BARÓN ROJO – Jueves 26 de agosto de 2010, Palacio de los Juegos del Mediterráneo (Almería)

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Muchísimo blablabla… ha habido desde que Sherpa y Hermes Calabria regresaran al redil rockero, posicionándose algunos absurdamente entre que si “sherpistas” o “castristas”. A servidor desde hace unos años el “universo baroniano” ha acabado hastiándole hasta cotas insospechadas, y así he dado mi punto de vista en nuestro foro y en mis escritos. De verdad, es increíble la de energía que gasta la gente en disputas y peleas absurdas en vez de disfrutar de la música y comprobar que más allá de Barón Rojo hay vida.

Cuando se anunciaba la vuelta de la formación clásica del cuarteto madrileño a uno ya le daba igual que se juntaran, se siguieran tirando los trastos, organizaran un picnic… ciertamente, y eso que los Barones fueron uno de los principales grupos de mi juventud. Llevando con orgullo una chapa, entre otras, blanca con el logo del aviador en mi chupa vaquera y después en el chaleco que solía ponerme encima de la chupa de cuero; también en alguna ocasión me puse una muñequera de cuero y tachuelas con las letras de Barón Rojo en plateado comprada en el desaparecido catálogo del BID Discoplay. Pero además de los Barones crecí con otras bandas nacionales como Leño, Asfalto, Zarpa, Ñu, Banzai, Mazo, Tritón, Obús, Rosa Negra, Tigres, Goliath, Evo, Tritón, Caid Deceit, Zeus, Legion, Thor, Santa, Leize, Áspid, Rock D.A.M., Fuck Off, Estigia, y un largo etcétera.

Tan sólo había visto a la formación clásica en aquel “San Isidro Rock”, en El Rockódromo de la Casa de Campo (Madrid) en mayo de 1989 junto a los gallegos Lancelot, Raven, Kreator y Sangre Azul, por tan sólo 500 pesetas (¡¡¡toma ya!!!). Poco después, la separación, y tras la ruptura verlos muchísimas veces en los 90, y comienzos del siglo XXI, a los hermanos De Castro, con distintas compañías, bregar en directo en escenarios de pueblos, festivales… tocando la mayoría de veces a las tantas… recordando con especial cariño aquella vez en el pueblo de Adra tocando en formación de trío, con Carlos haciéndose cargo del bajo porque el padre del bueno y del gran Ángel Arias había fallecido. Sin embargo, no guardo muy buen recuerdo de mis últimas veces viendo a De Castro y cía. En el primer Leyendas del Rock, tras tardar en salir, problemas en el sonido, y luego alargando y alargando los temas… consiguiendo que me cansara y me fuera a esperar al otro escenario la salida de Zarpa, a quienes se la jugaron los de la organización. Después su actuación dentro del almeriense Auditorio Maestro Padilla, con un sonido demasiado alto que distorsionaba, al igual que su segundo concierto en la desaparecida sala El Rockero, por no hablar del estado de voz de Carlos. Aunque a los obcecados fanáticos les doliera leer mis reseñas, les di caña con argumentos y bajo mi modesto punto de vista. Ya digo que no me posiciono ni en “sherpista” ni “castrista”, pero sin embargo a Sherpa lo vi por primera vez en la primera edición del Leyendas del Rock, y a pesar de su manera de cantar algunos temas, dieron un concierto correcto, al igual que el dado en El Rockero junto a Ñu y Llamada Común. Quizá en el que mejor les vi, de las tres veces que tuve oportunidad de ver a Sherpa y Hermes, junto a sus guitarristas, fue el del Auditorio Maestro Padilla. Se puede echar la vista atrás y leer todas esas reseñas (tanto las de Barón Rojo como Sherpa) en los archivos de la sección Conciertos.

Para mi la reunión del trigésimo aniversario no se ha hecho como se debiera, y más con la chapuza de mezclar fechas de la formación clásica con la actual (acompañados los hermanos por la base rítmica de los buenos de Gorka Alegre y Rafa Díaz). Es más, cuando un colega me preguntó hace un mes y pico en un garito si sabía algo sobre que los Barones venían a tocar a Almería, le dije que no sabía nada, y sonriendo le pregunté si venían, ¿con qué formación? Semanas después se confirmaba que de nuevo pisarían Almería los cuatro músicos que dieron vida a la época dorada. Realmente, si hubieran tocado en ciudades cercanas, dudo mucho que me hubiera acercado a verles por estar cansado de si Barón ésto, Barón lo otro… en los últimos años.

