La premura que se dieron los de la asociación MetAlmería a la hora de anunciar las primeras bandas para el “II MetAlmería Fest.” no sirvió de mucho, ya que a los pocos meses se caían del cartel los almerienses Inercia tras anunciar su disolución. Más adelante Nocturnal decidían también descolgarse del festival en el sureste de España, cuando al parecer estaba todo tratado con la asociación según ésta, dejando así a los almerienses, como se suele decir: “compuestos y sin novia” (iba a ser la primera banda internacional que traían). Desconocemos la versión de los germanos, pero prefirieron tocar un mes antes en El Prat (Barcelona). Así que de las tres formaciones anunciadas con bastante antelación sólo permanecían VX… confeccionando al final un cartel bastante bueno (con cinco grupos nacionales y dos de la tierra), a pesar de no haber ninguna novedad para servidor, quien ya había visto a todas las bandas no mucho tiempo atrás. Finalmente también la fecha anunciada al principio cambió, adelantándose una semana, del sábado 16 al sábado 9 del abril.
Habiendo dormido apenas cuatro horas, me desperté bien temprano aquella mañana para ducharme y estar pendiente de una llamada de los componentes de una banda de las que descargaba en el festival, ya que algunos de ellos se quedaban a pernoctar en casa. Mientras desayunaba recibí la esperada llamada del grupo, el cual había viajado de madrugada bastantes kms. para llegar bien temprano (a eso de las ocho y pico de la mañana) a la puerta de la sala, ya que eran los primeros en probar sonido. Allí estuvieron esperando solos durante unas horas, y cuando se supone que debían estar en las pruebas (diez, o diez y algo de la mañana) aún permanecían en la puerta del local a ver si lo abrían. Desconozco quien o quienes fueron los responsables de ese trato, pero ningún grupo se merece eso, y menos una formación, con su historia y trayectoria, que viaja de madrugada desde lejos.
Al final quedé con los del grupo en que me llamarían después de probar sonido, para que al menos pudieran descansar en casa antes de su actuación. Así que aproveché y llevé al amigo Paco (gran “enfermo” y comprador compulsivo de discos) a unas cuantas tiendas de la ciudad que aún resisten vendiendo música. Vuelta a casa tras una buena pateada por la urbe, previo refrigerio, y el madrileño Paco habiendo menguado su bolsillo y el montante de su tarjeta de crédito por la compra de algunos vinilos y CDs. Pendiente del móvil y no sonaba. Imaginando que no nos iba a dar tiempo de comer en casa, al final decidimos Paco y servidor ir de camino hacia la sala al mediodía, y con la que estaba cayendo de solanero, pues decidimos sentarnos en una terraza para echarnos al menos unas cuantas tapas y cañas. Tan sólo nos tomamos dos rondas, y recibo por fin la esperada llamada del grupo, habiendo terminado de probar sonido y de almorzar, así que les dije que en pocos minutos estábamos allí. Llegamos, abrazos, saludos y… rumbo a casa para que se quedaran descansando, ¡¡¡qué menuda paliza llevaban!!!, y eso sin haber empezado el festival aún. Alojados ya, me dirigí yo sólo rumbo a la sala a pie, y con el Sol de justicia que caía creía que no llegaba, y menos a tiempo. Pero no, llegué bien, eso sí, deshidratado y como si hubiera salido de alguna caldera de Pedro Botero. Menos mal que la adorada amiga Carmen “Rising” fue previsora y en su nevera había bebidas frescas y, lo más importante, ricas viandas que hicieron que tomara energías ante las horas que se avecinaban. Así que un poco antes del inicio del concierto, y más pegando a la hora de la merienda, que del almuerzo, me comí con enormes ganas un bocadillo.
A todo esto, había decidido aquella mañana no hacer la reseña del festival, más que nada por no repetirme a la hora de escribir sobre los grupos, a los cuales ya había visto y comentado conciertos suyos, y de la gran mayoría más de una vez. Pero entre Paco y el carismático alma máter de una de las bandas de aquel día, finalmente me convencieron y opté en realizar la reseña, aunque no iba a tomar ninguna nota, simplemente me pegaría o estaría cerca del escenario disfrutando de las bandas y echando fotos. Así que ustedes me perdonen si hay errores, meteduras de pezuña o lapsus.
