El trabajo en conjunto de Pedro (Hecatombe Records) y Mariano (BrutAlmería Corp.) cada vez se afianza más y una muestra es que el festival BrutAlmería ya va por su cuarta edición, consiguiendo que el nombre se haya hecho más conocido en el circuito underground de Metal Extremo en nuestro país. Los que llevamos asistiendo al festival desde sus comienzos bien que nos alegramos enormemente.
Para esta edición hubo novedades, como pudiste leer en la entrevista que nos respondió Pedro días antes del festival. Se hizo un concierto-presentación el sábado 10 de octubre en el pub Salammbo (Retamar, Almería) uniendo fuerzas junto a los de fanzine MetAlmería. Incluyéndose en el cartel de esa noche a los almerienses Winter Night, Morvity y los valencianos Altar Of Sin. Los ejidenses Morvity aprovecharon y presentaron en directo su primer disco, “Némesis Omnisciente” (Hecatombe Records, 2009), aunque para servidor esa presentación se vio muy desmejorada por la infraestructura de ese pub y el sonido deficiente que tuvieron una vez más los grupos en ese local.
Era la primera vez que el festival iba a realizarse en dos días (dos sábados consecutivos). Constando el cartel de cada sábado de cinco grupos, incluyendo en los dos días de nuevo el apoyo a bandas de la tierra, en esta ocasión fue a Infernal Funeral y War Inside. Una de las cosas positivas de la organización fue el disponer de dos baterías para que se tardara lo mínimo entre el cambio de grupo y grupo.
Lo malo fue, como las anteriores veces realizadas en la sala Jala Jala (antes Génesis), la hora temprana de comienzo para que hubiera suficiente tiempo disponible a la hora de tocar las cinco bandas, antes de desalojar la sala a medianoche para que pasara a ser discoteca. No sienta muy bien estar casi en la digestión del almuerzo o en la merienda y meterte de sopetón a escuchar tralla. Y si encima los precios de la barra son abusivos, pues nada, a piñón fijo tragándose grupos y grupos sin echarse nada al buche. Aunque hubo momentos en que dejaban salir a la gente a la calle (la mayoría a hacer botellón que trajo como consecuencia que en los primeros conciertos no hubiera impresión de que se habían vendido 90 entradas, según cifras de la organización), en una ocasión mis amistades intentaron salir a comer algo por las inmediaciones y no se les permitió la salida, intentándolo después y ya sí pudieron salir. Se deberían tener en cuenta esos detalles, o desde el principio hasta el final se deja entrar y salir de la sala a todo el mundo, o se determina tajantemente que no (aunque más de cinco horas metidos en una sala se hace duro). Pero ahora sí, ahora no, ahora vale… no es serio.
Siento que para esta cuarta edición sólo haya crónica del primer sábado (estando reseñadas prácticamente en su totalidad las anteriores tres ediciones del BrutAlmería en The Sentinel), puesto que al segundo día finalmente servidor no pudo acudir por coincidir con el cumpleaños de una de mis sobrinillas. Según información de la peña hubo más afluencia de público, creyendo servidor que habría menos por ser aún grupos más desconocidos, pero me alegro de haberme equivocado, y también al parecer el sonido acompañó a los cinco grupos, cosa que no sucedió en el primer día, como te comento más adelante.

Cuando entrábamos a la sala el cuarteto almeriense de Black Metal ya estaba posicionado sobre las tablas con sus abalorios y pinturas de guerra. Aunque no sabíamos si estaban probando sonido o estaban dando comienzo a su concierto. Finalmente fue lo primero, cuando el reloj estaba a punto de dar las 18.45 h. (un cuarto de hora de retraso sobre el horario previsto) comenzó a sonar una introducción que duró unos tres minutos y cuyo título es “Homo Homini Lupus”, según listado de temas que me pasó el bajista “Vladark” (¡agradecido!).
Tras la entrada del batería “Sarkans” (Morvity), reemplazando a “El Psychotico”, el grupo decidió romper con el pasado y crear nuevos temas, siendo éstos los que nos ofrecieron durante cerca de los cuarenta minutos que estuvieron en escena. Así que no sonó ninguna de las tres canciones que comprenden su primera maqueta, “Deus Impotents” (2008), ni ninguno de los otros temas que venían haciendo en directo anteriormente.
