WILDAN + TRANSYLVANIA – Sábado 25 de septiembre de 2010, pub El Zaguán (Almería)

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En un año, y poco más de dos meses, había tenido la oportunidad de ver un par de veces en directo a los malagueños Wildan: en aquel concierto donde debutaban en vivo en julio de 2009 en la Who de Granada (compartiendo escenario con Anima Adversa y Anvil Of Doom), y en mayo del presente año en la Excalibur de Madrid (junto a Insomnia y Wild), ambos conciertos reseñados a su tiempo en esta modesta casa. Por lo tanto, cuando me enteré -gracias a la página web del pub El Zaguán y al cartel colgado en nuestro Myspace por parte de los de la Costa del Sol- que tocaban en Almería, me alegré de que por fin no tuviera que desplazarme para volver a ver al luchador y bueno de Guillermo Prados y sus Wildan.

Me quedé con muchas ganas de volver a ver a los veteranos Transylvania el pasado 31 de julio en el escenario que albergaba el concierto de esta noche, pero ese bolo se tuvo que posponer. Así que fue un acierto que a los malagueños les acompañara una de las más destacadas bandas de Heavy Metal que ha habido, y hay hoy en día, en Almería.

Días antes intercambio de e-mails, llamadas y mensajes con apreciada y excelente gente para quedar a ver el concierto. Para asegurarme de la verdadera hora de comienzo, a primeras horas de la tarde mandaba un mensaje al bueno de Javi (Transylvania), que muy rápida y amablemente me respondía que ellos empezaban a las 22 h. y Wildan a las 23 h. Bueno, lo dudaba, y más habiendo fútbol televisado, pero si él lo decía creeríamos en su palabra. Finalmente no fue así, y Transylvania, si mal no recuerdo, se subieron al escenario a eso de las once y pico de la noche.

Realmente no tenía pensado hacer reseña de esta noche, y más tras haber comentado los dos anteriores conciertos de Wildan que había visto. Así que me disponía a disfrutar plenamente, sin llevar conmigo parte de los “aperos de trabajo”: pequeña unidad móvil digital de filmación y grabación de conciertos, así como una agenda digital para anotar los momentos más destacables… Vamos, dicho más claramente… ¡¡¡dejé en casa la libretilla junto al boli!!!, acompañándome sólo mis dos maltrechos ojos y oídos, uno a cada lado de la mía testa que guarda en su interior a la cada vez más deteriorada “Neury”. Pero al acabar el concierto, y al habérmelo pasado tan bien -creo que el grupo de amistades que nos dimos cita aquella noche sintieron lo mismo o más-, además de tocar Wildan más tiempo, y por consiguiente más repertorio que las dos otras dos veces vistas. Finalmente decidí plasmar como recuerdo y puedo, cual mal juntaletras, lo acaecido y vivido aquella noche de sábado.

La espera se hizo un poco larga, aunque estuvo muy bien amenizada con saludos y charlas con gente que aprecio, estimo y que merece la pena su amistad, además de acompañarnos alguna que otra birra. Entre esos momentos, el dueño del garito, Alfredo, nos hizo salir del recinto para pasar por taquilla, cosa que veo más que justa cuando se anuncia en los carteles un precio de entrada, no como ha sucedido en otros conciertos en el mismo pub, que se suponía que se cobraría entrada y al final nada, desconociendo lo que ganaría y sacaría el grupo en cuestión. Pero una vez más manifiesto mi queja por la gente que está situada en la barra y que, aún siendo clientes habituales del garito, deberían pagar, incluso aunque no les interese el concierto. Mientras otros pasan por caja a ellos se le ofrece por el morro Música en directo. Una delicatessen que en los tiempos que corren muchos no saben apreciar.

Bueno, ya con el cuarteto almeriense encima del pequeño escenario de El Zaguán comenzaba la noche de Heavy Metal por la que nos habíamos desplazado hasta allí. Nada más empezar las primeras notas de “Misery In Paradise”, “Tote” hizo que pararan porque no estaba a gusto con la guitarra que llevaba colgada. Pensaría que los experimentos mejor con gaseosa, así que entre cachondeo y risas del vocalista Javier, “Tote” se colgó su negra Gibson, con la cual se siente mucho mejor, y empezaron de nuevo.