Me dio pena que la sala estuviera desangelada en cuanto a público durante la tarde / noche. Una de las razones fue que habiendo la posibilidad de salir fuera, y con el calor de invernadero que hacía dentro, por no volver a reincidir una vez más en los precios de las bebidas, pues hubo gente que se pasó más tiempo en la calle bebiendo y de fiesta que dentro. Algo que no concibo, porque para beber y charlar siempre hay tiempo de sobra, y aunque me pareció excesivo el número de bandas del cartel (y más dentro de un recinto cerrado), servidor vio todas prácticamente en su totalidad, a pesar de la paliza y cansancio acumulado. Saliendo a tomar aire y el fresco, además de alguna bebida o alimento, sólo entre banda y banda. Y no digo esto para colgarme ninguna medalla, ni cosas parecidas, lógicamente cada cual hace lo que le apetece, y en un festival de esta índole quizá no se conozca o gusten todas las bandas, y no hay obligación ni deber de zamparse el festival al pie del cañón. Pero no sé, además del poco público que asistiría (calculo que no llegarían a las 150 entradas vendidas), daba cosa estar al borde del escenario, o en las primeras filas, y echar la vista atrás, o a los lados, y verse bastantes espacios libres. Habiéndose dado una mejor imagen si la gran mayoría de gente que acudió se hubiera acercado durante los conciertos a las inmediaciones del escenario.

El joven quinteto procedente de Valencia tuvo la carga de empezar los primeros sólo antes unos cuantos, pero al menos nos contagiaron incesantes movimientos en cabeza, brazos y cuerpo con sus rápidas y veloces canciones de Speed / Thrash Metal.
Como en su pasada actuación en el murciano “IV Heavy Metal Espectros Fest.” (reseñado por aquí), salieron a saco, tocando seguidas sus cinco primeras canciones: la rotunda declaración de principios de “Metal sin parar”, “El trono del Averno”, “La gola de l´Infern” e “Ira VX” (ambas cantadas en valenciano), y “Asalto”. Haciendo así de una tacada, y con un par, todos los temas de su segundo EP, “Contraataque” (2010).
Poco tiempo para respirar y descansar dedos y garganta y, tras pocas palabras (¿para qué más?), continuar agitándonos (a algunos a ritmo de pogos) con una nueva composición, “Zombies”, y otra declaración metalera de intenciones, “Speed Maniacs”, perteneciente a su primer EP, “Holocaust musical” (2009), al igual que la que le siguió, la veloz y violenta “Patada en la boca”. No recuerdo bien si fue antes de “Speed Maniacs”, o más adelante, pero tuvieron el gran detalle de acordarse del que fuera batería de Manowar, Scott Columbus, quien fallecía pocos días antes (4 de abril), dedicándole su concierto. R.I.P.
Como en su descarga de febrero dentro del “IV Heavy Metal Espectros Fest.”, cerraron con “Rude Thrash”, una canción que aún no han grabado, pero que es una buena elección para concluir sus furibundos, enérgicos y rabiosos conciertos.
Segunda vez que los disfrutaba en directo y puedo decir que esta gente va mejorando y haciendo las cosas como debe. Gocé aún más que en Murcia (también tocaron dos temas más, ya que dispusieron de algo más de tiempo), pegado al escenario, y moviéndome con su directo y frenético Speed / Thrash Metal.

A los veteranos Transylvania habíamos tenido oportunidad de verlos la semana antes (viernes 1 de abril) en un extenso y enorme concierto acústico (alternando temas propios con versiones) en el almeriense pub Blason´s. Y ahora volvíamos a disfrutar viéndolos en eléctrico y repartiendo más cera, como ellos bien saben hacer.