Agradecer al Excelentísimo Ayuntamiento de Almería que entre los conciertos programados para la feria de la ciudad, entre Bisbal, Sabina… se acordaran del Heavy Metal y del Rock, aunque tampoco estaría mal que en venideros años se siguieran acordando, pero deberían saber que hay vida más allá de Barones, Mägos y Extremoduros. Felicitar también al ayuntamiento por poner un precio más que asequible a las entradas, 10 € (si las comprabas por Internet, te robaban 1,50 € de más).

Al caer el concierto en jueves quizá restó asistencia de público. Recordemos que era el único concierto que la formación clásica daba de Madrid para abajo, sin contar el de dos semanas antes en el Leyendas del Rock (pasando de los 100 minutos previstos, a tan sólo 80´ por tenerse que modificar el cartel del tercer día con grupos que no pudieron tocar en la segunda jornada debido a la tromba de agua que cayó), y servidor piensa que si se hubiera hecho en sábado y se hubiera dado más publicidad, puede que hubiese acudido mucha más peña, aunque tampoco creo que se hubiera llenado el Palacio, porque uno cosa es lo que algunos hablan y hablan por Internet, y otra la cruda realidad.

Iba muy reticente al concierto de esa noche, y más tras leer algunos comentarios de otros conciertos dados en el 30º aniversario, además de decirme amistades que no se les veía buen rollo, que si alargaban temas… pues al final nada de nada de eso, al menos en esta fecha almeriense. Realmente me sorprendieron bastante para bien, la verdad. Alegrándome de que mi gran quemaera en los últimos años con el tema Barón Rojo se olvidara con el gran concierto que dieron D. José Luis Campuzano “Sherpa”, D. Armando De Castro, D. Carlos De Castro y D. Hermes Calabria. Aunque el concierto hubiera subido en mi valoración más peldaños si hubiera estado acompañado de mejor sonido. Y es que en ese ancho pabellón, tampoco se pueden hacer maravillas en el sonido, pero cuando nos adentrábamos en él y bajábamos las escaleras que conducían a la pista, pensé que aquello sonaba horripilante, muy grave y apelotonado. Situándonos y permaneciendo en el lateral izquierdo del final de la mesa de mezclas, la mejora sonora tampoco fue a destacar. Me fastidió especialmente que el temazo “Tierra de nadie” se viera desmejorado por algunos acoples iniciales y el mal sonido.

Pasaban pocos minutos de las diez de la noche, cuando acercándonos a la entrada daban comienzo a “Incomunicación” (esa era la segunda de la noche, porque el inicio del concierto había sido “Concierto para ellos”, que nos perdimos), entrando durante ese tema del álbum más exitoso y alabado del cuarteto, “Volumen Brutal”, del cual tocaron todas las canciones que lo componen menos “Dame la oportunidad”. De público habría alrededor de unas dos mil personas, más o menos, viéndose el pabellón a medio aforo (de pista), con el público ocupando el parquet desde la mesa de mezclas hacia el escenario.

La presentación de temas y comentarios se la repartieron Armando y Sherpa estando éste bastante comedido y más que correcto, sin abusar de gracias, como en otras ocasiones. Sherpa, Armando y Carlos estuvieron bastante activos y sueltos, dentro de lo que cabe, juntándose más de una vez. Como cuando los tres, en el centro de las tablas, se movieron al unísono durante “Tierra de vándalos”, “Hijos de Caín” y “Siempre estás allí”; Sherpa y Carlos cara a cara tras Armando, mientras éste realizaba su solo en el centro del escenario en el tema “Hermano del Rock and Roll”; el bajista / voz dando la espalda un ratico y mirando a Hermes durante el solo de Armando en “Satánico plan (Volumen brutal)”; Sherpa y Carlos juntos en la derecha en “Chicos del Rock”, y luego el bajista con Armando en la izquierda en“Cuerdas de acero”, “Las flores del mal” y “Anda suelto Satanás”; recorrido del escenario dando pasitos de Carlos durante “Los rockeros van al Infierno”, donde Armando se pegó unas buenas carreras por las tablas, volviéndoselas a dar junto a su hermano durante “Casi me mato”. Carlos en la izquierda junto a Sherpa en “Son como hormigas”, incluso pegándose unos botes, y luego en su parcela (la derecha) moviéndose y botando, y hasta Sherpa y Armando juntos de extremo a extremo del escenario.