Acabada la introducción tocaron “Extra Satanam Nula Salus” y “Post Mortem Nihil Est”, dos temas, como los siguientes, que era la primera vez que los escuchaba, y los cuales me parecieron largos.
Tomaron aire para la siguiente, que fue “Pollice Verso”, donde se volvía a echar en falta algo de más movimiento por parte de los músicos, especialmente del guitarrista “Mem”, muy concentrado y anclado en su parcela. El sonido estaba siendo decente, aunque algo retumbaba, sonaban bien.
El vocalista “Sadeus” (ex–Black Prophets) hacía girar su cabeza y sus pelos (como ya había hecho en anteriores temas) durante “Pornea”, quizá la canción que más me gustó de las que tocaron esa tarde / noche.
Ya parte del poco público que estábamos viendo a los de “Rocketas del Mal” se fue aproximando un poco al escenario. Y tras otro pequeño parón dieron paso a “De Rerum Natura”, de comienzo pausado.
Anunciaban la última, “Asmodeus”, una canción rápida y donde el vocalista volvía a alternar su vozarrón gutural con registros más rasgados y chillones propios del estilo que hacen, Black Metal.
Concierto correcto en la nueva etapa de la banda, aunque por ser los primeros que abrieron el festival, como por la gente que había viéndoles, pareció más un ensayo-concierto, que un concierto en sí.
Para servidor es aún pronto para hacerse una idea fija de los nuevos temas que han creado, aunque me parecieron bastante extensos y faltos de más esencia instrumental. A ver si pueden ir tocando más en directo para poder escuchar y familiarizarme más detenidamente con las nuevas composiciones.

Con parte del poco público de esa tarde / noche haciendo botellón en las inmediaciones de la sala, otros tantos pocos permanecimos dentro para asistir al concierto de los catalanes.
El grupo volvía prácticamente con la formación de diez años atrás. Acercándose el reloj a las 19.40 h. pisaban las tablas y su vocalista Roger Moreno (con cierto parecido físico a “El Sevilla” de los Mojinos Escozíos) antes de repartir cera daba las buenas noches y decía que eran Caustic, desde Barcelona.
Eligieron abrir su descarga con “Immola’t en Deu” (canción desconocida para servidor y que imagino que será una nueva composición), donde ya desde el principio se percibió en toda la sala el sonido predominante de la batería de Chus Torres, que sonaba horrorosamente a lata seca, y la poca presencia de la guitarra de David Blaya.
Roger, que guturalizaba yendo de un lado a otro del escenario, presentó “Legacy Of Terror”, perteneciente a su última obra, “The Horror Cult” (Hecatombe Records, 2005). Acompañada la composición de Brutal Death Metal por movimientos de cabeza por parte de Roger y del bajista Xavi. Además del mal sonido que les acompañó en toda su actuación, sonaron molestos acoples en el tema que abría el segundo, y hasta ahora, último disco. La siguiente canción, “El reinado del invertebrado”, también fue de ese trabajo. Intentando animar en balde el activo vocalista. Volviendo a escucharse jodidos acoples.
El berreador pedía que bajaran monitores, pasando a presentar un tema, “Progressive Human Tide”, perteneciente a la promo de 2007. David hizo tapping durante el tema, pero era una lástima que la guitarra apenas se escuchó durante la actuación.
Un plato típico en la Navidad por tierras catalanas es La Escudella y así dieron paso a “Escudella Macabra”, donde Roger volvía a intentar animar al público con un: “¡Vamos, Almería!”, mientras el sonido taladrador de la batería y unos acoples nos hacían chirriar los oídos.
“The Coronation Of The Eternal Paradise” fue el único tema del primer disco, “Rebirth Of Procreation” (Jackhammer Music / Lard Records, 1999), que hicieron esa tarde / noche. Y del nuevo, o mejor dicho próximo, “Transfiguration… The Eyes Of The Martyr”.