Al estilo de los clásicos Black Sabbath, y si no me falla “Neury”, como en algún que otro concierto de ellos visto, el vocalista Javier Rubio se situó a la izquierda de las tablas según mirábamos, dejando el centro para el activo bajista Ángel Cabrerizo, estando en la derecha su hermano, “Tote”, y atrás Jesús Ropero. Quien nos dejaba estupefactos al concluir la primera canción, la hímnica “Transylvania”, y salir despavorido. ¿Le había dado un apretón a la criatura?, jajaja… nada de eso, fue que no estaba del todo cómodo en su asiento.
Ya situado de nuevo Jesús tras la batería, prosiguieron con tres temas cantados en la lengua de Shakespeare: “Misery In Paradise”, “The Unforgettable Darkness” y “Dance Of Death”, toda una artillería de ritmos marcados, pesados, tralleros y acelerados (por obra de los tres instrumentistas), tanto de más reciente factura, como de su primera época.
“Venganza” nos devolvía a los queridos “Transy” en castellano, aunque sin cejar en hacernos disfrutar con el sonido potente y heavy que estaban sacando (al menos desde mi posición, al borde del escenario), con un Javier que es todo pasión, ganas y esfuerzo cantando y vociferando, dejándose la garganta y con su cara encendía, y más esa tarde que el recinto, y me imagino que sobre el escenario más, era una sauna.
“Tote” se marcó un pequeñito detalle con su guitarra hacia Rainbow y en concreto homenajeando al desaparecido y gran DIO (¡¡¡esa Carmen “Rising”!!!). Aprovechando Javi para recordar a todos esos músicos que ya no estaban con nosotros.
Invitaron a subir al escenario a su gran amigo, y gran persona, Manolo Díaz (Sala X), con quien se marcaron el tema compuesto por el rubio guitarrista “Suicide Sorrows”, tema en onda Thrash Metal de la Bay Area, y que si mal no recuerdo habían tocado anteriormente, también junto a Manolo, tan sólo una vez, en aquel penúltimo concierto que dieron Transylvania (junto a Sala X) en el pub El Zaguán.
Viendo a Javi colocar su micrófono más arriba ya se imaginaba uno la que se nos venía encima… recordando que ese mismo día hacía ya veinte años (¡¡¡ni más ni menos!!!) de su concierto en la desaparecida sala madrileña Canciller, concierto que habían cerrado con la que venía a continuación…“Iron Fist”, repartiendo bronca musical “motörhead-rizada” de la buena y a dos guitarras.
Volví a disfrutar de lo lindo con Transylvania y van… aunque me quedé con ganas de mucho más, especialmente de más temas suyos en castellano. Pero bueno, es lo que tienen estos festivales con grupos metidos con calzador.

Después de su accidentada descarga (por la falta del guitarra solista y el deplorable sonido) de diciembre pasado en El Zaguán, era de justicia que el quinteto almeriense (de Roquetas de Mar) tuviera la oportunidad de demostrar en condiciones sus credenciales… ¡¡¡ y vaya si lo demostraron y se desquitaron!!!
Para servidor fueron de las bandas que mejor estuvieron sobre el escenario en toda la tarde / noche. Incluso de las que mejor sonaron, o al menos eso me pareció a mí, aunque tampoco estuve muy pendiente del sonido, a decir verdad, ya que como he dicho, me dediqué a disfrutar plenamente en “primera línea de combate” prácticamente durante todo el festival.
“The Mechanical God”, el tema-título de su EP digital, ya nos puso a tope, comenzando los primeros pogos entre la chavalería. Seguida de “Flesh”, grabada en su primer disco “Chaos Theory” (Hecatombe Records, 2009), y continuada por “Black Gold War”, una de mis debilidades de la banda desde que la escuché por primera vez hace años en aquel “III BrutAlmería Fest.” celebrado en la misma sala. ¡¡¡Enorme canción de Thrash Metal con ese sonido a lo Legacy / Testament / Exodus!!!
Aunque en ocasiones parece que a la banda se la trague la tierra, se demuestra que no es así, y continúan trabajando y ensayando, presentándonos allí un nuevo tema, “Nitroglycerine”, el cual habrá que fijarse más y desmenuzarlo auditivamente en futuras descargas de la banda thrasher.