Simpáticamente Javi dijo que como ahora estaba de moda que los grupos tocaran discos clásicos de principio a fin, ellos serían más chulos e iban a tocar su última maqueta, “Renacer” (2009), al revés, desde la última canción hasta la primera. Y más o menos así fue, aunque no siguieron estrictamente el orden inverso de pistas del CD, en su primera parte del concierto fueron desgranando “Víctima nuclear”, “White Side Black Side”, “Venganza”, “Dance Of Death” y “Carne de cañón”, disfrutando, los pocos que nos dimos cita allí, más con sus clásicas canciones en la lengua de Cervantes frente a las de Shakespeare. Aunque a decir verdad, servidor gozó al máximo en ambos casos, siguiendo con pies y meneos de cabeza el ritmo y cambios de sus temas mezcla de Heavy-Rock con Thrash Metal. Además, como estábamos en familia, la interacción entre canción y canción con Javier fue desternillante.

Después del exhaustivo repaso a su segunda, y hasta ahora última maqueta, era el momento de“Remontando el vuelo”. Un emotivo tema que escuchábamos, si mal no recuerdo, por segunda vez en directo, siendo la primera el sábado 30 de enero de 2010 en la presentación del libro “Intento de letras” escrito por el vocalista Javier Rubio García y publicado a comienzos de este 2010 por la Editorial “Caralluma”. En aquella primera ocasión fue un acústico sólo con Javi y “Tote” (a la guitarra) en el almeriense pub Symphotos, donde repasaron musicalmente parte de los escritos del libro del cantante, más algún que otro tema de Transylvania y clásicos del Rock (Topo, Rush…), si “Neury” no me juega una mala pasada. La verdad que ya en acústico me gustó bastante la canción, y ahora en eléctrico la sensación fue la misma. Muy bien.

Continuaron con “Panorama 21” una nueva composición que suena mucho a Los Suaves, y que si no me equivoco tocaron por primera vez en directo en el concierto que hicieron también en El Zaguán el 17 de octubre de 2009, junto a sus amigos y compañeros Sala X. Por cierto, ¿dónde estaba ese buen número de personas que abarrotó esa noche El Zaguán?

Después de “En su interior” (dedicada al fallecido joven metalero Alberto), otro tema de corte heavy-rockero, nos animaron aún más con clasicazos de su cosecha como “Pesadilla” y su hímnica“Transylvania” (ambas registradas, junto a “Carne de cañón” y “The Unforgettable Darkness”, en su maqueta de 1991) donde nos hicieron movernos y vociferar de lo lindo. Acabando festivamente, como viene siendo habitual en sus descargas, con las versiones de “Last Caress” enlazada al estribillo de “(Empty) Tankard”.

Pero aún le quedaba una en la recámara (no me hicieron caso con el “Sangre de barrio” de Leize, ni tampoco antes con el tema 100% thrasher que tocaron en octubre pasado junto a Manolo Díaz de Sala X), dedicada especialmente al sempiterno Johnny: “Rockin´ In A Free World”, haciéndonos cantar una vez más el estribillo del gran tema del veterano rockero Neil Young.