Roger anunciaba la última, “Matter´s Sulphuric Corrosion”, corte final de su disco editado por Hecatombe Records, aunque antes de meter tralla, agradeció a Pedro del Sello almeriense, a los grupos, público…
Faltando dos minutos para las 20.20 h. nos daban las gracias, nombrando a la ciudad, y que nos dejaban con Pesta Porcina. Compañeros del “Iberian Massacre Tour 2009”, compuesto por cuatro fechas (Torrelló, Fuenlabrada, Almería y Castellón).
El sonido no les acompañó nada de nada durante su concierto, siendo el grupo que peor sonó del primer sábado del festival.

A los catalanes Pesta Porcina se les puede considerar la respuesta Grindcore a Mojinos Escozíos. Vestidos de payeses tomaron las tablas sobre las 20.35 h. y mientras sonaba “Intro: Camí a l’escorxador” el vocalista con un almirez hacía una especie de ritual untando de rojo a sus compañeros.
La primera, “Porcs!”, donde la voz se escuchaba bien baja, hizo las delicias para los pogos de la peña que les vino acompañando desde tierras catalanas. El vocalista Roger “Llobarro” se deshizo de su pelliza y pedía más sonido de batería para el bajista Roger Pérez, quien acompañó con coros un tanto Punk la canción “Al cul m’hi pixo”.
El gracioso (a veces en demasía) vocalista comentaba que habían salido del pueblo, que ayer habían estado tocando en Fuenlabrada (Madrid) y que querían comprobar el apoyo y el salero de por aquí abajo (Andalucía, ejem, ejem, mejor digamos simplemente Almería). Dando paso a “Lo Jaume de Torregrossa”, de nuevo apoyada en coros por el bajista.
Prácticamente cada canción era presentada con historia cachonda por parte del gruñidor, así “Masovera caníbal”, primer corte del disco “Tots trempant!!!” (Voliac Rock Produccions, 2008), no fue menos. Pasándose Roger el cable del micro por el “arco del triunfo” durante la canción. La voz seguía escuchándose un tanto baja respecto a la demencial música del cuarteto catalán (faltaba uno de los guitarristas).
Más temas de jocoso GoreGrind siguieron cayendo, para deleite de los que hacían pogos: “Enculada al Paller” (acompañados de gemidos al comienzo), “Bull blanc gang bang” (dedicada a una chica libidinosa y golosona y donde Roger hizo gestos de fornicar una de las piernas del guitarrista), “Turisme rural”, precedida de “El violador de les margeres”, donde ya la voz se escuchaba mejor que en los primeros temas, con un vocalista que seguía haciendo gracias para algunos y para otros no tanto, como gritar agudamente la palabra “Metal” y poner cuernos.
Dedicaba a sus compañeros de Caustic, y agradecía a las demás bandas y a Pedro, además de al de la barra, jejeje, “Fam i penuries a ca la masovera caníbal”, diciendo durante una parte del comienzo Thrash Metal y sonando riffs de ese estilo.
Otra nueva, “Hospitalitat macabra”, con unas líneas guarreras de bajo en su inicio, seguida de otra de nuevo cuño “Vull menjar fems”, nos condujeron al final con “U.P.A. (Unió de Pagesos Assassins)”, volviendo a pintar Roger de rojo al bajista y guitarrista.
Cerca de las 21.15 h. dejaban el escenario, gritando Roger: “¡Visca Catalunya y visca Andalucía!”(mejor me abstengo de opinar).
Un grupo que para echarse algunas risas no está mal, pero no creo que fuera fiel de sus conciertos y menos escuchar seguidas sus canciones en casa.
Siendo sincero, entre las anteriores tres actuaciones y las dos siguientes, hubo bastante diferencia, tanto en el plano musical y profesional, como en el del sonido. Hindrance y Canker demostraron con creces la calidad que atesoran.

Habiendo visto a los madrileños anteriormente tres veces, me chocó de salida ver que el guitarrista Ernesto ya no corría con la voz principal, habiendo entrado para el puesto de vocalista Felipe, todo un huracán en escena, berreando con mucha energía y no parando de moverse durante todo el concierto. ¿De dónde ha salido esa bestia parda?
Una introducción empezó a sonar a eso de las 21.37 h. que fue enlazada a una nueva composición donde la voz del guitarrista Ernesto no se escuchaba. El vocalista Felipe para cerciorarse que el sonido era bueno, cantó al principio frente el escenario. El bajo de Gon crujía demasiado.