La gente estaba entregada con la banda y éstos dándolo prácticamente todo en el escenario, me alegraba un montón que eso sucediera. La verdad es que hubiera preferido que hubieran tocado un tema propio, pero le tocó el turno a la feroz versión quehacen del clásico “Highway Star” de los Purple, y que grabaran para el EP.
Otra novedad en su repertorio vino con “As The Wolf I Am”, tema que tocaron hace meses en El Zaguán, aunque aquí con mucho mejor sonido y con la banda al completo. Causándome una buena impresión el joven guitarra solista, Jesús, en esta primera vez que tenía la oportunidad de verlo sobre un escenario
Hasta el final nos tuvieron en acción y gritando como posesos, cerrando su colosal concierto con“Cold”.
No sé si será por el aprecio que les tengo a Transylvania y Alaja, además de pensar que son dos de las mejores formaciones a lo largo de la historia del Metal en Almería, pero creo que no desentonaron para nada en el cartel, cosechando ambas formaciones almerienses grandes actuaciones. Sobre todo Alaja, que creo que consiguieron realizar uno de sus mejores conciertos de los cuantos que les he visto.

Segunda vez que tenía oportunidad de ver a a Wild y aparte de que no me lleguen a convencer ciertos tonos del vocalista Javier Endara, los madrileños heavy metaleros estaban haciendo un buen concierto, hasta que tuvieron problemas técnicos que dieron al traste con su descarga.
Iniciaron su concierto con “Salvaje”, el tema de apertura, y para servidor el mejor, de su EP “Calles de fuego” (2009). Siguiendo, como en dicha grabación, con “Nuevo amanecer”, para pasar a presentarnos “Nunca mires a los ojos de la muerte” y “Reina de la noche” (tocándola ya cuando los vi por primera vez el pasado 2010), dos canciones que formarán parte de su inminente primer larga duración, “La nueva orden” (Santo Grial Records, 2011).
Como aquella anterior vez que los vi en la madrileña sala Excalibur a comienzos de mayo de 2010, y como te conté, los más activos, y que dan más juego, en escena son el vocalista de origen ecuatoriano y el bajista Sergio, que no paran quietos ni un instante, algo que se agradece al ver un concierto, que los músicos no sean meros palos ejecutando música. Prosiguiendo su descarga con“En nombre de nadie”, otro de los destacados temas del EP y donde se aúnan Heavy Metal & Hard Rock.
Y después de tocar “Hijos del Rock”, otra de las canciones que formarán parte del nuevo disco, y mientras hacían otra nueva, “Arde en la hoguera”, de repente uno de los cabezales se fastidió, teniendo que parar y decidir que darían paso a la siguiente banda, para luego volver y acabar los tres temas que le quedaban de su concierto. Aunque finalmente, tras la actuación de Altar Of Sin, los madrileños volvieron y tan sólo pudieron tocar la pegadiza, y todo un buen himno, “Heavy Metal (es mi religión)”, no teniendo tiempo para tocar, como tenían previsto, “The Gods Made Heavy Metal” (de Manowar) y “Calles de fuego”.
Es una lástima que el concierto de Wild se lastrara con el imprevisible accidente del amplificador, aunque seguro que si el cartel no hubiera contado con siete bandas, y teniendo en contra la cuenta atrás en el tiempo para acabar antes de las doce de la noche, quizá hubieran podido solucionar el problema sobre la marcha, o haber podido tocar las tres canciones que les quedaban para acabar. Merecerían que la asociación almeriense tuviera el detalle de volverlos a traer por estos lares en algún concierto.

Como Altar Of Sin en su anterior visita a Almería tuvieron importantes problemas sonoros (concierto junto a Alaja en El Zaguán), MetAlmería tuvo la deferencia de volver a traer al trío. Siendo la segunda vez que pisaban esta sala, después de venir por estas tierras por primera vez formando parte del cartel del “III BrutAlmería Fest.”. El sonido fue mejor que aquella vez y ni qué decir de la última, aunque no del todo bueno para mi gusto, quizá también por la manera de tocar suciamente ese infernal Death / Thrash Metal que realizan los de Valencia.