Hubo muy buen rollo, tanto arriba del escenario con Javier Rubio (voz; llegando a coger durante un ratico de cachondeo la guitarra que había desechado “Tote” en el inicio), Ángel Cabrerizo (bajo), José M. Cabrerizo (guitarra) y Jesús Ropero (batería; quien tocó, según comentó Javier durante el concierto, con una batería que tenía unos veinte años, siendo con la que comenzó con el grupo Antonio Cabrerizo, el hermano de los cuerdas, y primer baterista de la banda), como entre el poco público, pero la mayoría, entrañable y magno. Aunque me hubiera gustado ver algo más ocupado El Zaguán, con gente a la que se echó de menos, pero de todas maneras: “más vale poco y de calidad, que mucho y variopinto”. Con las once personas de nuestro grupillo de gente que nos citamos allí (¡se os aprecia un montón!), más el buenazo y entrañable David y compañía (3), Juan “El Chupillas”, y otras tantas agradables criaturas: Bona (ex–Transylvania) y acompañante, Vane (encargada de la venta de material de los grupos) y Paquiro (Omaxia), Carmela y Pepe (Falsos Profetas), la conocida, aquella noche, jienense Pili (¡únete a nosotros, no somos ninguna secta, ni siquiera un nefasto sucedáneo de Napoleón y sus esbirros, jajaja!)… fue más que suficiente para volcarse con el grupo y darles ánimos y calor. Lo demás me sobró y sobra totalmente.

Ratifico lo que le dije tras el concierto al amigo y guitarrista “Tote”, me lo pasé de escándalo, quizás también porque tenía muchas ganas de volver a verlos después del último concierto al que asistí de ellos el pasado octubre (aunque si mal no recuerdo, la última vez que tocaron fue en diciembre de 2009 junto a Winter Night y Sin Cobertura DF Rock). Últimamente el cuarteto no se caracteriza por pisar con frecuencia los escenarios. Pero prefiero que así sea, ya que se acrecienta el hambre, y se disfruta mucho más, de Transylvania, al menos así me pasó, sin darle mayor importancia a los pequeñillos fallos de ejecución que tuvieron sobre las tablas.

Por fin iba a poder ver a Wildan en todo lo suyo, ya más compenetrados y rodados, y sin recorte ninguno de tiempo. Además, el grupo no sólo venía a ofrecernos Heavy Metal clásico en línea a grandes como Judas Priest, Accept, Iron Maiden, etc., también durante sus conciertos se preocupan en agregar algo de parafernalia, en la medida de sus posibilidades, como focos de luz a pie de escenario, sirena, humo, sus telones (aunque el horizontal y alargado con el nombre del grupo que intentaron colocar a pie del escenario, finalmente no pudieron ponerlo)… llegándose a disculparse Guillermo, durante su concierto, porque tampoco pudieron traer todo su show completo, faltando la pirotecnia. Esperemos que otra vez sea, y si es por estas tierras, mejor que mejor, aunque viendo la respuesta de la peña acudiendo al concierto, no sé qué pensar. Incluso con la poca gente que estábamos, cuando empezaron los malagueños hubo bajas, pero no le importó al cuarteto, siempre comandados por un agradable y sonriente Guillermo, ganándonos por sus ganas y entrega, consiguiendo que en la recta final nos acercáramos aún más al escenario el grupito que estábamos y nos entregáramos mucho más, ¡¡¡qué menos hacerlo así para un grupo que puede gustar más o menos, pero que se nota que lo hace de corazón y encima chupándose una panzá de kilómetros!!!

Ya digo que no tomé notas y todo lo que escribo lo hago estrujando a “Neury”, así que recordando, recordando, empezarían sobre las doce y pico de la noche (más cerca de la una que de la hora de las brujas), mientras el humo invadía casi la totalidad del escenario y sonaba la “Intro” de su hasta ahora único disco, uniendo la introducción pregrabada al tema-título del trabajo “Keep On Metal”. Si no meto la pezuña, y como anteriormente los había visto, prosiguieron con los siguientes cortes del álbum: “Cancer”, “Never Surrender” y la emotiva y sentida “Why?”. Aquello sonaba en condiciones, trabajo se habían tirado probando, y se agradece que nos brindaran ese sonido, mereciendo la pena la espera.

Como he comentado anteriormente, Guillermo es digno de admirar, y más tras los varapalos que ha sufrido en la vida y en la música, pero hay que agradecer que haya vuelto, gracias en parte a su querida y tristemente fallecida amiga Elisabeth. Esta noche estaba en nuestra tierra, y se le veía una vez más muy agradable y agradecido a la hora de dirigirse al público, moviéndose junto a sus compañeros Curro y Julio, y siempre con su sonrisa en la cara. ¡No cambies nunca, figura!