Agradecían el estar allí a Pedro y pasaban a hacer “Rebirth” y “Celebrating Failures”, ambas incluidas en su reciente disco, “Rebirth” (Hecatombe Records, 2009).
Antes de “Spittle” (alternando los ritmos tralleros con otros más cargados) Felipe gritaba que se acercara la peña, pasando a derrochar energía saltando y botando durante el tema, como en las anteriores.
Daban las gracias y decían quienes eran, agradeciendo el compartir escenario con las demás bandas, y anunciando que el siguiente tema iría incluido en un nuevo disco que sería editado cuando Pedro tuviera dinero, jejeje. “Mutagénesis dirigida”, otro trallazo de buen y aguerrido Death / Grindcore donde Felipe saltó hacia el público y luego volvió al escenario para tirarse al suelo. Increíble derroche de energía sónica y física.
A otra canción de reciente factura, aún sin título, le iban a suceder “Hypnotic” y “One Minute Of Noise”, dedicada a muertos y caídos en el Metal. Cuando se encontraban dispuestos a dar inicio al nuevo tema se fue la luz, quedando sonando sólo la batería de Makoko (guitarra de Looking For An Answer) a pelo. Tardo algo en volver el fluido eléctrico, no retomando la canción. Lástima.
El parón no hizo mella en el grupo, es más, parece que hizo que les diera más vitalidad, siguiendo a saco con “Dead Shall Rise” de Terrorizer. Invitando a Pedro a moverse, ya que no estaba tan mayor, y bajando de nuevo el vocalista al pogo para animar aún más al enfervorecido público.
Tras agradecimientos a los grupos nos soltaron su clásico “Gordas sin tetas”, seguida por otra canción nueva, y dedicando a Antonio “Zapatos” “Satan Korps”. El grupo había puesto la sala patas arriba, y como buen final se despidieron con otra versión, “Infecting The Crypts” de Suffocation (dedicada al amigo Mariano), volviendo a los pogos el vocalista, incluso cantando entre la vorágine humana.
Eran las 22.15 h. y si ya los madrileños en anteriores ocasiones me habían gustado bastante en directo en estos menos de cuarenta minutos (teniendo que recortar su concierto por el apagón y para que a Canker le diera tiempo a tocar lo suyo), me demostraron, con la incorporación de Felipe, que el grupo ha ganado aún más en directo, recordándome bastante a los Napalm Death de Barney Greenway. Arrasadores.

Muchas ganas tenía de volver a ver en directo al grupo comandado por Miguel Hernández. No pude verlos el verano de 2008 (21 de junio) en un concierto que se celebró en la sala Kabuki de El Ejido, junto a sus paisanos A Tu Puta Kara, Tribal, Arrea y los ejidenses Adonay. Y es que parecía que servidor estaba gafado cuando los granadinos pisaban tierras almerienses para tocar su Thrash / Death Metal. Su último y curioso concierto por estas tierras fue el pasado 15 de septiembre en el cuartel de la Legión de Viator (Almería) con motivo de una serie de actos culturales en el aniversario de dicho cuerpo militar.
Habiéndolos visto en directo en varias ocasiones en su primera etapa, y tras la vuelta sólo una vez en aquel “Broken Head Fest” en enero de 2004, compartiendo tablas con Exhumed Day, Avulsed, Between The Frost, Human Mincer y Morior Ergo Sum, que te comenté en la granadiana sala El Tren. Ésta iba a ser la primera vez que los vería en Almería.
En la banda siguen, desde la última vez que les vi, Miguel Hernández y el batería Rául Márquez (Morior Ergo Sum, ex-Esfinge…), acompañándoles ahora a las labores de bajista Benji (Tortura), quien debutó con el grupo en el citado concierto en la base militar almeriense.