El juego de luces destacó bastante, predominando las luces verdes que acompañaron durante “Campo de concentración”, y rojas en “Satánico plan (Volumen brutal)”, “Barón Rojo”… soltándose también durante varios temas humo sobre el escenario.

Sherpa y Armando tuvieron varias palabras de agradecimiento a Almería, comentando Sherpa (antes de la instrumental “Buenos Aires”) que por primera vez había descubierto lo que significaba el nombre de la ciudad. Llegando a dedicarle el bajista “Rockero indomable” a alguien del público, incluso haciendo que encendieran las luces para que se viera al mencionado entre la multitud antes de acometer la canción.

Otros momentos para mencionar fueron la presentación de Armando en “Caso perdido” (mi tema “oculto” preferido de los Barones), diciendo “la revancha” antes de comenzarlo. La participación de la peña durante las canciones, sobre todo acompañando con palmas en “Con Botas Sucias” (donde Armando alargó un poco su solo), en “Hijos de Caín” (con la peña cantando a capela el inicio), en “Cuerdas de acero” (haciendo Armando que el público actuara con sus cánticos antes del arranque de la canción) y en “Los rockeros van al Infierno”. La mención a Aute de Armando tras hacer el tema del cantautor, “Anda suelto Satanás”, donde se comprobó que lo del guitarrista no es cantar en solitario, precisamente. La dedicatoria de Armando al público en“Siempre estás allí”, despidiéndose bien agradecidos los hermanos con los brazos extendidos y doblándose ante el público.

Aparte del mal sonido, me costó horrores identificar la instrumental “Efluvios” (acompañada por algunas líneas vocales de Sherpa), ¡¿seguro que era la instrumental del primer disco?!, que junto a“Son como hormigas” (que también me sonó raro su comienzo, y donde Sherpa cantó “viejo melenudo” en vez de “joven melenudo”, jejeje), fueron los temas finales ante de despedirse definitivamente los cuatro juntos tras cerca de dos horas y cincuenta minutos de concierto. Para mi gusto hubiera elegido otra canción para concluir, pero bueno, cuestión de gustos, porque en general el concierto estuvo francamente muy bien e hicieron que algunos volviéramos a recordar y revivir la mejor época de esta banda y otros tuvieran la oportunidad de ver por primera vez juntos a los cuatro músicos que ofrecieron en nuestro país y en Europa grandiosas canciones que ya forman parte de la historia del grupo y del Heavy Metal & Rock español. Posiblemente tuvieron algunos fallos en ejecución y cantando, pero más que nada me dediqué a disfrutar de ese gran repertorio y concierto que se marcaron los cuatro barones.

Listado de temas de Barón Rojo (30º aniversario) el jueves 26 de agosto de 2010 en el Palacio de los Juegos del Mediterráneo en Almería. 2 horas y 47 minutos de duración: 

“Concierto para ellos”

“Incomunicación”

“Chicos del Rock”

“Tierra de vándalos”

“Travesía urbana”

“Buenos Aires”

“Hermano del Rock & Roll”

“Campo de concentración”

“Rockero indomable”

“El pobre”

“Los desertores del Rock”

“El malo”

“Satánico plan (Volumen brutal)”

“Tierra de nadie”

“El Barón vuela sobre (Inglaterra) el puerto de Almería”

“Breakthoven”

“Caso perdido”

“Con Botas Sucias”

“Hijos de Caín”

“Cuerdas de acero”

“Los roqueros van al Infierno”

Bis:

“Barón Rojo”

“Las flores del mal”

“Resistiré”

Bis:

“Anda suelto Satanás”

“Siempre estás allí”

Bis:

“Casi me mato”

“Efluvios”

“Son como hormigas”

P.D.: Que en la barra que había te vendieran la cerveza calentuja y que se quedaran sin hielo durante el concierto, no tiene nombre.

En memoria de los caídos del Rock, y más que nunca a nuestros queridos Paco Burninboy, Pepe Angus68, Manu Obiwan1979… ¡¡¡Va por ellos!!! R.I.P.

Texto: Starbreaker

Fotos: AnabeLobo & Starbreaker