Su primera versión de la noche vino con “Living For Metal” de Primal Fear (creo que fue esa, porque la verdad no estoy nada familiarizado con los temas de los germanos), herederos como ellos del sonido Priest. Y si no recuerdo mal, continuaron con un vistazo al pasado de Guillermo con “Don´t Give Up”, recordando el bajista / vocalista el paso hace unos años de Draconian abriendo para Mägo de Oz en Almería. Momento emotivo después para recordar al grandioso Ronnie James Dio (¡¿eh, Carmen “Rising”?!) con “Rock ´n´ Roll Children”, aunque ni las teclas pregrabadas lanzadas por el portátil que estaba sobre el pie de micro de Guillermo, ni éste con su voz, consiguieron una buena versión, pero lo que más me gustó fue el detallazo y que no eligieran el ya manido, a la hora de homenajear, “Holy Diver”.

Tengo la costumbre de no escuchar ni días antes, ni el mismo día, música del grupo al que voy a ver, y menos si tengo el disco original, pero esa tarde, y mientras me tomaba unas birras en mi casa antes del concierto, me dio por escuchar entero el trabajo de Wildan, y me preguntaba por qué las veces que los había visto no habían tocado una de las canciones más destacables para mi de “Keep On Metal”. Pues nada, aquella noche me leerían el pensamiento, jejeje, porque cuando anunció Guillermo “Stung By The Bloody Wasp” me alegré bastante, aunque si no la hubieran tocado tenía pensado dar la lata con el tema en cuestión. Lo malo es que la canción quedó algo deslucida para mi gusto por la interpretación vocal de Guillermo. Lo siento, ya sé que no es sencillo tocar y cantar a la vez, y menos en los registros que emplea el bajista, pero no me gustó el resultado final.

Con “Hellrider” y el himno de “Metal Fighter” lograron que les diéramos algo más de apoyo acercándonos a las tablas, además de seguir gritando, alzando brazos, meneando cabezas y cabelleras…. Se despedían de nosotros, pero insistimos que tocaran otra y otra… y se agradece que a pesar de los pocos, pero ruidosos y entregados, que estábamos allí, nos regalaran “Night Fall” de Halford.

Buena y muy disfrutada noche de Heavy Metal con los conciertos de Transylvania y Wildan, quienes muy amigablemente se unieron en el escenario al final para que los inmortalizáramos para el recuerdo. Luego fue un gusto volver a intercambiar unas pocas palabras con Guillermo, y el batería Dánao Lánzas, que fueron los que se mostraron más cercanos y simpáticos a la hora de echarnos unas fotos con ellos, agradeciéndonos el que hubiéramos asistido al concierto. Aunque las gracias, y grandes, hay que dárselas a ellos por seguir al pie del cañón con tantos sinsabores que te da la música y el seguir tocando en directo viendo el panorama como el de aquella noche, pero creo que disfrutaron y nos hicieron disfrutar, que eso al fin y al cabo es una de las cosas más importantes de la música.

P.D.: Enhorabuena a la chica que le tocó la camiseta de Wildan en el sorteo que se hizo con el número de las entradas, y lástima que la persona del primer número que salió se hubiera marchado ya.

Mi fin de semana acababa así de bien, con una semana empezada extrema y metaleramente el martes con Cephalic Carnage + Psycroptic + Ion Dissonance + Hour Of Penance + Dyscarnate, y concluida con el concierto que acabo de reseñar. El domingo había puntos extras positivos, jejeje, para los que se acercaron a El Ejido a ver el concierto organizado por Hecatombe Records y BrutAlmería Corp. de los brasileños Infested Blood, los ucranianos Balfor, los ejidendes Morvity y los malagueños Devastated. Ruego que me disculpen Pedro y Mariano pero, aparte de no disponer de vehículo para acercarme, acumulaba cansancio y tampoco me apetecía lo más mínimo meterme en un pub durante unas cuantas horas a ver a cuatro grupos. Espero que todo saliera perfectamente.

Texto y fotos: Starbreaker