Editorial Agosto 2010: “Yo soy fiel a la roja”

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Aunque esto es una web de Rock, no podía dejar de hablar del triunfo de nuestra selección española de fútbol. Parecía que no iba a llegar nunca, pero somos campeones del mundo en el deporte rey. Este triunfo, y sobre todo la manera de conseguirlo, demuestra claramente el carácter de los españoles, algo que es extrapolable a todos los ámbitos de la vida. Al mundo del Rock también, por supuesto.

Cuando hace dos años, esta misma selección quedó campeona de Europa, tuvo que derrotar también al escepticismo, cuando no pesimismo, de la mayoría de los aficionados: “España, como siempre, no llegará a nada”. Pero se ganó. Y no sólo eso, sino que todos los partidos de clasificación para el Mundial se contaron con victorias, con un estilo de juego que era la envidia del resto del mundo. Llegó el Mundial, y bastó un primer partido para que, debido a una derrota a todas luces injusta, todos aquellos que están anclados en el pesimismo salieran de nuevo a la luz. “Estos no valen”, “que se vuelvan a casa”, “no pasamos de la primera fase”… eran los comentarios más escuchados. Daba igual la calidad de nuestro equipo, que aquella derrota no fuera definitiva (como así se demostró) o que desde fuera de nuestras fronteras se nos siguiera viendo como favoritos. Desde dentro, los españolitos seguíamos pensando que era imposible triunfar, porque “somos españoles, y los demás son siempre mejores”. ¿Estoy hablando de fútbol o de Rock? De fútbol… por ahora.

De todos es conocido el chauvinismo de los franceses. También el carácter argentino, con la autoestima por las nubes. O los aires de grandeza de los ingleses, que lo han inventado todo. Pero nosotros estamos en el otro extremo, lo que es igual de malo. Aquí despreciamos lo propio por el mero hecho de serlo, y en vez de apoyarlo como algo nuestro, siempre buscamos nuestros ídolos fuera de nuestras fronteras, minusvalorando lo propio. ¿Estoy hablando de fútbol o de Rock? Ya no lo tengo tan claro.

Y no lo tengo tan claro porque esta forma de pensar está haciendo mucho daño a nuestro Rock. Seguimos despreciando lo nuestro, y en esta crisis económica que viene a añadirse a la eterna crisis del Rock, cuando debemos decidir entre qué disco comprarnos, o a qué concierto acudir, pocos nos decidimos por la opción española. Y, al igual que en el fútbol, vivimos una época de esplendor si hablamos del talento de nuestros mejores grupos. Sólo hace falta que la gente se de cuenta.

Os propongo una reflexión: Haced una lista de los grupos no españoles nacidos en el siglo XXI y comparadlos con Atlas, Uzzhuaïa, Eldorado o Punto de Mira. Si seguís pensando que los grupos españoles no merecen la pena, o los habéis escuchado poco o sois de los que, en el próximo campeonato de fútbol seguiréis pensando que “España, como siempre, a caer en cuartos”.

Los que me conocen saben que nunca dudé del talento de la selección española de fútbol, igual que nunca he dudado del talento de los grandes músicos de este país, que llevan como lastre vivir en un país lleno de Quijotes. Ojalá los triunfos de nuestros futbolistas (y del baloncesto, de Nadal, de Alonso, de Contador…) cambien la mentalidad de la gente y veamos con otros ojos a nuestros compatriotas, que en el Rock también tienen mucho que decir.

En estos días son varios los grupos españoles que están probando fortuna en el extranjero, a sabiendas de que aquí “ya está todo el pescado vendido”. Lujuria ha asomado su descaro por varios festivales, incluso en uno como cabeza de cartel (Gillman Fest de Venezuela) y Atlas acaba de firmar con una gran Compañía que les puede dar el empuje necesario para ampliar su oferta al resto del mundo, cosa que ya ha hecho Eldorado, quienes han editado sus discos en USA y Canadá. Desde The Sentinel deseamos toda la suerte del mundo a estas iniciativas, deseando que su valía les sea reconocida como se merecen.

Shan Tee