Editorial Agosto 2013: “Va por ti, Pachi”

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Hace poco tiempo tuve una interesante conversación con un amigo ajeno al mundo del rock. Mi amigo se extrañaba de que diera tanta importancia a la ausencia de Richie Sambora en la gira de Bon Jovi. Y aún más que conociera los nombres y trayectorias del resto de componentes del grupo. Y de tantos otros grupos. Que me importara quien venía como batería de Whitesnake o que el bajista de UFO no fuera el original.

En el rock (al igual que en el blues o el jazz) estas cosas sí importan. Conocemos a nuestros músicos, valoramos en su justa medida a todos los que se suben a un escenario y sabemos que todos ellos son las piezas de un engranaje que hace que el grupo en cuestión funcione o no.

Quizás por ello, el mundo del rock siempre ha sido muy sensible a las pérdidas de nuestros músicos. Y nos afecta y nos apena como si los conociéramos de toda la vida, como si esa conexión entre músico y seguidor fuera más allá del disfrute de la música. Realmente, el rock siempre ha sido algo más que música, llegando al corazón de los verdaderos aficionados.

El pasado 2 de junio nos dejaba uno de ellos. Quizás no fuera el mejor guitarrista y desde luego nunca disfrutó del éxito masivo. Pero Pachi Escolano tenía algo que le hacía especial. Siempre se suele decir cuando alguien muere que era una gran persona, pero os aseguro que en este caso esta afirmación era totalmente cierta. Tuve la suerte de conocer a Pachi personalmente, de hablar con él en varias ocasiones, incluso de compartir mesa y mantel en una cena en el Pirata’s de Alcorcón antes de una actuación con su último grupo, Ron & Blues. Y la sensación que siempre me quedó es que Pachi amaba la vida, amaba la música y amaba el rock. Y lo sabía trasmitir, siendo de esas personas cuya sola presencia genera buen rollo.

Siempre se le recordará como el guitarrista de Casablanca, su grupo de toda la vida. Con él nunca pasó de la zona media de la tabla, pero sí conquistó el corazón de todos los que amamos el rock español. Su estilo lleno de feeling siempre nos cautivó, huyendo de la pose de rock star que no hubiera congeniado con su carácter. Ahí está su discografía que deja como legado, así como el recuerdo de los conciertos para los que tuvimos la suerte de presenciarlos.

Además, era productor. De su mano han visto la luz bastantes discos, sobre todo remasterizaciones de viejos discos de los ’80 para su reedición en formato CD. Discos de poca tirada, de coleccionista, cuyo sitio está reservado en las estanterías de los seguidores más especializados del rock español. Y todo lo compaginaba con su actividad laboral. Abogado de profesión, no dudó en defender a más de un compañero del rock sin recibir nada a cambio.

Su último grupo fue Ron & Blues, que no son sino los últimos Casablanca reconvertidos a grupo de versiones de rock de los ’70. Un proyecto que le permitía seguir disfrutando de lo que más le gustaba: tocar la guitarra sobre un escenario. Y con ellos estuvo tocando regularmente hasta que el cáncer le obligó a dejarlo. Se resistió cuanto pudo, muy poca gente sabe que sus últimos conciertos los hizo con llagas en los dedos que llegaban a sangrar, ya que el tratamiento de quimioterapia le tenía sin defensas y sus heridas no cicatrizaban. Espero que quien corresponda me perdone por esta pequeña indiscreción, creo que necesaria para mostrar cuanto amaba tocar su guitarra.

Ese amor por el rock en directo casi ha obligado a honrar su memoria de la misma forma, con un concierto homenaje en el que estarán varios de los músicos que le acompañaron a lo largo de su carrera, más algunos otros que a pesar de no haber compartido grupo con él, se encontraban en su círculo más íntimo de amistades.

El concierto se celebrará el 5 de octubre en la sala Caracol de Madrid y en él, por supuesto, estarán sus compañeros de Ron & Blues así como músicos contrastados como Marisa de la Plaza (ex Casablanca), Julio Castejón (Asfalto), Lele Laina y José Luis Jiménez (Topo), más nuevas incorporaciones que se irán haciendo públicas según se acerque el señalado día.

Esperamos que el concierto se llene. Que demostremos el mundo que los rockeros somo agradecidos y que debemos mucho a gente como Pachi Escolano. Y entre el público que asistirá a este homenaje habrá una representación de The Sentinel, como no podría ser de otra forma.

Espero que ese día Pachi nos observe desde donde esté con esa sonrisa tímida que siempre le acompañaba y que recoja así los frutos de todo lo que sembró en vida.

“Uno a uno al oído me vinieron a hablar, solamente querían ver mi siglo. Ordené sus huesos, les presté mi cuerpo y bajé con ellos a la Tierra. Cuando comprobaron cómo van las cosas decidieron volverse a la tumba y como venganza por haber soñado me convierten en fantasma cada noche. Oh, oh, resucítanos con tu Rock and Roll”

(Casablanca – “Rey del Siglo XX”)

Shan Tee