Hoy tengo el día depresivo. Como el tiempo, ya que escribo mientras veo llover a cántaros por la ventana. La situación económica, el ambiente que se vive en la calle, entre el miedo y la frustración, no invita a ser muy optimistas. Esto está siendo demasiado largo, y no tiene visos de mejorar.
En el rock, lo que nos atañe, la situación no es mejor. Grupos que tiran la toalla, hartos de desengaños, otros que se toman años sabáticos a falta de alicientes que espoleen su regreso, y medios que, como el nuestro, se mueven únicamente por la pasión por el rock, cierra sus puertas cansados de luchar contra los elementos. “La Hora de Alverzeus” ha sido el último programa de radio que ha abandonado, y no será el último.
Nosotros seguimos, cabezotas como siempre. No sé hasta cuando, no nos ponemos plazos. Lejos quedan los tiempos en que éramos una amplia familia unida hablando de rock para quien nos quisiera leer. De todos aquellos, sólo quedamos mi compañero Starbreaker y yo, como una resistencia numantina, nadando contra corriente. No queremos defraudar a nadie, ni a nuestros lectores ni a aquellos grupos que confían en nosotros para que hablemos de sus trabajos. Sólo os pedimos un poco de comprensión y paciencia, ya que no llegamos a abarcar todo lo que nos gustaría, ni en cantidad ni en unos plazos razonables. No damos más de si.
Hay mucho por hacer y muchos charcos en los que meterse. El programa de radio vinculado a esta web es una vía más que ofrecemos a las bandas para dar a conocer su trabajo. Incluso nos hemos metido, en la medida de nuestras posibilidades, a organizar algunos conciertos, porque alguien tenía que hacerlo.
Llevamos muchas decepciones a cuestas. Músicos que se han acercado a nosotros con buenas palabras buscando únicamente promoción gratuita, otros que nos han dado la espalda a la primera opinión negativa e incluso antiguos compañeros que cierran de un portazo años de amistad y camaradería.
Y aquí seguimos. Y seguiremos mientras nos queden fuerzas y mientras se mantenga la ilusión por lo que tenemos y lo que vendrá después. Mientras haya grupos que sigan confiando en nuestro trabajo y, sobre todo, mientras tú, que lees esta web o que escuchas nuestro programa de radio, sigas pensando que merece la pena pasar un rato en nuestra compañía.
El objetivo de este editorial es haceros llegar que no nos vendría mal algo de ayuda. No nos vale cualquiera, somos raritos. Pero nos vendría bien una mano que se uniera a las nuestras. Alguien con pasión, conocimientos, ganas de trabajar gratis (aquí no hay dinero ni lo va a haber nunca) y una aceptable capacidad de redacción. Si crees que cumples los requisitos y te apetece unirte a nuestra aventura, háznoslo saber enviando un correo a thesentinel@thesentinel.es con tus datos y experiencia en periodismo musical, si la tienes (no es indispensable).
Quiero terminar dando las gracias a todos los que seguís confiando en nosotros, en especial a aquellos que empezaron este camino desde el principio, hace ya 12 años. Y a los que se han ido uniendo a esta aventura en esta década larga. Intentaremos con todas nuestras fuerzas seguir mereciendo vuestra compañía.
Shan Tee