El repertorio, si no me equivoco (y tirando de listado de temas), fue casi el mismo que el que sonó mal, pero mal, en El Zaguán en diciembre pasado, más o menos en el mismo orden, es decir: “Intro / The Conjuration”, “Sadism Circle”, “Bleeding The Prophet”, “Wall Of Blood”, “Caligula”,“Metal Massacre”, “Raining Blood” (de Slayer), “Death Metal Inferno”, “The Damned Dogs From Hell”, “Claws In The Box”, “The Art Of Violence”, “Praise Evil”, la desconocida “Master Satan”, “Predator” y “Altar Of Sin”.
Destacando de sobre todo y especialmente la inconmensurable labor tras los tambores de Goyo “Hammerhead”, quien también acongoja con su gutural voz en algunas canciones. ¡El Dan Beehler hispano del Metal Extremo!

¿Qué volver a decir a estas alturas de Omission que no haya dicho ya al comentar sus conciertos? Volvieron a imponer su ley metálica y a demostrar con creces que son de lo mejor que hoy en día se puede ver en cuanto a presencia escénica, imagen, acción… y devastador, furioso, rabioso, inmenso, violento… Thrash Metal con muy mala baba, sobre nuestros escenarios ¡¡¡y qué leches!!!, también en Europa y parte del Mundo.
Tuvieron el magno detalle de quitar dos temas de su repertorio para que sus compañeros de Wild pudieran tocar lo que les quedaba. Aunque ni éstos finalmente pudieron tocar lo previsto, ni Omission lo escrito en su listado de temas, ya que llegando hacia el final fueron avisados que el tiempo se les echaba encima y con la disconformidad de Miguel “Patillas” tuvieron que saltarse también “Architects Of Fear”, si mal no recuerdo, ¿o fue “Traitor”?
A esas alturas de festival me dolía un poco la cabeza, pero tras la “Intro” comenzaron a repartir tralla, como sólo ellos saben hacer con gran maestría, con “A Field Sowed Of Coffins”, de su reciente segundo disco, “Merciless Jaws Form Hell” (Xtreem Music, 2011), seguida sin parar por“Pure Fucking Hate”, y ya se me había olvidado el dolor de tarro y estaba sacudiendo vilmente la testa al tremebundo ritmo de las “coplichuelas” de los madrileños.
Seguía sin haber dolor, ¡¡¡ no hay dolor!!!… y aquello era una enorme dosis ansiada y esperada de Metal, continuando con “Here We Stand” (también del segundo trabajo), y “Primite Instinct” enlazada a “You Can´t Hide”.
¡¡¡Bufff, cómo gocé con la versión de “You Can´t Bring Me Down” de Suicidal Tendencies!!!, volviendo a demostrar una vez más el grandioso gusto a la hora de elegir versiones para los directos.
“Fuckin´ Alone” (otra del nuevo, al que le debo la requerida atención inmediatamente) fue seguida sin respiro por “Satanic Feelings”. Y aunque estábamos bien vivos y en desmesurado movimiento, cayó “We Are The Dead” y nos dejaron totalmente aniquilados y hechos menuza, pero más que satisfechos con “Traitor”, ¿o fue “Architects Of Fear”? (lo siento, no recuerdo ya), mientras se despedían sonando una “Outro”.
Grandioso el detalle de “Patillas” de dedicar el concierto a Alberto, el metalero de El Alquián (Almería) que fallecía en accidente de coche en mayo del pasado año a la vuelta del “IV Pounding Metal Fest.”.
¡¡¡Qué Omission sigan así por los siglos de los siglos… Satán!!!

