanzine, con mejoría respecto al primero, mejor presentación, más amplio, con más contenido, variedad y colaboraciones externas. Esos fueron, entre otros, aspectos positivos del pequeño festival de MetAlmería. De otros aspectos y detalles no voy a reincidir y no me voy a extender más, ya que he dado mi modesto punto de vista durante la reseña, así que cada cual saque sus propias conclusiones. Tan sólo animar a MetAlmería a seguir adelante, aunque se hace complicado si en esta pequeña ciudad somos cuatro gatos y estamos mal avenidos por diversas historias, malentendidos, suposiciones, comentarios a las espaldas, malos rollos entre grupos, envidias sin sentido… mal vamos.
Texto y fotos: Starbreaker