Pasando un minuto de las 22.30 h. el trío granadino comenzó con “Zorro” (según lista de temas), imagino que nueva composición y que irá incluida en su tercer disco que anda ya grabado desde el 2005 y que aún no ha visto la luz. Estoy ansioso porque sea editado por Hecatombe Records. Miguel se marcaba un estupendo solo de guitarra, demostrando que aunque haya perdido bastantes kilos y pelo, la técnica y destreza en la guitarra aún la sigue conservando. Eso sí, desde que lo ando viendo en directo lo suyo no es la comunicación con el público entre tema y tema, tras cada canción solía decir: “¡gracias, peña!” y poco más. Quedando en bastantes ocasiones fríos silencios entre canción y canción, otra de las cosas “negativas” que siempre han acompañado a Canker en directo.
Volver a escuchar entre canciones “nuevas”, perlas de la discografía de Canker como “Inquisition”(dando las gracias a Pedro por el festival y con el baterista en pie en el comienzo) y “Carrion” (pidiendo aplausos para las otras bandas y abierta por las líneas de bajo de Benji) me daban un subidón tremendo, y las disfrutaba a mi bola y sin molestar, meneando mi cabeza. El trío venía acompañado por un grupo de gente de su ciudad que daba algo de apoyo vociferando el nombre de la banda.
Mirando el listado de temas se saltaron “Hunt Wale”, pasando tras la canción que abría “Exquisites Tenderness” (Visur Prod., 1997) a “Earthquake”, ese tema mezcla de Hardcore y de Motörhead que vienen haciendo en directo en esta nueva etapa, y que formará parte del disco que editará el Sello afincado en Dalías (Almería).
“Wolf”, acompañándola por palmas en los suaves acordes de comienzo, y con tapping de bajo durante el tema, precedió al temazo “Dark Destiny” de su obra de arte “Physical” (Romilar-D Records, 1994).
Miguel agradecía el apoyo esa noche de sus paisanos de Granada, y seguían con “Ravenous”, otra de las composiciones “recientes” que tocan en directo desde hace años y que fue acompañada por voces y palmas por el comando granadino que estaba allí.
Otra que se saltaron fue “Bedout”, pasando directamente a ese enorme temazo llamado “Physical” que hizo rejuvenecerme y hacer que sacudiera mi cabeza y cuerpo al ritmo de esa grandiosa canción. Como en anteriores ocasiones, Miguel en el inicio se fue al lado izquierdo del escenario, que quedaba desangelado, ya que el trío se concentró a la derecha de las tablas.
“Leyla Island” fue otra de las “nuevas” que ya había escuchado cuando los vi por última vez en directo en los comienzos del año 2004. El batería en pie animaba durante los aires arábigos que invaden la composición.
El nombre de la formación volvía a surgir en boca de los que estábamos disfrutando con su clase de furia y técnica y si no me equivoco volvieron a saltarse unos cuantos temas y acabar con un desconocido para servidor ¿“Lince”? en el que la batería sonó atómica y un tanto artificial.
Agradecía a la peña por todo y decía que volverían, aunque ante la insistencia de que tocaran otra y habiendo aún algo de tiempo, Miguel tuvo que solicitar la púa que había regalado antes (a Armando), jejeje, para hacer “Out Of Control”. Aunque yo desde hacía tiempo venía solicitando “Opus Death” una y otra vez, no siendo concedida mi petición.
Buen concierto de Canker (hora y cinco minutos), disfrutando servidor al máximo especialmente con los temas antiguos, aunque nos quedamos sin escuchar unos cuantos más que había previstos. Sería ideal la entrada de un segundo guitarra, como en el pasado, para sonar aún más compactos, sólidos y sentirse Miguel más respaldado a la hora de sus punteos y solos. Eso y que suelte un poquito más la lengua entre tema y tema, además de menos paroncillos, aunque eso es ya habitual en Canker desde que los llevo viendo en directo desde 1992.
Espero que haya BrutAlmería por muchos años y que vaya creciendo en su justa medida. Eso sí, quizá ya sea hora de cambiar de sala, ya que pocas cosas buenas ha dado hasta ahora donde se ha venido celebrando. Estamos ya ansiosos de empezar a saber los grupos que conformarán el cartel de la ya quinta edición. Seguro que Pedro y Mariano están trabajando como se debe, sin cesar en su labor, y sin historias raras ni absurdas polémicas.
In memory of Burninboy
Texto y fotos: Starbreaker