Cuando la añorada sala El Rockero estaba abierta, se pensó en traer por primera vez a Almería a Zarpa, pero finalmente no fue así y tuvo que pasar su tiempo para que por fin el más grande grupo de Heavy Metal valenciano, y uno de los mejores de la historia heavy metalera de España, descargara todo su potencial en la tierra del Indalo. Como todas las veces que los he visto, disfruté como un enano con Blancanieves, aunque quizá deberían ir cambiando un poquito el repertorio. Porque comparando con la última vez que los vi, en el pasado “III MetalCova Festival”, hicieron los mismos temas y en el mismo orden, a excepción de añadir aquí la canción “¿Quién eres tú?” (tercera de aquella noche) y la magistral y emotiva instrumental “Viena”, y allí un bis. Por ejemplo hubiera quedado de maravilla un recuerdo al castigado pueblo nipón con “Tokyo”, ¿a qué sí?
Es ya habitual que el histórico cuarteto valenciano cumpla sobradamente en directo y ofrezca grandes conciertos, aunque quizá esta vez vi al bajista Vicente “Hueso” un tanto cansado y menos activo que anteriores veces, notándolo también en los coros enocasiones no tan bien como en otros conciertos. Aún así una vez más fue grande tener delante a Zarpa luchando con sus temas más recientes, sin olvidar algunos de sus clásicos.
Servidor humildemente pediría el cambio en el tema de apertura, “Máquinas”, aunque quizá la utilicen para ir arrancando y calentando. Pero tras ésta ya sueltan un gran cañonazo heavy metalero con “Ángeles negros, demonios blancos”.
A “Los ojos del Mundo” le siguió “Los defensores del Rock”, donde antes de comenzarla Vicente Feijóo la dedicó para uno de tantos defensores del Rock que nos dejaba hacía dos años, el amigo Pepe de Vera “Angus68”. R.I.P.
El Heavy-Rock de “Babilonia, la ramera” fue seguida de un solo de guitarra e introducción para la instrumental “J.S. Bach”. Como siempre que la escucho, ¡¡¡pelos como escarpias!!!
Tuvimos más dosis de duro y potente Heavy Metal con “La zarpa y el sable”, continuada por uno de los clásicos de su vuelta, la enorme “Luchadores de la Paz”, y a ese tema-título de su, hace ya tiempo descatalogado, disco de 2002 (¡¡¡lo barato que me costó en su época en un catálogo!!!), le siguió otro tema-título, esta vez del hasta ahora último trabajo, “Iberia”.
Cuando suenan temas del disco “Herederos de un imperio” (re-editado en vinilo el pasado 2010) no puedo evitar recordar con mucho agrado aquella época en que los descubrí, como lo que volví a sentir cuando tocaron “Ojo por ojo”.
Después de la soberbia instrumental “Viena”, hicieron “Un mundo perfecto en un mundo siniestro”. Y como viene siendo habitual desde hace unos años, cerraron con “Fantasía” y su clasicazo “Herederos de un imperio”, haciendo participar al público en ambas canciones, subiéndose en la última los dos guitarristas de sus paisanos VX.
Con el muy buen concierto de Zarpa acababa el “II MetAlmería Fest.”. A pesar de tanto cansancio acumulado servidor sobrevivió estoicamente, pero como se suele decir: “sarna con gusto no pica”. Después vino una gran juerga con amistades y músicos hasta la mañana siguiente. ¡¡¡Muchas gracias por todo, canallas!!!
Es de bien nacido… agradecer a todos los que hicieron posible el festival, Chema (por esa birra “freshquita”), a toda la gente con la que compartí horas, y a todos los músicos de las siete bandas, pero especialmente a Joseto, Diego y “Lechu” (VX), Javi, “Tote”, Ángel y Jesús (los cuatro “Transylvanios”) + Manolo Díaz, Chris “Motherfucker” y Juanjo (Alaja), Javi Endara (Wild), Miguel “Patillas”, Jaime Surt y Daviti (Omission), Vicente, Rafa, “Hueso”, Bienve, “Kleine” y toda la familia Zarpa… además de Paco (Madrid), Blanca (Madrid / Omission)… y “mis niñas” Janny & Carmen “Rising” por tener que aguantarme y comprenderme. Y por supuesto a Pepe, Alberto y “Burninboy”. R.I.P.
Texto y fotos: Starbreaker
